Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Otra Corrupción
Eduardo García Gaspar
9 septiembre 2004
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Entre la marcha en protesta por la inseguridad y la congregación de apoyo al jefe de gobierno del distrito federal hay diferencias gigantescas.

La multitudinaria protesta contra la criminalidad fue una acción ciudadana, espontánea, franca y voluntaria; la otra fue una acción partidista, planeada, financiada y en realidad un acto de campaña electoral.

No pueden compararse una con la otra. Un mitin electoral que arranca oficialmente la carrera de esa persona por la presidencia es muy diferente a una manifestación franca. El asunto tratado en esta segunda opinión empezó al ver una fotografía de un evento a favor de ese candidato del PRD. E

n ella se mostraban varias personas sosteniendo una manta no hecha por ellas que hablaba de no aceptar el desafuero de esa persona.

No eran sus caras reveladoras de emoción alguna, podían ser personas de clase media o baja, que estaban allí por alguna razón y esa razón era digna de analizar. ¿Qué era lo que movía a esas personas a estar allí soportando esa manta hecha por otros?

Desde luego sus razones no eran las de la marcha en contra de la seguridad del 27 de junio, en la que la motivación era recuperar la seguridad que todo gobierno debe proveer a sus ciudadanos.

Estaban allí porque debían ganar algo. Y esto nos puede llevar con facilidad al tema de la corrupción, por sorprendente que pueda parecer. Lo que trataré de demostrar es que existe otro tipo de corrupción y que ha sido escasamente mencionado.

Todos conocemos el grave vicio de la corrupción gubernamental, a la que podemos definir de manera sencilla.

Es la acción realizada por personas en puestos públicos que aprovechan esa posición para lograr beneficios personales directos o indirectos que son adicionales a los ingresos que reciben por la realización de las funciones de su trabajo.

Esta definición tiene la ventaja de ser muy práctica por definir como beneficio indebido lo que sea adicional a la fuente legal de ingresos, es decir, lo que sea un extra por encima de lo que marca el recibo de nómina del político y que no sea explicable por inversiones propias anteriores.

Ésa es la corrupción que conocemos y a la que estamos acostumbrados, tanto que no ve la otra corrupción y que deberemos entender tarde o temprano. Me refiero a la corrupción de quien vende su voto a quien le da algo a cambio. Hay mucho de esto.

Son quienes sucumben a las prácticas del reparto de alacenas y materiales de construcción poco antes de alguna elección. Incluso quienes sostienen esas mantas y acuden a manifestaciones a cambio de favores futuros concretos, como el mantener sus puestos.

Y peor aún, son los que votan a cambio de promesas de leyes que les darán beneficios sustentados en daños a terceros. Son corruptos también quienes participan en manifestaciones que hacen imperar a la fuerza por encima de la aplicación de la ley y quienes se venden a cambio de unos pesos mensuales que ellos suponen gratuitos, pero que están destinados a comprarlos.

Es ésta otra corrupción, muy sutil, de la que quizá muchos no se den cuenta, pero que no deja de ser real, practicada por el PRI de tal forma que ha creado un hábito vicioso en partes de la población.

Todo lo que he querido mostrar en esta segunda opinión es la idea de que existe otra corrupción, la de la venta del voto por parte de algunos ciudadanos que a cambio de favores están dispuestos a ceder su voto a quien más les da y quizá sin mucha conciencia de ello, lo que no deja de agravar el problema, sino lo contrario. No son votos sólo irresponsables, son votos rematados al mejor postor y sustentados en beneficios propios que dañan a otros.

Son cuestiones graves, como bien lo muestra ese acto de campaña del jefe de gobierno del DF, transformado de una acción de protesta en el lanzamiento de una campaña política oficial y abiertamente, tanto como hipócrita y teatralmente.

Pocas acciones como ésta para mostrar los defectos de la democracia, convertida en un sistema de compra-venta de votos que el PRI estableció y que ahora aprovechan sus herederos, partidos y votantes.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “La Otra Corrupción”
  1. Miguel Hernandez Dijo:

    El comportamiento de las personas que participan en marchas, platones, mitines, etc a cambio de dinero, favores o dadivas, sin cuestionarse o sin que les importe sí el fin que persigue el evento es justo o útil, no es muy diferente de quienes se dedican a ejercer la prostitución.
    “Págame y puedes usarme para lo que tú quieras”.





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