Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Educación Laica
Eduardo García Gaspar
7 abril 2004
Sección: ESCUELAS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Todos los humanos actuamos haciendo lo que deseamos por la sencilla razón de que tenemos ideas.

Sin ideas no podríamos actuar, o lo que hiciéramos sería una insensatez total. En otras palabras, nuestras ideas son lo que nos mueve.

Si alguien se dedica a la venta de drogas, eso se debe a la serie de ideas que esa persona tiene, las que dentro de sus circunstancias, formaron la decisión individual de dedicarse a esa actividad.

Esa serie de ideas seguramente fueron muy variadas: la persona quería mucho dinero inmediato, los riesgos le son atractivos, y muchas más, entre las que están sus ideas morales o éticas. Pongamos la atención sólo en esa parte, la de las ideas morales y reconozcamos una realidad.

Esas ideas producen un severo impacto en las acciones de las personas, pues están en el fondo y son cimiento de nuestra conducta, indicando lo que debemos y no debemos hacer. Si la persona posee ideas morales tenderá a actuar de cierta manera y si no las tiene, naturalmente su conducta será muy diferente.

De lo anterior, surgen tres posibles conductas humanas.

Primero, se tienen principios morales y se obedecen.

Segundo, se tienen principios morales y no se respetan.

Tercero, no se tienen principios morales y las acciones de la persona no son afectadas por esos principios morales, son totalmente independiente de ellos.

Veamos ahora sólo este caso, el de personas que no conocen principios éticos o morales. Pueden saber que existen, pero son totalmente ajenas a ellos.

Y llamemos a eso “vacío moral”, es decir, la existencia de conductas por parte de personas que actúan con total independencia de valores morales o éticos. Los principios morales actúan en las personas como limitantes de posibilidades de conducta, estableciendo que, por ejemplo, “puedes pedir cohechos pero no debes; puedes robar impuestos, pero no debes; puedes secuestrar, pero no debes” y otros preceptos por el estilo.

Por tanto, quienes tienen ese vacío moral actúan sin esas limitaciones y no ven como malo el robar, el matar, el lastimar a otros, el dañarse a sí mismos.

Ese vacío moral necesariamente se llena con otra materia, la que sea, quizá el principio del placer personal, el del poder, o cualquier otra cosa… pero no permanece vacío. Siempre se llena con algo. Siempre. Y esto es un peligro grande cuando el vacío moral es más la regla que la excepción.

Mucho me temo que ésa es la situación ahora mismo, nacida desde principios del siglo 20. Ese vacío moral nos llevó a ignorar el valor de la vida humana y por consiguiente al establecimiento de terribles gobiernos como los de Hitler, Stalin, Pol Pot, Castro, Idi Amin y otros, en los que murieron millones de seres humanos.

En esos casos, el vacío se llenó con la idea del poder. La moral fue sustituida por el poder. Pero, igualmente, la moral fue sustituida por el placer personal: “si te produce gozo hazlo”.

La causa de eso, me parece, es el de una educación que ha descuidado la moral y más concretamente, que ha puesto de lado a la religión, la mayor de las fuentes de la moral. Con eso, nuestra civilización ha mostrado una terrible ignorancia acerca de las causas que producen bienestar en esta tierra, por no mencionar nuestra salvación futura.

En palabras católicas es simple establecerlo, son los Diez Mandamientos y el Sermón de la Montaña, con ideas esenciales que también pueden encontrarse en otras religiones.

Esa moral es la que nos convence de que el trabajo y el esfuerzo personal dan buenos resultados; de que robar, matar, lastimar a otros, abortar, secuestrar, ser corrupto, copiar en clase, usar la violencia primero y demás es malo. Al igual que darle rienda suelta a todos nuestros caprichos.

Me parece que no hay causa mayor de los males de nuestra época que el vacío moral que ha provocado el olvido de la religión, de las religiones serias, de las que tienen preceptos lógicos, congruentes y que mantienen sus posiciones independientes de modas y opiniones públicas.

La educación laica, al final en México, parece ser una causa lógica de corrupción, secuestros, inseguridad; de generaciones de personas a las que se creyó educar dejando vacío el espacio moral, el que se llenó con basura y, desde luego, generó personas incapaces de un razonamiento moral.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Educación Laica”
  1. patricia solano Dijo:

    La grandeza de nuestros pueblos prehispánicos se baso en su educación religiosa rica en valores morales que los llevo a constituir una de las más grandes civilizaciones del mundo.





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