Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Imperfección Democrática
Eduardo García Gaspar
24 agosto 2004
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Encontré una idea que quiero compartir con usted. La idea es de James Fenimore Cooper (1789-1851), un escritor norteamericano y es realmente genial, muy a propósito de los tiempos actuales, de los sucesos en Venezuela y de la aplicación de la ley al jefe de gobierno del DF.

Esa idea viene de una de sus obras, The American Democrat y sostiene lo siguiente.

En las democracias, dice el autor, hay una disposición a hacer de la opinión pública algo que es superior a la ley. Este asedio de la opinión pública a la ley es la manera particular en la que la tiranía se muestra dentro de un gobierno popular, porque donde sea que exista poder, siempre se encontrará la manera de abusar de él.

Repito, el referendo de Venezuela es un caso en cuestión, pues esa voz pública del 59 por ciento a favor de Hugo Chávez hay sido literalmente tomada por éste como mandato de Dios. La opinión pública ha sido colocada por encima de la ley y de los principios.

Sigue Cooper comentando. Quien se opone a la opinión pública, a lo que ella sostenga o a sus intereses, es sujeto de escasa simpatía, no importa que le asista la razón, que sus principios sean sólidos, ni que sea justificada su posición.

Todo porque en las democracias, quien resiste la opinión pública y con ello los deseos de la mayoría, está en oposición a la soberanía y los caprichos de ella. Los buenos ciudadanos deben separar sus sentimientos personales de sus deberes públicos y luchar por la libertad, incluso en contra de la opinión mayoritaria porque así no ayudarán al despotismo.

Y finalmente dice que la más caprichosa y peligrosa manera en la que la opresión puede eclipsar a una comunidad es la corriente popular.

Toda esta noción de Cooper es un dramático llamado a poner atención en un peligro democrático, la elevación de la voluntad popular por encima de todo principio y toda ley. Una marcha a favor de un político que enfrenta un proceso legal es un prototipo brillante de este enorme riesgo democrático.

Ya la ley no importa, ya los principios han sido puesto de lado y todo intenta ser colocado en un duelo de opiniones ciudadanas. Es esto una degeneración de la democracia, convertida en una meretriz volátil que se mueve sin sentido complaciendo favores a quienes son capaces de mover a la mayoría en una dirección, la que sea.

Si la democracia es en buena parte el respeto a un estado de derecho y por ello la defensa de la dignidad individual de cada ciudadano, esta voltereta vuelve a la democracia una herramienta dictatorial y veleidosa que pisotea los principios en cada marcha y en cada protesta… lo que no es extraño que suceda en México.

No es sorprendente que esto acontezca porque para nosotros, los mexicanos, la democracia es algo muy nuevo, una herramienta política cuyas complicadas instrucciones de uso aún nos son ajenas y pocos han sido los que se han arriesgado a poner sobre la mesa sus defectos.

Sí, la democracia es saludable y posee grandes virtudes, pero hay en ella terribles defectos como éste, el de sucumbir a los vaivenes de una opinión pública elevada por encima de la razón, la moral y la ley.

Donde eso suceda, la democracia dejará de existir y será ella otra forma de despotismo, quizá peor que las más crueles dictaduras de antaño. La opinión pública en una ciudadanía de escasa educación, que fácilmente se deslumbra con actos de autoridad que le ofrecen oropeles, esferitas brillantes y espejuelos de nulo valor real, es una tierra fértil para el demagogo que sepa explotar sus sentimientos.

Este es un riesgo real, materializado ya en Venezuela y que amenaza a México en la persona de López Obrador, un gobernante de la peor calaña que podemos esperar y que está haciendo eso, encandilar a una masa ya seducida y de escasa educación que ha encontrado fascinante su poder para estar por encima de la ley y la razón.

Cooper, por tanto, nos da una buena idea para mantener presente dentro de esta naciente democracia mexicana y que está lejos de ser aceptada con facilidad.

El ataque a la democracia ha sido iniciado ya en México por ese demagogo y distorsionado su concepto para hacerla aparecer como el reino de la veleidosa mayoría que sin darse cuenta está sujeta a las riendas de quien la manda haciéndole creer que es ella la que ordena.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “La Imperfección Democrática”
  1. Eugenio Garcia Dijo:

    Excelente articulo. Disfruto mucho de leer sus columnas.

    EGP

  2. Rafael Perez Yañez Dijo:

    Me encanto tu articulo.
    No puedo estar mas de acuerdo con este señor Cooper…. Era realmente un visionario.
    Como tu bien lo dices, el principal problema y peligro de nuestra “Democracia” es la falta de educacion del 90% de la poblacion.





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