Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Distribuir o Crear
Eduardo García Gaspar
15 marzo 2004
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Fue un tanto nostálgico encontrar a una persona que sostenía la idea de la redistribución de la riqueza.

Fue así que recordé una lectura de hace varios años y que analizaba el funcionamiento de una política de redistribución de la riqueza.

Trataré de ponerla como si fuera una obra de teatro en nueve actos.

ACTO UNO. Una sociedad en la que hay desigualdad en la distribución de la riqueza en alguna proporción. Un gobernante obtiene una estadística que establece que existe una distribución del ingreso o de la riqueza que no es justa.

ACTO DOS. Se reúnen los gobernantes que se preocupan por esa situación y deciden repartir toda la riqueza para que cada habitante tenga una parte igual al resto.

Dictan una ley que dice que todos los ciudadanos deben ir a depositar sus bienes en un lugar, tierras, casas, máquinas, ahorros, todo absolutamente todo debe dejarse en un sitio central.

ACTO TRES. Ya que toda la riqueza está depositada, ella debe ser inventariada. Todo ha tenido un costo grande, que debe ser pagado, por lo que lo que se repartirá menos de lo recolectado.

Aún así, los gobernantes anuncian lo que a cada persona le tocará en el reparto en términos de tierras, edificios, dinero, muebles, todo.

ACTO CUATRO. Los gobernantes enfrentan dificultades. No saben cómo repartir las tierras del país con diferentes valores en diferentes zonas y propias para diferentes usos. Tampoco saben repartir la propiedad de las empresas con tantos tamaños y tipos.

Lo mismo les sucede con las casas, las minas, los pozos de petróleo y todos los recursos del país. Peor aún, enfrentan grupos de presión que pelean por los mejores bienes so pena de protestar violentamente.

ACTO CINCO. El reparto se realiza sobre bases muy criticables e injustas, pero se hace al fin, y el gobierno realiza una campaña de publicidad que exalta el logro gubernamental, la igualdad ha sido alcanzada.

Gente que no tenía casa tiene ahora una de seis habitaciones, gente que no tenía negocio está ahora al frente de una empresa, gente que no había ahorrado nada tienen ahora dinero en el banco.

ACTO SEIS. Pasa el tiempo, varios años durante los que los ciudadanos tomaron decisiones y realizaron acciones. A unos les fue bien a otros regular y a otros mal.

El caso es que terminaron con una distribución desigual otra vez. Un reporte estadístico lleva de nuevo esa información a los gobernantes.

ACTO SIETE. Se repite el ciclo. Los habitantes depositan sus riquezas, hay una merma en ellas, se reparten bajo criterios discutibles y, pasando el tiempo, vuelve a tenerse una distribución desigual, por lo que desesperados, los gobernantes deciden hacer lo lógico: el gobierno debe ser el único propietario de los bienes de la nación y hacer ellos mismos el reparto igual de los ingresos que esos bienes produzcan.

ACTO OCHO. El país llega a niveles históricos de alta pobreza. Los recursos en manos de la autoridad dejan de rendir igual que cuando estaban en manos de particulares y los ciudadanos dejan de esforzarse, porque saben que lo que reciben del gobierno es independiente de la cantidad de trabajo que realicen.

ACTO NUEVE. El gobierno hace una campaña de publicidad que exalta el logro alcanzado, pues la igualdad ha sido alcanzada. Todos, menos los gobernantes que ahora concentran una riqueza mayor que la de las personas de mayores ingresos en la situación original.

Pero como los reportes estadísticos no contabilizan la propiedad gubernamental, ni las riquezas de los gobernantes, no se ve oficialmente la nueva desigualdad alcanzada. La desigualdad es peor que antes y todos, menos el gobierno, se han empobrecido.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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