Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Sociedad no Existe
Eduardo García Gaspar
18 agosto 2004
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hace unos días, escuchando la radio, uno de los comentaristas hablaba con su entrevistado acerca de un problema en México, el de los emigrados a los EEUU y cómo son ellos tratados en ese país.

Al finalizar la entrevista, el comentarista preguntó a la otra persona, “¿qué podemos nosotros como sociedad hacer para remediar ese problema?”

En otro medio noticioso, leí a un columnista que hablaba de lo que la sociedad debe decidir al respecto de no sé qué asunto.

Y en otro programa de radio, alguien mencionó que la sociedad era la culpable del alto índice de no sé qué otro problema.

El común denominador de todos esos comentarios fue al creer que la sociedad es un ente real y que ella existe como si fuera un organismo con vida propia, capaz de decidir y actuar por sí mismo.

Pues bien, a todos los que piensan o hablan de la sociedad así, les tengo una noticia, la sociedad no existe como ellos la ven. No hay ni podrá haber un organismo llamado sociedad que actúe y decida cosas como si fuera un ser único y capaz de vivir por sí mismo.

Quítele usted a las personas a una sociedad y ella es una noción vacía y sin sentido.

Sin personas no hay sociedad y las personas, resulta que son seres con iniciativas personales, que no piensan de manera idéntica y jamás podrán ser siquiera similares unas a otras. Eso hace que hablar con frases como “la sociedad debe actuar” estén vacías de todo contenido.

La sociedad no puede actuar, pero sí lo pueden hacer las personas que la forman y nunca de manera igual.

Tome usted el problema de la criminalidad y vea lo que pasa con él: una parte de las personas que forman la sociedad son delincuentes, otra parte son policías y jueces, otra son ciudadanos a quienes importa el problema, tanto que son capaces de manifestarse en una marcha contra ese problema, a otras personas les importa un comino lo que suceda.

Por esto es que hablar de que si la sociedad hace esto o aquello, es un serio error intelectual que confunde y por eso hace que mal entendamos cómo podemos funcionar viviendo en sociedad.

Ella está formada por una serie de personas muy diferentes, que difícilmente pueden ser igualadas para hacerles pensar análogamente y comportarse de la misma manera. Y esa desigualdad humana es precisamente la característica que nos enriquece.

Vivir en una comunidad en la que todos piensan igual, tienen las mismas preocupaciones y hacen lo mismo, sería una real pesadilla, pero esto es lo que presuponen quienes hablan de que “la sociedad debe actuar” y otras cosas similares.

Muy poco conoce de la naturaleza humana quien habla en esos términos, una naturaleza que es rica en variedad y diversidad y entre cuyos individuos necesariamente existen desacuerdos y rivalidades, que es lo que hace imposible hablar de la acción de la sociedad o del pensamiento de la sociedad y de la voluntad de la sociedad.

Porque, además, sucede que quien así habla sugiera la terrible posibilidad de que sea la voluntad mayoritaria la que predomine, un terrible sueño totalitario que ataca a las minorías y las hace sujetos de la dictadura mayoritaria.

Quizá algunos no vean que sea éste un tema importante, pero lo es porque si las ideas equivocadas son aceptadas, ellas nos llevarán por un camino errado.

Las acciones sin buenos principios de base tienen fines y consecuencias terribles. ¿A dónde nos puede llevar esa idea de una sociedad que es capaz de pensar y actuar como si en verdad existiera? L

a respuesta ha sido dada ya por varios autores, a la dictadura, al totalitarismo, a la aniquilación del individuo, a la erección de un gobierno que se nombre representante de la voluntad social y bajo ese pretexto crea tener la autoridad moral para imponer sus mandatos a todos sin excepción.

Hablar de estos temas es vital, aunque sean en apariencia irrelevantes para muchos. La razón es sencilla, las ideas son creadas por algunas pocas personas en libros que muy pocos leen, pero esas ideas pueden posesionarse de las mentes de muchos que sin cautela las aceptan y repiten sin preocuparse por sus consecuencias. Una de esas peligrosas ideas es la de creer que la sociedad es un ente vivo en sí mismo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “La Sociedad no Existe”
  1. Ing. Ricardo F. Alanís V. Dijo:

    Bajo esta misma premisa, los partidos políticos, los sindicatos y otras agrupaciones no existen como tal, excluyendo a sus agremiados. Muchas veces he escuchado comentarios de representantes de instituciones políticas “lavarse las manos” de acciones tomadas por un individuo o un grupo de miembros del mismo que hacen tal o cual cosa -llámense actos delictivos, corrupción, etc.- diciendo que la institución es más fuerte que los individuos, que los principios del partido no reflejan las acciones de estos, etc., como demostrando que su “institución” es independiente de sus miembros. ¿Qué a la institución no la hacen sus miembros? Definitivamente, es retórica separar a una institución (o a la sociedad, para el caso) de los individuos que la forman…





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