Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Primer Día de Clases
Eduardo García Gaspar
9 febrero 2004
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El reciente asunto de la fundación Vamos México, del Financial Times y de Martha Fox, muestra una clara lección de lo que no debe hacer una persona en el gobierno.

Digamos que si existiera una escuela para políticos, en la primera clase del primer curso del primer año, se les diría a esos que quieren gobernar a los demás, “no se les ocurra abrir una fundación personal, al menos mientras estén en funciones”.

Veamos las razones por las que no debe existir una fundación como ésa.

• La primera y más obvia, ya hay fundaciones y las hay de mucho tiempo atrás. No se necesita una más que sólo durará seis años. Si la causa de la fundación es ayudar a causas urgentes y graves, el mejor camino es ayudar a esas fundaciones que ya existen.

• La segunda razón es que esas fundaciones que ya existen tienen experiencia haciendo lo que hacen y no son novatos.

• Tercero, esa fundación compite con las otras y las fundaciones existentes van a recibir menos fondos. Se lastima a las demás fundaciones, a las que sí van a subsistir más de seis años y tienen experiencia.

• Cuarto, será muy fácil percibir el uso de la fuerza o influencia del gobierno en la petición de donativos, que no serán dados voluntariamente, sino con algún recelo o motivo oculto para lograr favores posteriores. Esto resta mérito moral a la caridad por ambos lados, del que da y del que recibe.

• Quinto, se haga lo que se haga dentro de la fundación, ella estará expuesta a situaciones que reveladas a la opinión pública, dañen al gobernante.

En este caso, la miopía de Vamos México ha dañado, sin causa justificable, a la presidencia mexicana, cuestionando su honestidad. Incluso errores de buena fe podrán ser interpretados como hechos malévolos por los enemigos políticos. Es un riesgo muy innecesario.

• Sexto, causa recelos entre quienes se ven favorecidos por la fundación y quienes no, pudiendo generar sospechas de motivos políticos y de compra de favores.

• Séptimo, da un protagonismo exagerado a quien preside la fundación por acumular su posición gubernamental a la de encabezar esa fundación… incluyendo la posibilidad de conflictos de interés entre ambas posiciones.

• Octavo, más que ninguna otra fundación, la manejada por el personaje político, será sujeta de severos escrutinios.

Si se encontrara algo malo, el personaje político que encabeza la fundación se verá en la penosa posición de negar cargos, de amenazar con demandas y otras situaciones en contra de los medios de comunicación, los que no querrán dejar de usar su libertad para seguir el asunto con más intensidad y frecuencia.

• Noveno, el neto de beneficio social logrado por la adición de la nueva fundación posiblemente sea menor al logrado sin ella.

• Décimo, en este caso concreto esa fundación afecta a una democracia naciente y aún en el parto. El que fue electo debió haber comprendido que esa oportunidad era mucho mayor a la que entendió permitiendo la miope apertura de una fundación efímera y cuestionable, que lastima a esa democracia aún débil.

• La razón once es la terrible sospecha de usar esa fundación con el fin ulterior de generar popularidad personal y sobre ella construir un lanzamiento a posiciones políticas de mayor poder.

• Es una cuestión de sentido común, sencillo y de rancho, que desafortunadamente puede estar revelando la razón número doce, que sería la de mostrar a una persona con enormes deseos de protagonismo, a la que su ego se come y no resiste ser el centro de atención, para quien el poder es un afrodisíaco.

• Y la trece, porque, después de todo, recuerda a algo que hizo Evita Perón y que la volvió muy popular, dentro de un gobierno al que Argentina debe su subdesarrollo.

En fin, debe haber más. Todo lo que me he limitado a mencionar es una serie de razones por las que un político que se precie de ser astuto y sagaz no abriría una fundación, ni siquiera bajo los más nobles de los motivos.

Si logra hacer algún bien social, seguramente será marginal en el mejor de los casos y hará eso con un enorme riesgo político para el gobernante e incluso para el país.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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