Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Miedo de Hoy
Eduardo García Gaspar
27 septiembre 2004
Sección: NEGOCIOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


En una economía global, las fusiones y adquisiciones son cosas bastante más comunes de lo que eran y estos sucesos requieren de su especial talento.

Habiendo pasado por unas cuatro ocasiones de ese tipo, quizá pueda señalar algunos de los asuntos que me preocupan cuando las personas pasan por estas experiencias.

La más obvia de las sugerencias es hablar claro por parte de la alta administración y decir las cosas como son, con todos los detalles posibles.

Una situación de compra o fusión es caldo fértil de cultivo para los más alocados rumores; la gente está dispuesta a creer todo, lo que sea, y eso debe evitarse con comunicación sincera. Nunca va a sobrar comunicación en estos casos, incluso con boletines diarios a todo el personal.

Y este hablar claro es evitar las expresiones vagas que nada significan. No se puede esperar que un mensajero comprenda el lenguaje de los financieros. La práctica que he visto es la de escasa comunicación y la de comunicación vaga o intencionalmente sesgada… dos errores claros en una situación que puede ser traumática para todos, porque lo primero que se pregunta la gente es si conservará su puesto o no.

Ése es el problema que se debe tener siempre en cuenta.

Con otro problema derivado, muy natural, pues si hay fusión o compra, la lógica de las personas es que va a sobrar personal y muchos tendrán que salir. Lo que el personal desea saber lo más pronto posible es quiénes saldrán… y quién será su nuevo jefe, otra de esas dudas que queman a los empleados.

Porque lo que hay que entender es que las fusiones y adquisiciones mueven el tapete de todos sin excepción, y sin información se corre el riesgo de generar una actitud de indiferencia que puede llegar a situaciones extremas, como las de robos y fraudes por parte de personas que nunca lo habrían hecho.

La lógica de esas consideraciones que hago es total, por una sencilla razón, el personal es clave y sin su colaboración todo puede arruinarse. Lo digo porque en lo que he visto, la atención de la alta administración se concentra en las partes financieras y legales, descuidando la atención al personal severamente.

Es obvio que los accionistas y la alta administración tienen sus focos de interés, pero eso no debe ser obstáculo para poner atención en las personas. Porque, adicionalmente, los empleados y trabajadores, se preguntarán acerca de los extraños que ven y enfrentarán de ellos una nueva manera de pensar.

Suele suceder que el comprador se siente superior y desdeña al comprado, incluso en casos de fusión sucede esto, lo que causa conflictos innecesarios en la discusión de cómo se hacen mejor las cosas, hasta en los detalles más nimios. Le digo, pasé por unas cuatro situaciones de éstas y ninguna de ellas fue agradable en sí misma.

El común denominador de todas ellas fue el descuido de la atención a los empleados, a quienes se ignoraba e incluso mentía, viéndolos más como un dolor de cabeza que como una clave del negocio.

Todas las reuniones se iban en tiempo dedicado a los abogados y a los financieros, sin que hubiera dirección para siquiera seguir con el trabajo normal de la empresa en el día a día y eso causó problemas severos de operación unos meses después, sin que nadie los previera en toda su magnitud.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras