Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Precios Justos y Baratijas
Eduardo García Gaspar
22 enero 2004
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
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En el Diario de Navegación de Cristóbal Colón varias cosas llaman la atención.

Una de ellas es la mala medición intencional de las distancias recorridas, de manera que se avanzaba más que lo que Colón reportaba a su tripulación.

También llaman la atención los intercambios que hacían los navegantes, quienes daban cosas de escaso valor para ellos a cambio de objetos de oro, si bien de muy pequeño tamaño.

Esto último lleva a la discusión de qué es un precio justo, un tema que se trata generalmente con más emoción que análisis. Por ejemplo, el caso del petróleo: cuando sube su precio, los productores están encantados y no se preocupan de lo justo que sea ese precio, pero si el precio se reduce suelen salir a la superficie lamentaciones de precios injustos.

Por el otro lado, hay quejas también del lado de los compradores. Si la electricidad tiene un precio alto, el consumidor puede reclamar que ese precio no es justo.

Lo mismo puede aplicarse a mil casos más de bienes cuyos precios el comprador ansía que sean más bajos. En estos momentos, por ejemplo, los precios de los carros usados son bajos, lo que puede producir que el dueño del auto que desea vender reclame un nivel injusto de precios… pero del otro lado, el comprador se beneficia de esos precios reducidos.

El punto es, desde luego, cómo determinar la justicia en un precio.

Una de las maneras intentadas para contestar la pregunta es la de cuantificar la cantidad de trabajo que implica la producción de un bien. El problema con esto es que lo invertido en la producción de un bien, no necesariamente crea un precio de compra y venta.

Yo me puedo pasar un año fabricando una computadora con incrustaciones de oro, que su precio en la realidad no va a implicar el ingreso que creo merecer por ese tiempo.

La única solución posible a esa pregunta es la de intercambios voluntarios, libres por las partes del comprador y del vendedor. Cada uno de ellos, en su fuero interno, valora el precio y decide vender o comprar de acuerdo a sus propias valoraciones personales.

Si la compra-venta se realiza, eso muestra que ambas partes se han beneficiado… de no haber un beneficio en ambos, la compra-venta no se hubiera realizado. Lo que eso significa es que nadie de afuera entra a examinar el precio y determinar su nivel de justicia.

Sólo los que están dentro son los que opinan, sin que nadie externo se meta a decidir y eso en sí mismo es justo, pues no hay nadie más interesado en lograr beneficios que los involucrados en el intercambio. Si ambos llegan a un acuerdo en el precio, por definición, ambos salen beneficiados con la compra-venta.

Esto tiene amplias repercusiones, pues impide que nadie fuera del comprador y del vendedor se entrometan en la decisión de compra.

Si un vendedor decide vender su producto a un precio en extremo alto y alguien lo compra, eso es igual de justo que si el mismo vendedor decide vender su producto a un precio en extremo bajo y otros lo compran. La justicia está mostrada en el acuerdo de intercambio, sea el que sea el nivel de precio.

Por esto, si alguien intercambia una pepita de oro por tres cascabeles, y lo hace voluntariamente, eso significa que valora más los cascabeles que el oro y que sale beneficiado a pesar de que haya gente que piense lo contrario.

Igual, si alguien compra unos jeans de diseñador en 300 dólares, eso puede causar desazón en muchos, pero el comprador salió beneficiado en su propia opinión, que es la que vale.

Si un bar decide cobrar 500 pesos por entrar, allá ellos y quienes decidan pagar esa cantidad. No hay manera de determinar justicia en un precio de otra manera que viendo cada compra-venta de un bien y eso es subjetivo en cada persona.

Con una ventaja para el comprador: si existe un sistema de economía libre, los vendedores están en competencia y los precios tenderán a ser menores con calidades mayores… lo que hace concluir, entre muchas otras cosas, que la privatización de los energéticos en México sería a la larga una mejora del bienestar de los mexicanos, de todos. No está mal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Precios Justos y Baratijas”
  1. Contrapeso | Intuición Económica




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