Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Emoción de Ver Correr
Eduardo García Gaspar
25 octubre 2004
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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No dejamos de ser simples humanos, con toda las ventajas y apuros que eso representa. Y por eso es habitual que las carreras nos emocionen y entusiasmen hasta el punto de perder la noción de lo que está detrás del evento.

Nos excita un evento deportivo, especialmente cuando es popular y todos hablan de él… como las Grandes Ligas y el fútbol.

Algo de esto tienen también las carreras presidenciales, sobre todo cuando en ellas no hay un ganador claro y la carrera se torna emocionante, con un resultado de pronóstico reservado, en el último minuto del partido.

Creo que tal es el caso de la carrera en los EEUU, la de Bush y Kerry, con encuestas muy empatadas, debates ásperos y acercándose ya el final de partido.

Este mismo tipo de evento deportivo, el de la carrera por la presidencia ha comenzado desde hace tiempo en estas tropicales latitudes mexicanas y tiene dosis amplias de agitación nacional, propias de un partido local entre enemigos tradicionales.

La turbación y las palpitaciones de los espectadores crecen porque es un juego con pocas reglas, en las que todo se vale, todo.

Es un real espectáculo el que presenciamos, todos los días a todas horas en un deporte que no tiene medios tiempos, ni descansos y sus árbitros son numerosos, con intereses partidarios algunos. Es válido en este partido sobornar, engañar, grabar videos, espiar teléfonos, mentir, dar ruedas de prensa diarias… nada hay que no sea autorizado usar.

Y, desde luego, como seres humanos que ceden ante la tentación del espectáculo emocionante que se tiene en esta carrera presidencial, la atención nuestra está fija en las jugadas más recientes. Las jugadas anteriores se olvidan. Lo que importa es lo último que hace cada jugador, la finta que ha hecho, el engaño que ha realizado en el partido.

La exhibición, desde luego, es florida y provocadora. Igual que un partido de futbol, los medios se llenan de las narraciones de las jugadas del día.

Los comentaristas analizan cada jugada, cada movimiento de los contendientes y sus equipos. Hay discusión y apasionamiento, a veces hasta el delirio. Más aún, algunos contendientes cuentan con el apoyo de porras y clubes de fanáticos que en ocasiones invaden la cancha de juego en apoyo a su favorito o en contra de sus rivales.

Desde luego, la magna competencia es excitante a más no poder y eso que aún falta mucho tiempo antes de que el partido termine. Por esa poderosa atracción que ejerce sobre los espectadores, ellos dejan de ver el fondo de la cuestión. Las jugadas espléndidas, la revelación de información confidencial, las declaraciones pintorescas, todo eso oscurece lo que en realidad está en juego.

Por ver el juego, no vemos a los jugadores. Esta segunda opinión intenta llamar la atención al otro aspecto de la carrera presidencial. El espectáculo es muy llamativo, pero lo importante es el examen de los jugadores. Porque en realidad lo que importa es reflexionar sobre lo que sucedería en el país dependiendo de quién gane esa carrera.

Y para hacer esa reflexión, nada hay mejor que empezar por los valores en los que usted cree viendo luego, en qué medida ellos se acomodan a lo que cada candidato representa.

Por ejemplo, ¿cree usted en la libertad humana? Dependiendo de si usted cree o no en la libertad, encontrará candidatos que más de identifiquen con ella, o menos.

O bien, ¿cree usted que el populismo es positivo? Igual que antes, también es posible encontrar candidatos muy identificados con ese tipo de gobierno, al mismo tiempo que candidatos muy alejados del populismo.

A lo que voy es que antes de emocionarse y divertirse con el espectáculo que a diario vemos, deberíamos examinar nuestros valores y sobre ellos decidir cuál de esos candidatos es el mejor, o el menos peor.

Porque la verdad, no es importante quién gane la carrera en sí misma, sino lo que el ganador hará después, cuando se siente en esa silla que marea y embriaga. Imaginarse esto es el otro paso que creo conveniente y es un sencillo ejercicio. Tan sólo se trata de proyectar lo que ya muestra cada candidato y multiplicarlo por 100 para tener idea de lo que hará.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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