Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Mantener el Trabajo
Eduardo García Gaspar
16 noviembre 2004
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Una noticia interesante, no en sí misma, sino por lo que tiene detrás, es la reportada hace unos días y que tuvo a Diva Gastélum como protagonista. Ella es la cabeza de la Comisión de Equidad y Género en la Cámara de Diputados.

Ella hizo una solicitud a otra de las comisiones, la de Presupuesto. Les pidió que los programas sociales destinados a las mujeres y que están en el presupuesto de 2004, se mantengan en 2005 en términos reales.

La petición tiene su base por una causa: las partidas entre ambos presupuestos han cambiado de nombres y no son fácilmente comparables entre sí. Por eso, Gastélum solicita que se identifiquen para así poder compararlas evitando que disminuyan.

La petición suena razonable y lógica, después de todo es parte de lo que justifica la posición de la diputada que es la presidenta de esa comisión.

Lo que quiero señalar no es si es ésa petición la correcta o no, sino otro fenómeno, que es el de las posiciones burocráticas y cómo ellas se alimentan a sí mismas. Es obvio que la diputada está haciendo su trabajo, que es el defender eso que lo hace posible.

Y por esa razón, ella escribe un oficio que manda a la otra comisión, la que a su vez tiene que hacer otro oficio para contestar el anterior y, seguramente, poner a alguien a trabajar en encontrar las partidas del presupuesto destinadas a programas de beneficio a la mujer.

No va a ser gratuito eso. Tendrá un costo, entre los que está el sueldo mismo de la diputada. La cuestión que trato va a proponer la idea de un fenómeno de expansión burocrática infinita en potencia, lo que repercute en gastos que pueden evitarse.

Yendo al extremo: supongamos que llega una situación en la que la condición de la mujer en México es de total igualdad, que sólo hay pequeñas ocasiones en las que podría haber quejas al respecto.

¿Dejará la diputada su puesto habiendo cumplido su tarea? No lo creo. Su posición, su tarea, su misión dependen totalmente de la existencia de desigualdades entre los sexos. En el momento en el que se acaben esas inequidades, se rescinde la función.

No hay interés en el burócrata en llegar a alcanzar los objetivos para los que trabaja. Lo mismo sucede en otras áreas. Por ejemplo, todos los planes y programas que atienden el problema de la pobreza.

Cientos y miles de burócratas dependen directamente de la existencia del problema. El día que lleguemos a tener el ingreso de los daneses, tal vez sea necesario cancelar todos esos puestos burocráticos y esas personas se quedarán sin trabajo.

O el caso de las drogas. Si algún día llegaran a despenalizarse esas sustancias, una buena cantidad de personas se quedarían sin la justificación de sus puestos, lo que sucedería igualmente si alguna vez los traficantes dejaran de existir. No hay un incentivo en esas personas para hacer realidad sus metas de trabajo.

Todo porque si llegase el día en el que se resuelva el problema para el que fueron creados esas comisiones, institutos, secretarías y dependencias, ellas dejarían de justificarse y sus empleados dejarían de tener un ingreso.

Es decir, para esos empleados del gobierno, cumplir sus objetivos significa perder su ingreso. No es un buen incentivo de trabajo. Tan no lo es, que en la práctica diaria esa situación los debe hacerse mover con extrema lentitud.

La rapidez con la que tienen logros opera en contra suya y por eso es conveniente ir despacio y hacer lo obvio, lo que añade poder a sus puestos, pedir más recursos argumentando que los actuales no son suficientes… que es la cantaleta que oímos de prácticamente toda dependencia con una misión como la de equidad, o la de programas sociales, o lo que usted desee.

Es decir, muchos de los trabajos de gobierno permiten el progreso personal con incentivos que obstaculizan el logro de las metas y elevan el costo de lograrlas. No es una situación que se preste a la eficiencia y el buen uso de los impuestos. Podemos concluir además que la burocracia será una buscadora incansable de estadísticas demográficas y similares.

La razón de eso es sencilla, en toda serie de datos demográficos va a encontrarse un problema que debe ser arreglado por un burócrata, formando una comisión, que necesita siempre más dinero para lograr una meta que no está interesado en alcanzar.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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