Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Stalin, Como Banquero
Eduardo García Gaspar
21 mayo 2004
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Hay un concepto que en inglés se denomina data mining. Consiste en buscar información dentro de cúmulos impresionantes de millones y millones de datos.

Es decir, encontrar en esas cantidades de datos, vetas que tengan sentido. Algo similar es otro concepto en el que me he ocupado desde hace varios años y que en 1995 dio nacimiento a AmaYi, fundado en 1995.

Todo su material puede ser encontrado en ContraPeso.info: AmaYi.

Ese concepto es el de idea mining y es la búsqueda de ideas en libros. Ideas originales, racionales, llamativas, sólidas, interesantes y demás. Ideas que son filones que nos conviene saber, que nos son de utilidad en los terrenos económicos, políticos y sociales.

No se trata de una revisión de libros, sino de encontrar dentro de ellos, unas páginas o unos párrafos en los que el autor haya escrito una gran idea. Pues bien, déjeme compartir con usted una de esas ideas que “descubrí”.

Está en un pequeño libro que se llama Economy and Virtue, editado por el Institute of Economic Affairs de Londres (2004) la que es una institución fascinante.

En el capítulo 10 de esa recopilación de autores diferentes, Dennis O’Keeffe trata el tema del capitalismo y la corrupción, donde encontré esa idea irresistible. Allí va.

Recuerda ese autor una frase de hace ya tiempo, la que dice que nunca está una persona más inocentemente ocupada que cuando ella trabaja para ganar dinero. La frase hace referencia a quien por medio del esfuerzo busca medios para sostenerse.

Es en este momento que O’Keeffe dice, “Piénsese solamente en los beneficios que Hitler o Stalin podrían haber producido al género humano si sus grandes energías hubieran sido dedicadas a tener utilidades” (p. 178).

El punto me parece sorprendente y muestra una tesis sencilla: el hombre ocupado en trabajar para ganar dinero está haciendo algo que incluso siendo él terriblemente malo, no podrá causar gran daño. Mucho menos que el daño que provocaron con sus acciones públicas esos dos monstruos.

Dentro de una sociedad de hombres libres, desde luego, podrá darse el caso del surgimiento de criminales, como Al Capone.

Pero dentro de sociedades con libertades inhibidas, el daño que puede producir una mente canallesca es infinitamente mayor. Puede esto ponerse en una comparación extrema, que ilustre mejor la idea que he querido compartir con usted.

¿En cuál de las siguientes dos sociedades quisiera usted vivir como un ciudadano común?

  • En una de ellas gobierna Stalin con una autoridad total y absoluta, aplicando la política económica que él decide.
  • En la otra sociedad Stalin es el dueño de uno de los bancos mas grandes que están regulados por una autoridad democrática llena defectos.

Pensemos en otras dos sociedades.

  • En una de ellas. Hitler es el director general de la empresa dominante que produce computadoras y decide ampliar aún más su participación de mercado.
  • En la otra sociedad, Hitler está a la cabeza de un gobierno totalitario e implanta una política de expansión territorial.

¿En cuál de esas sociedades preferiría usted vivir?

Los ejemplos enseñan un principio incontrovertible: conforme disminuyen las libertades personales se eleva la posibilidad de daño que un gobernante pernicioso puede causar.

Un Stalin queriendo tener más utilidades en su banco, por inmoral que sea, no puede causar el daño que provocaría estando como jefe de gobierno en un sistema totalitario. Aún siendo lo más codicioso y carente de ética, en un mercado libre, el banco de Stalin tendría las manos muy atadas, mucho, mucho más que en la posición de dictador.

Más aún, cuanto más dinero quiera Stalin ganar en su voracidad ilimitada, más se verá obligado a servir a sus clientes, porque en un mercado competido simplemente no hay otra manera de hacer dinero que sirviendo a los demás.

Por diseño, la codicia empresarial tiene límites en una sociedad libre, al igual que la codicia laboral (que también existe). Es claro que son preferibles las sociedades con amplias libertades, pues en ellas los malos que siempre existirán tienen menos posibilidad de hacer daños a los demás. De los malos no nos vamos a librar, pero si podemos limitar las consecuencias de sus acciones.

Post Scriptum

• El Institute of Economic Affairs fue fundado en 1955 y su sitio merece una buena visita.

En su definición, ellos establecen que

“The IEA’s goal is to explain free-market ideas to the public, including politicians, students, journalists, businessmen, academics and anyone interested in public policy. he core belief of free-marketeers is that people should be free to do what they want in life as long as they don’t harm anyone else. On the whole, society’s problems and challenges are best dealt with by people and companies interacting with each other freely without interference from politicians and the State. This means that government action, whether through taxes, regulation or laws, should be kept to a minimum. IEA authors and speakers are therefore always on the look-out for ways of reducing the government’s role in our lives.”

El libro mencionado puede ser visto/bajado, gratuitamente en Economy and Virtue (PDF)

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Stalin, Como Banquero”
  1. Sofia Montenegro Dijo:

    Sólo unas líneas para agradecerle todo el buen trabajo que hace. Este sitio es un deleite. Me sirve de mucho por el material de referencia, para refrescar autores leídos y olvidados, por los buenos argumentos y contrargumentos y para saborear las buenas ideas. Muchas gracias.





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