Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Educación Preescolar
Eduardo García Gaspar
21 abril 2004
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En una de las clases que doy, he usado como ejemplo de miopía gubernamental la medida que establece que la educación preescolar sea obligatoria.

La apariencia superficial es, desde luego, maravillosa, de meras relaciones públicas.

El que propuso eso debió creer que pasaría a la historia como un gobernante preocupado por el bienestar de la población… sin tener idea de lo que está en realidad logrando.

El asunto, visto de manera sencilla, está así.

Antes, la educación previa a la primaria estaba manejada de manera más o menos espontánea por quienes ofrecían y compraban esos servicios. La cuestión iba, supongo bien, dada la escasez de quejas sobre el tema.

Pero todo cambió con esa medida. Ahora, la educación preescolar es obligatoria por decreto, está intervenida, y eso cambia las cosas, pues la autoridad se mete a ese campo que estaba manejado por particulares.

Recientemente, la Unión Nacional de Padres de Familia volvió a declarar acerca del tema. Mucho tiempo antes ya lo había hecho, afirmando que no había recursos para cumplir con esa educación obligatoria: faltaban maestros y escuelas.

Ésta es una de esas cosas que los políticos, viviendo en su mundo pequeñito, no entienden dada la complejidad de la sociedad. Para cumplir con esa educación, se necesitan recursos y los recursos son limitados.

Lo que la Unión señala ahora es que la implantación de las medidas para hacer obligatoria esa educación preescolar puede tener el efecto de hacer que se cierre hasta al 90 por ciento de las escuelas de ese tipo que ya operan: unos 7 mil planteles preescolares que hay en todo México y que dan servicio a 1 millón de niños.

El daño puede ser sustancial. La razón de ese peligro, es desde luego, la manía obsesiva del gobierno para emitir leyes.

Según la autoridad, las escuelas de ese tipo deben cumplir con regulaciones y normas, como escaleras antiderrapantes, baños separados para cada sexo, maestras tituladas y demás. Todo eso, desde luego, era antes manejado por particulares.

Los padres de familia seleccionaban la escuela sobre sus criterios personales para sus hijos y eran los que decidían si la escuela debería o no contar con salidas de emergencia o no.

En fin, tenemos otro caso del elefante en la cristalería y del rinoceronte en la fábrica de relojes. Queriendo hacer el bien y adornarse públicamente, los gobernantes sin pensarlo deciden cosas miopes, que causan más problemas que los que resuelven.

El mercado de escuelas preescolares, aparentemente, funcionaba bien, pero ahora lo va a dejar de hacer, pues sobre su espaldas tendrá que cargar la pesadez gubernamental.

Esto es bastante revelador, mostrando esa tentación irresistible para el gobierno, la de salirse de sus límites lógicos, descuidar sus funciones y meterse a arreglar lo que funciona bien.

Y esto es paradójico, porque resulta que a partir de agosto de este año la educación preescolar será obligatoria, pero a partir de ahora mismo, la inseguridad y la criminalidad seguirán igual o peor que antes. Es un contraste interesante. Se entra a arreglar lo que funciona bien y se deja sin arreglar lo que está descompuesto.

Lo que revela otra faceta del gobierno mexicano, la de posponer los problemas más urgentes para enfrentar los menos importantes. Yendo al fondo del asunto, es un claro caso de la Teoría de los Efectos no Intencionales. Esta teoría, que es muy práctica, establece que una autoridad toma una decisión que es loable en la superficie…

Pero sus efectos netos son malos y se termina en una situación que es peor que la que se tenía antes. Desde luego, el empeoramiento de la situación invitará a más intervención gubernamental, con aún peores resultados, en una espiral intervencionista que daña a todos. En fin, tenemos un caso transparente, para ser usado en clase, como modelo de lo que no debe hacer un gobierno.

Y, vamos, si resultara que la educación pública mexicana fuera muestra de excelencia, quizá esa regulación sería bienvenida. Pero dados los resultados de la intervención gubernamental en la educación de los mexicanos, lo mejor que debería hacer es salirse de esas tareas y dejarla en manos de los capaces.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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