Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Bola del Prisionero
Eduardo García Gaspar
7 octubre 2004
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Una de las imágenes más claras de caricatura es la del encarcelado, vestido de rayas blancas y negras, que tiene amarrada al pie una cadena de acero de la que pende una bola del mismo metal.

Obviamente la idea es evitar que pueda escapar y que si corre pueda ser atrapado de inmediato.

Algo así son las cosas que suceden en México y quienes tienen la bola de acero atada al pie son quienes precisamente pueden ayudar a mitigar el problema de la prosperidad.

Me refiero a las empresas, de todos tamaños, que son las que crean empleos con sus inversiones, y elevan la productividad con ellas. Tienen las empresas no una bola atada a los pies, sino varias.

No es sorprendente que con esas bolas, las empresas no puedan correr, ni proliferar. Recientemente, Grupo Reforma reportó datos muy reveladores acerca de esto, con un ejemplo, el de los costos de la electricidad. La información allí indicada señaló que el costo de kilowatt-hora era de $0.84 pesos en la CFE contra $0.60 en los EEUU, una diferencia muy grande.

Más aún, están los costos adicionales de conexión, que son sustanciosos en México e inexistentes en EEUU. A esto, una segunda opinión desea añadir información de otras fuentes.

Una nota de www.marketreaserch.com señala que en China el costo de la electricidad de la misma unidad es, en dólares, de $0.03, en EEUU de $0.06 y en México de $0.08.

Es una corroboración de los datos anteriores. La evidencia se acumula con otras cifras. Un estudio de KPMG comparó recientemente costos de electricidad de países avanzados. Uno de los países con electricidad más costosa es Japón, casi 24 por ciento más cara que la de EEUU. Alemania anda por el 14 por ciento arriba. Canadá, en cambio anda un 9 por ciento abajo.

Juntemos estas piezas de información y veremos que la electricidad en México es más cara que la de Japón y la de Alemania.

Hay algo malo en todo esto y las causas pueden ser muy diversas, como subsidios, paridades de moneda y lo que se nos antoje. Sin embargo, por mero sentido común, parece conveniente recordar que una de las causas puede ser la siempre mala administración de las empresas estatales.

A esto, desde luego, hay que añadir las otras bolas, como las de costo de gasolina, de trámites excesivos, de impuestos complicados, de sindicatos chantajistas… No se necesita mucho más que esto para comprender varios fenómenos, como el de la enorme cantidad de empresas fuera de la legalidad o en la zona gris, que no podrían enfrentar los costos de entrar a la legitimidad.

La queja sobre estas pesadas cargas es añeja y si ella se ve del otro lado, podremos entender que si a pesar de todos esos obstáculos no estamos tan mal, entonces el simple quitarse de encima a esas bolas daría un tremendo impulso a la prosperidad.

Especialmente a las empresas pequeñas y medianas, que son esas que no tienen los recursos que requiere el estar dentro de la legalidad ahora. Quitarse esas bolas de encima es fácil de imaginar.

Hay un ejemplo que ayuda a entender esto. Supongamos que una gran empresa genera electricidad para sí misma y que ella puede llegar a un acuerdo con otras empresas cercanas para vender parte de esa electricidad, a un precio menor que el de CFE.

O que en algún parque industrial o conjunto de ellos, sea posible comprar electricidad allí producida a costo menor. Un gran incentivo sería ese.

El problema de la electricidad, al igual que el de la gasolina, los trámites y demás obstáculos al crecimiento se debe no a otra cosa que a una mentalidad que entiende mal al mundo. Quienes crearon esa constitución que establece monopolios estatales y quienes ahora creen en impuestos complicados y trámites interminables, piensan que el gobierno debe controlar.

Ellos cavilan así, en términos de un gobierno controlador de ciudadanos, pero lo que la realidad reclama es un gobierno facilitador y no interventor. Es necesario dejar que los ciudadanos hagan negocios, que las personas realicen sus ideas. No hay que estorbarles ni impedirles, hay que dejarlos libres.

Porque cuando usted ve que la electricidad que produce una empresas estatal es más cara de lo que cuesta en otros países en general, usted con sencillo sentido común puede concluir que allí se tiene un problema, un problema muy serio que no es físico, sino mental.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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