Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Moral y Política
Eduardo García Gaspar
23 noviembre 2004
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Cuando se piensa en el fondo de los sucesos como el de René Bejarano y otros casos de deshonestidad, es casi seguro que uno termina concluyendo que las cuestiones de política son en el fondo una cuestión de moral. El tema no es sólo mexicano, sino mundial.

Recientemente, Rocco Buttiglione lo trató en el Wall Street Journal. Buttiglione es el ministro italiano de asuntos europeos y cobró fama hace poco al retirar su candidatura para ser comisionado de justicia y asuntos internos de la UE. En su artículo, él hace una comparación muy simple.

Dice Buttiglione que

“Es probable que en el Parlamento Europeo el presidente de EEUU fuera considerado no apto para su trabajo dadas sus creencias religiosas. Peor aún para los legisladores europeos, sería el que él no se avergüence de expresar esas creencias de manera tan clara y pública.”

La situación es mayor a la que se aparenta con esa idea. Si hacemos de lado la variable Bush y toda la controversia que ella puede producir, tenemos un fenómeno de mayor envergadura, que señala también Buttiglione.

Es la separación entre Europa y los EEUU en un aspecto que va más allá de las diferencias en cuanto a la política internacional. Es la diferencia en las cuestiones morales, muy relacionadas obviamente con las creencias religiosas.

La mentalidad política bajo la que nacieron los EEUU fue la del reconocimiento de que la nación necesita valores que no puede proveer el gobierno y, por eso, sin apoyar a religión alguna, la autoridad debe poseer una actitud favorable hacia los sentimientos religiosos. Son ellos fuente de virtudes en los ciudadanos y obviamente hemos visto que en ellos existe ese sentimiento de valores religiosos.

Ese espíritu religioso norteamericano no es compartido por los estados europeos, mucho más inclinados al secularismo que hace de lado a la religión. La tradición intelectual europea, de hecho, es contraria a la religión y como prueba de esto se tiene al “olvido” de la mención del Cristianismo en la constitución europea.

Traer el tema a la realidad mexicana es sin duda obligatorio y peligroso.

Digo peligroso porque cualquier intento de señalar la importancia de la religión será infantilmente interpretado como un apoyo a Bush, al fundamentalismo y cosas por el estilo que intenten descalificar su mención. Y, sin embargo, es vital hacerlo.

Si tuviera que escoger, sin duda colocaría a México del lado europeo, dada nuestra coincidencia con esa obsesión intelectual de hacer de lado a las creencias religiosas. La nuestra es una historia llena de sucesos que nos han llevado a alejar a las creencias religiosas, como atrasadas, conflictivas, inflexibles, viejas e irrelevantes.

Mucho me temo que hayamos caído en la europeización de nuestra moral y ése es un serio defecto mexicano. Cuando se deja un vacío moral, él se llena con algo y lo que lo está llenando es terrible, el cinismo y el escepticismo.

Cuando veo el fondo de los asuntos mexicanos de deshonestidad pública y privada no puedo sino pensar que la razón de fondo es ese desprecio por las creencias religiosas. Sean los escándalos del PRD, o del cualquier otro partido, no importa, lo que allí sucede es una terrible falta de sentido moral.

Peor aún, cuando se ven las reacciones de ciudadanos comunes que contemplan esos sucesos sin indignación ética, el problema se ve en su entera dimensión. Igual me sucede cuando veo el problema de la inseguridad y el de su combate ineficiente. Se ve en la sed de poder del gobernante y en su laxo sentido moral.

Todo se vale, nada está prohibido. El problema de esto es, desde luego, que la moral es un cimiento que no se percibe con facilidad y que cuando se retira sus efectos tardan tiempo en sentirse, aunque sea inevitables. Hay que tener buena dosis de sutileza mental para ver el cimiento. ¿Qué sucederá en México?

Si seguimos por el mismo camino, siendo europeizados, el panorama no es bueno, Pero es posible que se dé un cambio intelectual allá que nos beneficie. No creo que tengamos influencia de los EEUU, nuestros intelectuales en general son bastante ciegos como para reconocer algo de lo bueno que sucede allá. Dependeremos de lo que suceda en Europa.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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