Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Puentes Que se Caen
Eduardo García Gaspar
14 abril 2004
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Siendo mi origen profesional uno basado en la interpretación de datos numéricos, entiendo muy bien la dificultad de esa interpretación y la realidad de que con la misma información diferentes personas llegan a conclusiones diferentes.

La mejor de las interpretaciones, desde luego, será la más cercana a la realidad objetiva que existe.

Pongo un ejemplo para salirme de estas vaguedades. Tomemos a dos ingenieros a quienes se asigna la tarea de construir un puente cada uno.Ellos utilizarán la información que tienen disponible para calcular el puente.

Ahora supongamos que uno de ellos respeta esa realidad y hace los cálculos correctos, teniendo como resultado un puente que se sostiene.

Pero si el otro ingeniero decide ignorar la realidad de fórmulas de cálculo y resistencia de materiales para seguir sus propias reglas sin apego a esa realidad, su puente se desplomará.

Uno respetó a la realidad y el otro no. Uno usó fórmulas reconocidas y el otro no. La diferencia está en la mente de cada uno de ellos. Uno hizo una interpretación fiel de la realidad y el otro decidió ignorar a la realidad. Todo con resultados obvios y lógicos.

Pues bien, eso que puede suceder en terrenos como la ingeniería donde los errores salen fácilmente a la superficie, también sucede en otros terrenos en los que las equivocaciones no son detectadas con igual sencillez.

Uno de esos terrenos en los que los errores no son expeditamente reconocidos es el de la economía. Simplifico un ejemplo real que leí hace poco.

Trasladémonos a Viena en el período entre las dos guerras en el siglo pasado, donde se padecía un serio problema de vivienda. Ésa es la información que se tiene: no hay viviendas suficientes para las personas. Ante ese dato, una autoridad puede hacer en esencia una de dos cosas.

• Puede optar por congelar las rentas para evitar la fatal subida de precios que causa toda escasez de bienes.

• O bien, puede dejar que los precios suban y eso atraiga más inversiones que eleven la oferta y los precios se reduzcan.

Lo que en esa ciudad hizo la autoridad fue congelar las rentas de las viviendas y con ello creó una serie de problemas que eran previsibles: las viviendas se deterioraron perjudicando a los ocupantes, los propietarios vieron limitadas son oportunidades de crédito, las personas en Viena tuvieron que gastar más en viajes de trabajo y otras consecuencias predecibles de antemano.

La misma información llevó a una de dos posibles acciones.

Una causó más problemas de los que pudo solucionar. La otra hubiera sufrido un problema de corto plazo y solucionado el problema en el mediano plazo. La realidad era conocida, pero la autoridad decidió no respetarla e inventar su propia fantasía con el resultado obvio, igual que el ingeniero que la ignoró, su puente se cayó.

La diferencia entre ambos casos es la que señalé. La caída del puente es fácilmente atribuible a errores de cálculo, pero los problemas causados por la congelación de rentas no son con claridad asignados a su causa.

Ahora, con esto en mente, vamos a ver las causas por las que se cometen errores como el de la congelación de rentas, o los de no reformar las leyes fiscales, laborales, de energía y todas esas cosas que en México se necesitan con urgencia para incentivar la inversión. Esas causas no son técnicas o de conocimiento.

Hay libros de economía desde los Escolásticos Tardíos en España que en el siglo 17 apuntan ideas realistas. El problema es cerebral y está en las mentes de muchos gobernantes. El problema de esas cabezas tiene varias facetas.

• Una es sencilla: esos gobernantes son analfabetas económicos y no conocen las fórmulas para construir el puente, por lo que es natural que lo que construyan se caiga.

• La otra es también sencilla: sí tienen ideas económicas, pero esas ideas son malas o erróneas. El puente se cae también.

• La tercera faceta es más compleja: esos políticos están tan ahogados en ideologías tercas a las que consideran religiones, que se niegan a aceptar la realidad innegable de principios como el de la oferta y demanda. Igual, el puente se desploma.

Esa última faceta es una enfermedad ideológica y consiste en entender al mundo con conceptos como la lucha de clases o la teoría del valor trabajo, que a pesar de su falsedad, ellos toman como verdades reveladas. Inevitablemente todo lo que construyan se desplomará dañado a millones de personas que están en esos puentes que se caen siempre.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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