Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sobre Los Subsidios a Empresas
Selección de ContraPeso.info
30 noviembre 2004
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO
Catalogado en:


UnaSegundaOpinion.info presenta un artículo de Chris Edwards acerca de las muchas posiciones de Kerry y los subsidios. La intención no es hacer una crítica del candidato demócrata a la presidencia de los EEUU, sino dar un ejemplo concreto y brillante de la contradicción que existe en la idea de un gobierno interventor en la economía, sin importar quién la sostiene.

En los abundantes datos que da el escritor, es fácil encontrar la tremenda dificultad de un gobierno que desea manipular a la iniciativa económica sin crear favoritismos y distorsiones. Chris Edwards es director de políticas fiscales en el Cato Institute. UnaSegundaOpinion.info agradece a Tech Central Station el permiso para traducir y reproducir este texto.

Las muchas posiciones de Kerry sobre los subsidios a empresas

Sobre el tema de los subsidios a empresas, el senador Kerry no es tanto un tipo voluble que cambia de opinión constantemente, como uno que sostiene al mismo tiempo ideas contrapuestas. Sostiene él opiniones en contra del corporate walfare que ayuda a empresas con medidas gubernamentales y simultáneamente propone una colección de nuevos subsidios.

Está él en contra de exenciones a impuestos empresariales y promueve nuevos “incentivos” fiscales para empresas.

Los gobernantes que creen en el activismo gubernamental al mismo tiempo que en populismo empresarial, no tienen otra opción que caminar con una pierna en una dirección y la otra en la opuesta. Les sucede eso porque al querer meterse en la economía, necesariamente se tiene que hacer eso pasando por las empresas, porque son ellas las que producen la mayoría de los bienes en una nación.

La página de Internet de Kerry dice que él tiene un récord de estar opuesto a ese corporate walfare o tratamiento preferencial de empresas. También, en dos de los debates presidenciales, propuso crear una Comisión McCain-Kerry de corporate walfare.

Esta comisión, de acuerdo con la campaña de Kerry, citando al senador John McCain, trataría de recortar más de 100 programas de subsidios por un monto de 65 mil millones de dólares al año.

Ésa es una buena idea, pero tiene una trampa. Esto de los 65 mil millones viene de una idea del Cato Institute que propuso recortes numerosos a los que el senador Kerry se opone con fuerza.

Por ejemplo, el estudio de Cato se enfoca a retirar subsidios del Manufacturing Extension Partnership, pero Kerry está proponiendo duplicar esos fondos. En sus discursos, Kerry trata de cubrirse con la capa anti subsidios de McCain, que no lo queda.

El reporte de Cato también enfocó al recorte del Advanced Technology Program. Por su parte, un boletín de prensa de McCain preguntó, “¿por qué debe el Commerce Department gastar 211 millones al año en… algunas de las más grandes y millonarias empresas de alta tecnología del país?”

Sin embargo, en la campaña de Kerry se ha criticado al presidente Bush por hacer recortes a ese programa. Igualmente, John McCain ha llamado a poner fin al subsidio al etanol, pero John Kerry ha prometido duplicar el uso de etanol. Peor aún es que Kerry está proponiendo una variedad de nuevos subsidios empresariales.

Quiere dar 10 mil millones a los fabricantes de autos para el desarrollo de carros de mayor eficiencia en el uso de combustible; 10 mil millones a las empresas de carbón para tecnologías más limpias; y 5 mil millones para la investigación de hidrógeno y etanol.

Kerry quiere que el gobierno cubra los costos de salud de los negocios, quiere elevar la asistencia por ajuste de comercio de las empresas y quiere crear “corporaciones de inversión de empresas manufactureras” que otorguen capital de riesgo del gobierno.

El compañero de campaña de Kerry, el senador John Edwards, sostiene opiniones variadas acerca del sector de negocios que se trate, dependiendo de si las empresas en cuestión son o no parte de su electorado en Carolina del Norte.

Él ha acumulado una infinita serie de acciones en contra de las HMOs, de tarjetas de crédito y de otras industrias. Este anterior abogado de demandas ha dicho que “He peleado contra las grandes farmacéuticas, las grandes aseguradoras, las grandes corporaciones de América.”

Al mismo tiempo, Edwards trata con lujo a los negocios estatales de cerdo. Un boletín de prensa reciente de la oficina del senador anunció el otorgamiento de 233,770 dólares “para la mejora de facilidades de aparcamiento para los negocios del centro de la ciudad”, 154,000 para “un fondo revolvente de préstamos” para empresas, 250,000 dólares para un parque tecnológico y 2.9 millones para las empresas textiles de su estado.

Edwards ha ensalzado la aprobación de un reciente buyout o adquisición de control que asignará más de 10 mil millones de los impuestos a los productores de tabaco. En el tema de los impuestos a empresas, Kerry y Edwards siguen el mismo patrón.

El senador Kerry acusa al presidente de apoyar exenciones de impuestos, pero Kerry quiere crear créditos fiscales a empresas en asuntos de salud, creación de empleos y otras actividades.

Kerry ataca a las empresas traidoras y propone poner un fin al impuesto “especial” que permite el empleo de personas fuera de ese país, el que ese impuesto “especial” es un esquema fiscal normal en otros países desarrollados. De hecho, la mayoría de los países socios comerciales tienen reglas fiscales que son más amigables que las de EEUU.

Kerry promete elevar los empleos en los EEUU, pero su plan es elevar los impuestos a las subsidiarias extranjeras, lo que probablemente provocaría pérdida de empleos. Si los impuestos a esas subsidiarias se elevaran, las empresas de EEUU perderían parte de sus ventas que ganarían empresas extranjeras competidoras, provocando un decrecimiento de sus operaciones en los EEUU.

Además, el plan fiscal de impuestos empresariales de Kerry llegaría muerto al congreso, dado que una mayoría bipartidista ha ya aprobado una ley que favorece el crecimiento utilizando una medida totalmente contrapuesta, recortando los impuestos de las subsidiarias.

De ser elegidos, uno esperaría que Kerry y Edwards se enfocaran a las reformas más serias y dejaran de usar como chivo expiatorio a las empresas de EEUU. Quien sea que gane la elección debe combinar recortes profundos en los tratamientos fiscales preferentes de las empresas, con un gran recorte fiscal general de sus impuestos.

Eso terminaría con el favoritismo, ayudaría al crecimiento y eliminaría los temores sobre el outsourcing, al mismo tiempo que nuevas inversiones entrarían abundantemente a la economía de los EEUU.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras