Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Daño Está Hecho
Eduardo García Gaspar
12 octubre 2004
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Los hechos de la invasión del PRD a la Cámara de Diputados, tanto de los legisladores del DF como de los de esa misma cámara, son realidades que se tienen en el momento menos oportuno de nuestro proceso democrático.

En los tiempos en los que necesitamos conductas ejemplares que van más allá del deber, sufrimos precisamente lo contrario.

Aún admitiendo que haya existido alguna mala intención en la reforma del artículo 122 que se dirige a la descentralización de la educación en el DF, la conducta del PRD ataca las bases mismas de eso que México necesita en el progreso del parto democrático.

Nuestra democracia es aún tierna y delicada, necesita madurar mucho antes de poder soportar golpes como el dado por el PRD en un recinto de tanta importancia.

Si algo aborrece la democracia es la violencia, pues ella misma se establece para evitar abusos de poder, sustituyendo con reglas la solución de los conflictos en la conducción de los gobiernos. Es por esto que los ataques perredistas a la democracia, precisamente en donde ella radica, tiene un efecto de muy alta consideración que altera ya a la trayectoria política de México.

Sí, gracias a ese grupo de radicales inconscientes de sus acciones, el ejemplo se contagia mostrando que la violencia es la vía por la que se imponen opiniones. Lo mismo que lo de Atenco y más grave aún, mucho más grave.

Es un real atentado a esa delicada democracia mexicana contra la que ellos han ido, quizá dañándola irreparablemente y violentando eso que nos han tomado tanto tiempo a todos los mexicanos, el poder cambiar de gobierno sin uso de la violencia.

Reconozco que en general hay cortedad de vista y falta de talento en los gobernantes actuales, que ven más sus intereses partidistas que las necesidades nacionales, que prefieren posponer que hacer, que no tienen oficio democrático aunque puedan tener astucia política. Están llenos de defectos y son de limitada habilidad, pero los actos del PRD rebasan toda proporción tolerable.

No sólo es esa serie de actos de violencia y subversión un asalto a lo poco que tenemos de estado de derecho, sino lo peor, que es lo que viene… porque muestra ese partido, si se le puede decir eso, que cuando las cosas no salen según su conveniencia usará la violencia. Que sólo aceptará el voto legislativo si favorece su posición, pues de lo contrario atacará el proceso mismo.

¿Qué sucederá en los momentos del proceso de desafuero del jefe de gobierno del DF? ¿Qué sucederá si deciden ellos que han ganado las elecciones pero que el IFE se negó a reconocerlo? ¿Qué harán si cualquier votación legislativa no les es favorable?

La visión futura, dadas las realidades presentes, hacen del PRD un enemigo de la infanta democracia mexicana. ¿Qué sucederá si López llega a la presidencia y lo tratan igual que a Fox en el Poder legislativo?

Estos son momentos que llaman a la cordura y a la cuidadosa consideración de las consecuencias futuras de los actos presentes. Fueron y siguen siendo terriblemente miopes los comentarios de la Primera Dama con respecto a los flirteos del resto de sus colegas con el poder.

Lo del PRD ahora es aún peor. En estos momentos del parto democrático se necesita gente que dé ejemplos incluso idealistas, que muestren conductas capaces de inspirar a las siguientes generaciones de políticos y hacer entender a los ciudadanos el valor de la democracia.

Y es ahora, en el peor momento, que el peor partido que podemos tener, realiza el peor acto que podemos imaginar: la violación de la misma esencia democrática. El daño está hecho, el ejemplo está dado y las puertas a la violencia han sido abiertas por el PRD en uno de los más miopes actos jamás realizados en nuestra historia.

De ahora en adelante, toda votación democrática de nuestros legisladores será vista con sospecha, como un ataque personal a alguien, como un atentado a una fuerza política, como una acción traicionera y vil. No como un acto de acuerdo y el fruto de una negociación.

Y es que así, con esa mente que es ignorante y torpe, que el PRD muestra sin equivocación lo que es en realidad, un club de personas con inclinaciones violentas, muy enfermas e incapaces de aceptar las reglas de la democracia y que sólo persiguen su bien personal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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