Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Derecho al Voto
Eduardo García Gaspar
10 agosto 2004
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En una época de hedonismo elevado, vemos más derechos que obligaciones y estamos más inclinados a sentirnos con derecho a todo y con responsabilidad de nada.

Uno de los ejemplos más claros de este modo de pensar es el voto en las elecciones, al que consideramos un derecho y cuyas obligaciones concomitantes no aceptamos y quizá ni vemos.

El voto de las elecciones, ése que damos cada vez que votamos, si lo vemos como derecho, tenemos que verlo también del otro lado y entender que coloca en nosotros serias obligaciones.

Simplificando esto, vemos que un voto está dirigido a la selección de un gobernante y que esto es cosa seria e importante, de lo que podemos inferir que las obligaciones que nos impone también lo son. ¿Cuáles son esas obligaciones que el voto de implica?

En pocas palabras, las obligaciones de conocer y de pensar, para de esa forma dar un voto razonado.

Veamos esto en poco más detalle: votar implica por necesidad imperiosa conocer los principios doctrinarios de los partidos en competencia; sí, haberlos leído e incluso estudiado. Más aún, acarrea la responsabilidad de examinar a cada uno de los candidatos y tener un juicio crítico sobre ellos. Todo con el propósito de emitir un voto personal informado.

No hacer esto equivale a dar un voto irresponsable. Nadie, sin embargo, nos va a exigir cumplir con esas obligaciones que tenemos y su cumplimiento recae sobre nuestra conciencia, lo que nos lleva al problema real de tener una buena cantidad de votos emitidos sin la aceptación de esa responsabilidad.

No creo equivocarme si digo que más del 90% de los votos se emiten por parte de ciudadanos que no han leído los principios doctrinarios de los partidos en competencia. Y, sin embargo, a pesar de eso, cada voto vale igual.

Tiene el mismo valor el voto de la persona que apenas sabe leer que el del analista político que ha escrito varias monografías sobre la historia de los partidos políticos mexicanos. Esto es desde luego ilógico y absurdo, pues valen igual los votos de los irresponsables que los de los responsables.

¿Por qué es esto así? Pregunto, porque después de todo no tiene sentido racional hacer esto. No sé la respuesta a esto, pero puedo adelantar alguna idea al respecto. La más diáfana de esas razones es la de la facilidad de hacerlo así.

Con un valor igual por voto, se evitan problemas quizá insolubles de asignación de distintos valores de cada voto y llegar a establecer reglas difíciles de justificar, como la de que los votos de las personas con maestrías valgan el doble que los de personas sin ese nivel escolar. Sería imposible llegar a acuerdos de este tipo en esta época.

Es más sencillo no tener esas reglas que asignen valores diferentes al voto de cada persona y eso nos lleva a una conclusión innegable: los votos emitidos en una elección son de muy baja calidad en el sentido de que provienen de decisiones personales con bases racionales muy débiles.

Se sigue de esto que será muy difícil que esas votaciones selecciones en verdad a los mejores candidatos posibles. En otras palabras, el sistema de selección de gobernantes no produce el resultado que se esperaría produjera, que fueran los mejores los que ocuparan los puestos públicos.

Esta conclusión se confirma con la realidad que muestra a cantidad de malos gobernantes que han llegado a ocupar puestos de elección popular. Si el voto no produce consistentemente la selección de los mejores, qué es lo que hace que a pesar de eso el sistema de selección por elecciones populares sea uno de los ideales más anhelados.

La respuesta es relativamente sencilla. Lo que hace un sistema de votación es evitar abusos de poder mediante el reemplazo periódico de gobernantes y éste es un mecanismo que muy pocos entienden.

La creencia generalizada es que el voto popular permite la selección de los mejores o al menos de los que son vistos como mejores por el mayor número de personas… pero, a pesar de eso, lo que de verdad hacen las votaciones es evitar que los gobernantes se eternicen en el poder y abusen de él.

Lo que nos lleva a concluir que el voto popular no es nada más que una cruda herramienta cuyo propósito central es la preservación de la libertad y el minimizar la probabilidad de abusos de poder. Algo bastante más complicado de lo que comúnmente se piensa.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


5 Comentarios en “El Derecho al Voto”
  1. anonimo Dijo:

    esta es una p*****a de informacion

  2. Comentador ContraPeso.info Dijo:

    Sobre el comentario de anónimo: es una posibilidad que no esté de acuerdo con la opinión dada en la columna y muy desafortunado que no explique las razones, siquiera una de ellas.

  3. jhoselinne Dijo:

    sta bn chevre la información…XD

  4. lalo Dijo:

    pues realmente la informacion es muy acertada, muy pocos saben lo que se vive en las votaciones y es una lastima que ocurra todo lo contrario.

  5. beronica Dijo:

    es realmente aceptada la respuesta , por q todo el mundo tiene derecho a votar
    ok. NOTA DEL EDITOR: y ese derecho implica la obligación de conocer antes de votar.





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