Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Medición del Éxito
Eduardo García Gaspar
15 marzo 2004
Sección: NEGOCIOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Usted, yo, todos hemos encontrado una situación de negocios que conduce al fracaso.

Me refiero a esos proyectos cuyos resultados no quieren ser medidos.

Quizá sean los gobiernos las más patentes muestras de esta enfermedad, cuando, por ejemplo, intentan demostrar que sus proyectos funcionan mencionando la cantidad de dinero que a ellos se ha dedicado.

Si alguien pretende alcanzar un objetivo cualquiera, como solucionar un problema de educación en un país y para ello propone como medida el dedicar a esa tarea el 8 por ciento del PIB el sólo hecho de realizar ese gasto puede verse como el logro del objetivo buscado.

Se trata de un razonamiento circular erróneo. En pocas palabras, hay que crear mediciones de éxito para cada proyecto y la medición última que se tiene es la de tener utilidades, definidas como el diferencial entre costos e ingresos.

Es ése renglón de hasta abajo en los estados financieros la medición más realista de un proyecto. Las utilidades muestran que los recursos están siendo usados con eficiencia y ésa es la prueba mayor que se puede tener para sostener un proyecto.

Y, si eso es cierto, entonces todo proyecto por realizarse debe contener una proyección financiera razonable que sirva de sustento para la continuación de los trabajos. Esto es equivalente a poner al proyecto en contacto con la realidad.

Cuento una historia real. Un amigo y yo nos dedicamos una buena cantidad de tiempo a crear y afinar una idea de un programa que propondríamos a una estación de televisión. Nuestros primeros pasos estuvieron destinados a afinar la idea y hacerla lo más atractiva posible, es decir, para tener el más alto rating posible.

Durante el proceso, naturalmente, nos enamoramos de la idea, a la que empezamos a ver como verdaderamente buena, de lo mejor que se había pensado. Sin embargo, siendo ambos muy realistas, los siguientes pasos estuvieron destinados a hacer cuentas.

Ya no era cuestión de usar la imaginación para pulir más la idea, sino para ver las dos variables grandotas: lo que el programa costaría en dinero y tiempo, y lo que podría ser el precio de venta a los patrocinadores.

Más aún, fuimos con un amigo mutuo, al que le pedimos que viera todos los ángulos negativos del proyecto. Después de tres horas de reunión, la conclusión fue clara, tanto como un balde de agua fría: el proyecto no dejaba dinero.

Podía ser bueno, podía ser un gran programa, pero las cuentas no salían, incluso forzando los números un poco. Lo que hicimos fue sencillo, abandonamos la idea totalmente, con cierta tristeza obviamente, pero contentos de no meternos en un proyecto en el que hubiéramos perdido dinero.

Ante esto, hay dos maneras de reaccionar. Una es no hacerle caso al análisis de utilidades y lanzarse con un nivel de riesgo mayor al aceptable. La otra posibilidad es cerrar la carpeta del proyecto y dedicarse a otras cosas.

Cada quien hará lo que desee, lo que me lleva al punto central de esa columna. Sin ese análisis se trabajará en la oscuridad y eso es una buena receta para fracasar. Pero con ese análisis, sea positivo o negativo, las personas terminan enriquecidas y con mayor experiencia.

Mi amigo y yo, ahora estamos trabajando en otra idea que está siendo mejor pulida gracias a nuestro proyecto fracasado anterior. No está mal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “Medición del Éxito”
  1. Carlos Manuel Sauza García Dijo:

    Los Felicito esto es un punto fundamental en todo negocio

  1. Contrapeso » Gane Más, Muestre Menos




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