Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Moral en Manos Populares
Eduardo García Gaspar
18 octubre 2004
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No faltan las quejas acerca de la pérdida de valores en estos tiempos, quejas que no deben andar descaminadas, puesto que hay multitud de fuentes que señalan este fenómeno.

Desde las profundidades de las observaciones de Ortega y Gasset el siglo pasado hasta nuestros días. Sin embargo, lo que poco se ha dicho es algo que quiero señalar.

Eso que creo que no se ha dicho es que los especialistas en valores de antes y de ahora son diferentes. Antes, quienes nos enseñaban valores solían ser ministros religiosos, filósofos, o profesores de filosofía, quienes se apoyaban en pensadores como los griegos, Santo Tomás y otros de ese calibre, por no mencionar el sustento en las Sagradas Escrituras.

En cambio, hoy, esas personas son diferentes. Ya no son los sabios conocedores de textos tradicionales, sino profesionales de la eficiencia o del liderazgo.

Un ejemplo ilustra esto con creces. Un especialista en liderazgo ejecutivo (lo que sea que eso signifique), según un reporte de El Norte del 8 de octubre, vierte sus conceptos acerca de la efectividad personal para encontrar una fórmula de éxito personal.

Habla de persistencia, de descubrir la misión personal, de la productividad, de tener objetivos medibles… en una mezcla terrible que revuelve valores, virtudes, costumbres, liderazgo… para dejar a las personas la idea de que todo esto es una técnica que lleva al éxitowhatever that means.

Otro caso. Una terapeuta sexual en la radio, acostumbra dar recetas para mejorar el placer sexual al que se tiene derecho y lo hace con detalles, incluso sobre el uso del condón, para ser felices.

Quizá los pensadores han dejado sus lugares a los técnicos y la filosofía y la ética han cedido ante la eficiencia productiva y el sentirse llenos de derechos sin obligaciones.

Porque, al final, si no existe un fundamento sólido que diferencia la conducta conveniente de la inconveniente y lo bueno de lo malo, cada quien termina definiendo y midiendo las formas de llegar a donde sea, sin importar los medios.

La realidad es obvia. No pueden compararse a esos profesionales y especialistas como los tamaños de Tomás de Aquino, por ejemplo, o Locke o cualquiera de esos pensadores que sí lo eran y cuyas ideas influyeron en toda la humanidad.

Pero resulta que ahora esos guías son especialistas en sexo, profesionales del liderazgo, motivadores profesionales, conferencistas improvisados. Por no mencionar a la delegación de las cuestiones morales, religiosas y éticas en manos de sociólogos, psicólogos, terapeutas sexuales y otros especialistas.

La diferencia entre estos especialistas y los reales pensadores es abismal. Estas personas guiarán a las personas en las que influyen para llegar a la nada, para acabar hartos de todo y llenos de nada, para justificar toda acción y valer todo medio.

Y no sólo es dejar de cultivar la costumbre de pensar en principios y virtudes, y de tener razonamientos, sino el hábito de complacernos con lo que sea, habituándonos a exigir derechos y luego protestar por las consecuencias de nuestras acciones.

La conducción moral de la sociedad está en las manos improvisadas de quien no ve más allá de sus narices, las que son el límite de su esfera profesional y técnica. Y en buena parte es por esto que se tiene el efecto obvio. Ante la carencia de ideas, el vacío es llenado por lo que sea.

Las ideas de Aristóteles o de Aquino acerca del bien son prácticamente desconocidas y el espacio que ellas deberían ocupar es llenado por best-sellers como los de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, definido por la revista Time como “el guía cultural ético de moda para millones…”

La ética como moda y la moda como guía de millones. Si es que existe una crisis moral de valores, sin duda ella se debe a este surgimiento de guías volátiles que ocupan el lugar de quienes sí han pensado. Tal vez podamos culpar a la enferma pasión por lo nuevo y rechazo de todo lo pasado, una actitud bien miope. Es así que la moral descansa en la última moda del liderazgo, o del libro más vendido, o del curso se superación personal más popular.

No en balde tenemos crisis de valores, cuando ellos son puestas en esas manos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras