Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Últimas Llamadas
Eduardo García Gaspar
26 noviembre 2004
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Visto en perspectiva, los sucesos del presupuesto de 2005 en México no sorprenden. El nuevo gobierno fue inaugurado con el desacuerdo mayor sobre la reforma fiscal en 2001 y esa tendencia se mantiene. T

an previsibles eran estos desacuerdos que uno de los escenarios hechos en ese tiempo tenía todo su fundamento en esa posibilidad: un gobierno de discrepancias y oposiciones sistemáticas.

La Coparmex tuvo palabras muy bien seleccionadas para describir la última de esas divergencias. En su comunicado del 23 de noviembre dijo que

“La confrontación entre el Poder ejecutivo y la Cámara de Diputados derivado de la revisión y aprobación del presupuesto para el 2005 –aún cuando pueda interpretarse como parte de nuestro proceso democrático –, es motivo de preocupación para los miembros de la Coparmex.”

Y no sólo para ellos, sino para el resto del país. Las acciones humanas tienen efectos y los desacuerdos entre partidos no son la excepción. También en esto, esa organización tuvo palabras muy claras. Esta situación de desavenencia,

“contribuye a enrarecer aún más el clima político. De prolongarse creará incertidumbre y afectará las inversiones, el sano crecimiento de la economía y la creación de empleos tan necesarios para la buena marcha del país. Nadie, ni el Ejecutivo, ni el Congreso, ni la sociedad, saldrá ganando con esta confrontación.”

Es cierto, ya estamos pagando costos por esas luchas políticas. Nuestra competitividad ha caído. Sin duda la inversión extranjera ha sido menos cuantiosa; también la nacional. Por esos desacuerdos hay menos empleos creados.

Cualquiera que comprenda ligeramente esa situación de hostilidad mutua entre los gobernantes, hará el reclamo obvio, diciendo que ellos son inútiles que están dañando a cada mexicano, uno por uno. ¿Cómo ver el problema?

Quizá ayuden las siguientes ideas que tienen como propósito replantear el problema para volverlo solucionable. Es decir, el asunto de presupuesto, al igual que el de las reformas, ha sido entendido por los gobernantes de tal manera que ellos no ceden. Si se lograra entender la situación de otra forma, seguramente habría más probabilidad de solucionarlo.

La más llana de ellas es no plantear el problema como uno de quién tiene la razón. Eso creará un ganador y un perdedor, lo que es tabú para el político mexicano. Las dos partes tienen la culpa y las dos partes tienen la razón, unos en una cosas y otros en otras.

De una situación de ganar-perder, ellos deben llevar el asunto a uno de ganar-ganar. La otra idea es dejar de ver la situación como una herramienta electoral que ayuda a un partido y perjudica a otro.

Ni las reformas, ni el presupuesto deben ser entendidos electoralmente. Son asuntos de gobierno y de bienestar del país. No hay consideración más alta que esa para un gobernante.

Otra manera de poner esto es pensar de largo plazo y no con los ojos opuestos en 2006, sino mucho más en el futuro… porque las miras de los partidos están puestas en ese año y en ellos mismos, no más allá ni en los mexicanos.

La tercera idea, también es un reclamo a los gobernantes actuales, el que les llama a entender el feo panorama que ellos crean con sus mentes pequeñas y sus egoísmos triviales.

El ciudadano, debido al espectáculo de risa que dan, terminará viendo a la democracia con suspicacia y a la mano dura con añoranza. La democracia es más acuerdo que discordancias, más madurez que infantilismo. México ha dado un paso portentoso en 2000, mayor al que podíamos imaginarnos pocos meses antes.

Debemos mantener ese suceso extraordinario, sin echarlo a perder con discusiones triviales, pleitos inútiles y visiones miopes.

El destino colocó a esos personajes en las riendas del gobierno y esa responsabilidad debe ser asumida, realmente asumida. No son ustedes, señores gobernantes, embajadores de sus partidos, sino representantes de la nación; no se deben a su partido, sino a los mexicanos; su horizonte no se acaba el 2006, sino sigue en las generaciones que aún no han nacido.

Aún es tiempo de hacer algo. Dejando de pensar en las siguientes elecciones, siquiera un poco, ya sería un gran paso. La responsabilidad es de ustedes, totalmente de ustedes. Los mexicanos ya se los han dicho de mil maneras posibles.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Últimas Llamadas”
  1. Sergio Mata D. Dijo:

    Felicidade por la objetividad, y por tus opiniones que coinciden con mi forma de pensar y considero que la de muchos Méxicanos.
    Saludos





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