Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Iguales y Diferentes
Eduardo García Gaspar
23 junio 2004
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Tuve la fortuna de encontrarme el otro día con un conferencista que sustentaba la tesis de la igualdad de los seres humanos y eso es bueno de recordar, porque tantas veces se olvida.

Ejemplos de esos olvidos son los subsidios de los gobiernos a la agricultura, las políticas proteccionistas, las tasas desiguales de impuestos y otras medidas gubernamentales que violan la igualdad de los ciudadanos.

Digo que fue afortunado que ese hombre pusiera el dedo en el renglón y hablara de la igualdad bajo la ley y la igualdad de derechos.

Sin embargo, tengo la ligera sospecha de que se le pasó la mano cuando sostuvo la idea de la igualdad material de las personas y propuso impuestos altos a los de más elevados ingresos, impuestos confiscatorios a las herencias y otras cosas por el estilo. No hay duda de que el conferencista tenía cruzados los cables de sus neuronas.

Cayó él en una contradicción notable, pues si a unos se les cobran impuestos más altos que a otros, resultaría que bajo la ley ya no son iguales. La confusión es común y vale la pena echarle un ojo con una segunda opinión.

Vayamos de la manera más organizada posible. Todos los seres humanos somos iguales, pero también somos muy diferentes. La clave está en diferenciar aquello en lo que somos iguales y aquello en lo que no somos iguales.

Me parece que no hay discusión en aceptar que somos iguales en nuestra esencia, lo que en términos cristianos es fácil de entender si nos vemos todos como hijos de Dios. Tendremos todos una igual dignidad y derechos iguales. No hay en esto problema y lo podemos aceptar con leyes que se aplican igualmente para todos.

Un idéntico delito, por ejemplo, se castiga de la misma manera si el culpable es hombre, mujer, gobernante o ciudadano. Pero hay bastante más que eso. Existen diferencias notables entre las personas.

Por ejemplo, yo soy totalmente diferente a Pavarotti: ni canto igual, ni peso lo mismo, ni soy italiano, ni tengo su fortuna.

Me resulta lógico por tanto que mi vida sea diferente a la del cantante. Mi punto es que tenemos las personas cualidades distintas que producen resultados distintos. Yo no puedo exigirle a La Scala de Milán que me incluyan en el reparto que canta La Traviatta. Y no solamente tenemos cualidades diferentes, sino que tomamos decisiones diferentes.

Es obvio que todo eso producirá vidas distintas imposibles de igualar. Hay una historia de Kurt Vonnegut que narra un mundo en el que todos son iguales en todo, una política aplicada por el gobierno, y que entre otras cosas implica el uso de aparatos obligatorios para las personas más inteligentes.

El objetivo de ese aparato es producir ruidos que impidan que esas personas tengan ideas mejores que las de otros. La historia ilustra la imposibilidad de igualación total.

Peor aún, el intentarlo requiere una autoridad totalitaria absoluta. Mi punto es sencillo.

La igualdad es buena y debe ser respetada siempre que ella implique libertad de uso de los talentos de la persona y reconocer que eso conducirá irremediablemente a diferentes vidas. La lección es dura de aceptar para muchos: la igualdad total no puede ser un objetivo moralmente válido.

Y eso me lleva a la otra confusión que tiene el conferencista al que aludo.

Confunde él otra cosa, la desigualdad con la pobreza. La desigualdad humana, no en nuestra esencia, sino en nuestras habilidades y circunstancias, no es el problema. El problema real es la pobreza de muchos y esa confusión es parte del problema. Cuando un doctor hace un mal diagnóstico, el enfermo no sanará.

Y cuando se analiza mal la pobreza se comete el mismo error, la pobreza no será solucionada. Puesto de otra manera, cuando las personas se obsesionan con la igualdad, pierden de vista a la pobreza y se convierten en causa de ella.

Si alguien es pobre ello se debe principalmente a que no es productivo y ése es el asunto a solucionar, no la desigualdad quitándole a unos para darle a otros. Eso es lo que hacen los gobiernos que confunden sus metas.

Creen ser Robin Hood, pero lo logran a medias: le quitan a los ricos y no alcanzan a darle a los pobres.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Iguales y Diferentes”
  1. luz Dijo:

    hola, la verdad me encanto el catalogo muy impresionante justo tenia un trabajo sobre este tema pero me re fascino. muchas gracias





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