Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Shock Del Cambio
Eduardo García Gaspar
18 octubre 2004
Sección: NEGOCIOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Conozco muy cercanamente dos casos en extremo parecidos de ejecutivos que han pasado por un real golpe cultural al hacer un cambio de trabajo.

Yendo de una empresa con ciertos atributos pasaron a otra, con el obvio objetivo de mejorar, para encontrarse con una sorpresa en extremo desagradable. Vayamos a los detalles.

Los dos ejecutivos habían desarrollado una carrera dentro de dos empresas diferentes y en momentos distintos. Ambas personas son de una naturaleza similar, siendo gente disciplinada y orientada a resultados logrados con recursos limitados y agendas apretadas.

Acostumbrados a ese estilo de trabajo, sin embargo, decidieron cambiar de horizontes cuando se les hizo una oferta de trabajo, muy jugosa, por parte de otra empresa. Ambos aceptaron la oferta y cambiaron de empresa. Y ambos sufrieron un seria decepción.

Uso las palabras contadas por uno de esos ejecutivos, “de hábitos de disciplina me moví a costumbres de desorden, de cuentas de gasto limitadas me moví a cuentas de gasto irresponsables, de honestidad a toda prueba me moví a corrupción en los altos niveles.”

Ellos encontraron que sus nuevas empresas eran realmente lo contrario de las primeras, en donde habían crecido. “Del orden me fui la caos,” dijo uno de ellos.

En sus nuevos trabajos encontraron desbarajustes, falta de procesos, presupuestos indefinidos, objetivos confusos, excesos de personal, gastos innecesarios, carencia de reconocimientos por resultados, grilla interna extrema, desperdicio de tiempos.

Y eso fue un shock terrible para ambos, con un resultado cierto: ninguno de los dos tenía la motivación de trabajar dando lo mejor de sí.

Los dos casos comentados son iguales en su naturaleza y muestran la esencia de una variable de formidable importancia en la decisión de un cambio de trabajo a nivel ejecutivo.

El paquete de compensación es importante sin duda, pero está lejos de ser lo de mayor relevancia, especialmente cuando en la nueva empresa uno puede estar encontrando un ambiente contrario a los hábitos y valores que uno posee y aprecia. Lo que sucede es sencillo de exponer, pero difícil de ver en la realidad.

El medio ambiente interno de la empresa es una variable vital para el desarrollo del ejecutivo debido a la influencia que ese ambiente tiene en el ánimo de trabajo. Lo que digo es que el ambiente o cultura de la empresa es un incentivo real en sí mismo para el trabajo y que ambientes como el de las segundas empresas que esos ejecutivos encontraron fomentarán en general la atracción de personas mediocres… los ejecutivos con ganas de prosperar saldrán de ella en cuento puedan.

Que fue precisamente lo que ocurrió en ambos casos. Los dos ejecutivos salieron de esas empresas en casi la primera oportunidad que tuvieron para volver a los ambientes en los que había coincidencia de valores entre ellos y las compañías.

¿Qué ambiente es propicio para atraer y mantener a buen talento ejecutivo? No lo sé con precisión, pero sí puedo decir que debe tener dos atributos al menos. Debe ser un ambiente de orden y organización aunado a una orientación a resultados reales, medibles y tangibles… que fue precisamente el común de las quejas de esos dos ejecutivos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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