Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Gobiernos Merecidos
Eduardo García Gaspar
14 octubre 2004
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Si las personas tienen los gobiernos que se merecen, resulta muy lógico pensar en estudiar a la sociedad, ver qué piensa y luego sacar conclusiones acerca de lo que puede suceder en cada nación.

Con los datos del estudio de Latinobarómetro podemos ver con confianza algo de la población mexicana en relación al resto de la región.

De ese reporte, tomo algunos datos que me parecen dignos de mención. A la pregunta de si un poco de mano dura del gobierno no viene mal, los mexicanos respondieron con 54 por ciento de acuerdo, un dato tibio contra el de Paraguay que fue de 85 y de Uruguay que fue de 32.

Supongo que la respuesta mexicana esté más influida por la criminalidad que por otra razón. Sin embargo, otra de las mediciones exploró la dualidad posible de una población entre ser estatista o emprendedora.

En esa dimensión, los mexicanos calificaron en una escala de diez puntos, anotando uno si prefieren ellos hacerse cargo de su propio bienestar o bien diez si el gobierno debe ser el responsable del bienestar de las personas.

México tuvo un resultado de 4.95, en medio de esa escala. Reunamos eso con otro dato: el 67 por ciento de los mexicanos dijo que no le importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si así pudieran resolverse los problemas económicos.

Peor aún, sólo el 17 por ciento dijeron estar satisfechos con la democracia y 52 por ciento afirmaron que el votar sí influye en que las cosas sean diferentes en el futuro. Termino con otro dato, el 84 dijo que las cosas en el país van por mal camino.

En esta última pregunta, sólo Ecuador y Perú tuvieron resultados más altos, con 92 por ciento cada uno. Los resultados más bajos fueron los de Chile y Argentina, con 39 y 34 por ciento respectivamente diciendo que el país va mal. A lo que voy con estas cifras como indicio, es a establecer que existe una situación en México que consiste en un parto democrático que puede abortar.

Hay inclinaciones a pensar que la opción de gobierno no democrática puede ayudar y sería conveniente si se resolvieran problemas de esa manera. Lo que esto me dice es que aquí no existen nociones fuertes de valores de libertad que estén fuera de discusión… que es precisamente la defensa de la democracia y lo que la sostiene.

Las inclinaciones a la mano fuerte y a la opción no democrática de gobierno, peor aún, se tornan más reales al saber que la gran mayoría de los mexicanos ven que las cosas no van por buen camino. El caldo de cultivo está allí para la seducción del pueblo por parte del cántico encandilador del más fantasioso gobernante.

No son buenos síntomas los presentados por esa investigación, pero tienen el gran mérito de hacernos ver la realidad. Mi sospecha es que, entrando en cuestiones más profundas, los ciudadanos mexicanos muestran escasez de creencias políticas.

No creo que tengamos fuertes convicciones libertarias y por eso tenemos ese resultado tibio que señala que el gobierno debe ser responsable del bienestar de las personas en oposición a ser las personas responsables de sus propias vidas.

La cosa empeora por el posible efecto de otro dato del estudio mencionado. Una de las mediciones hechas indica que en nuestro país la confianza en los demás es muy reducida. Sólo el l7 por ciento dijo que se puede confiar en la mayoría de las personas, una significativa reducción del aún pequeño 34 por ciento registrado en 2000.

Esta es una medición que me parece vital porque indica que la tendencia estatista crecerá. Una sociedad en la que las personas no se tienen confianza mutua es una dividida, en la que el gobierno pueden entrar fácilmente sin oposición importante. De nuevo, un buen caldo de cultivo para el autoritarismo o el populismo.

No sé con seguridad las causas de estos resultados, pero sí es posible señalar como hipótesis una que me parece razonable. Dada nuestra historia, llena de gobiernos autoritarios, nuestras mentes carecen del sustento democrático que es el amor del ciudadano por la libertad, por su libertad, por sentirse responsable de su vida y desear una sociedad en la que eso sea posible, que es precisamente un sistema democrático y liberal.

Sin esa convicción profunda, la democracia se tambalea y cae dando un disfraz democrático a lo que sólo es un estatismo desenfrenado.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras