Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Valor de la Tradición
Eduardo García Gaspar
16 junio 2004
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Como seguramente usted, he estado de turista en varias partes y en algunas de ellas he visitado universidades extranjeras, entre las que recuerdo la Universidad de Illinois, MIT, Harvard, Oxford, MacGill, Notre Dame, Salamanca y otras más.

Yo no sé usted qué reacción haya tenido al ver esas instalaciones, pero al menos yo me he llevado una impresión principal, la de la existencia de una tradición de largo tiempo, muchas decenas de años de existencia.

La tradición es fácilmente percibida en los edificios, con años y años de vida, y arquitecturas antiguas que acarrean ideas de solidez y de permanencia.

Hay edificios con nombres de benefactores de muchos años atrás y hasta vestimentas extrañas de profesores con diferentes rangos y cargos, que siguen la costumbre de tiempos idos. Hay todos los adelantos que usted quiera, pero igualmente se respeta eso que solemos llamar tradición.

No sé cómo definirla exactamente, pero tradición significa todo lo que denotan las palabras de raigambre, respeto a las generaciones previas, costumbres mantenidas, herencias admiradas.

Y que incluso pueden llegar a lo aparentemente tonto e irrelevante, como esas togas y birretes de colores llamativos.

Ante esto, me imagino, hay dos actitudes, la de quien desecha todo lo viejo y la de quien admite que hay valor en la tradición.

Mi impresión personal es que en México tenemos una fuerte inclinación a desechar lo tradicional y lo viejo, lo que es muy patente en nuestra patológica obsesión para repetir como dogma sagrado hasta la saciedad que los jóvenes son el futuro.

Mi punto debe ser claro: necesitamos más tradición, o mejor dicho, más reconocimiento de la tradición, de quienes nos precedieron y sin los que no estaríamos donde estamos. Me robaré una idea de G.K. Chesterton aplicándola a este caso.

Si realmente tenemos una mentalidad democrática y nos preocupamos por las generaciones siguientes, no hay razón por la que no incluyamos en esto a las generaciones anteriores.

Sin ellas, repito, no seríamos lo que somos y de ellas hay mucho qué aprender y mantener. Si las generaciones siguientes deben influir en nuestras decisiones de hoy es perfectamente razonable que consideremos también a las generaciones anteriores.

La figura más usada para definir eso es la muy citada idea de que nuestra generación puede ver más lejos que las anteriores porque estamos parados en los hombros de esas generaciones anteriores, las que hicieron aportaciones geniales que tomamos gratuitamente, como si no hubieran costado trabajo.

Un detalle me parece muy representativo: muchos estudiantes actuales no tienen idea de raíces latinas y griegas, con lo que limitan severamente su conocimiento de la realidad. He encontrado estudiantes de economía que no han leído a Adam Smith, ni a Mill, ni a Mises, ni a Vitoria, ni a Bastiat (siquiera un poco).

Todo lo que han hecho es vivir en el presente inmediato, sin la menor perspectiva histórica. Es un desperdicio tonto que se fomenta con una adoración sin sentido por todo lo que es nuevo.

Igualmente, me he encontrado a muchos que en religión hacen de lado a san Agustín o a santo Tomás, viéndolos como obstáculos en su fervor exclusivo por el último grito teológico.

Visto de otra manera, cuando no hay respeto a las tradiciones y ellas son relegadas al desván de lo inútil, hay una culpa grave de soberbia que hace suponer que sólo lo creado por la generación presente es valioso.

Reconocer y honrar a quienes nos precedieron es un buen acto de sumisión y humildad que rinde tributo a genios de todos los tiempos.

Sin hacer eso arriesgamos un presente blando y frágil que nos puede llevar a peligros indecibles. Finalmente, me parece, uno de los terrenos en los que esto es más obvio es el de la religión en el que la tradición tiende a ser ignorada por muchos que la ven como un lastre, cuando en realidad sin la tradición la religión sería como una bandera en medio de tormentas de caprichos humanos en cada generación.

Porque, el riesgo es grande: crear generaciones que se divierten con Big Brother y que creen saber de historia después de leer algunas novelas comerciales mediocres.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


1 comentario en “El Valor de la Tradición”
  1. martha Dijo:

    me gusta mucho su pagina





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