Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Conflicto de Ideas
Eduardo García Gaspar
25 agosto 2004
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Lo que los humanos producimos es ideas. Eso es lo que hacemos todos los días, todo el tiempo y tan rutinario es que no nos damos cuenta de ello.

Antes de, por ejemplo, beber una cerveza, debemos tener una serie de ideas acerca de la sed, las bebidas, el momento y muchas otras cosas.

Si sucede así en una situación tan simple imagínese usted lo que pasa por nuestra mente cuando pensamos en la religión, la política y otras cosas realmente complejas.

Con esto en mente, veamos de manera sencilla el conflicto esencial de la política en nuestro país. Es el conflicto entre dos maneras de pensar y de entender al mundo.

Por un lado, están todas esas ideas que se sostienen en la libertad humana y su concomitante responsabilidad, y que por eso proponen mercados libres, propiedad privada y gobiernos eficientes y limitados.

Por el otro, se encuentran las ideas contrarias, que piden gobiernos grandes, interventores en la vida personal y que por ende deciden asuntos como el cierre de fronteras, el otorgamiento de subsidios, la nacionalización de empresas y similares.

Hasta aquí no he dicho nada nuevo. Pero hay algo que me parece que debe hacerse más claro de lo que está. Necesitamos una definición más clara de esas dos maneras de pensar. Una se llama liberalismo y la otra socialismo.

El liberalismo está basado en la propiedad privada y el socialismo en la propiedad estatal de los medios de producción. México ha sido ambivalente en esto, con, por ejemplo, una medida liberal como la privatización de los bancos y una medida socialista como la propiedad de monopolios estatales.

Muchas personas discuten acerca del tema produciendo, entre otras cosas, acciones que tratan de combinar a las dos maneras de pensar y produciendo monstruos como la emisión de leyes que regulan empresas de tal manera que aún siendo propiedad privada tienen que ser administradas de acuerdo a los criterios impuestos por los gobiernos… lo que para todo propósito práctico significa un ataque a la propiedad privada.

Las discusiones sobre el tema son arduas y fuertes, y en ellas hay un punto que merece una segunda opinión.

Existe un grupo de personas, con inclinaciones liberales o al menos con tendencias no socialistas que carecen de una idea correcta de lo que es un mercado. Lo que piensan las personas en ese grupo al que me refiero es que también en el mercado se da el control de la economía al estilo socialista.

Me explico: es claro que en una economía socialista el gobierno controla la vida económica de un país, mediante una serie de leyes, planes, regulaciones, controles y demás. De eso no hay duda.

Pero, le digo, hay personas que creen que eso mismo sucede en un mercado libre y tienen la idea de que los mercados son controlados por “los grandes intereses” o por las empresas mayores o por los poderosos conglomerados o alguna cosa por el estilo.

Es decir, esas personas no ven diferencia entre socialismo y liberalismo, pues la idea que en ellas predomina es la de que todo está controlado por entidades vagas que suelen agruparse en esa frase de los “grandes intereses.”

El punto en esta segunda opinión es que esa idea es falsa, tan arraigada como equivocada. Dentro del socialismo, el poder sobre el mercado lo tiene un gobierno. Pero dentro de un mercado libre, el poder lo tiene el consumidor y ésta es una diferencia tan grande que pasa desapercibida.

El efecto de esta equivocación en las ideas es fuerte, pues resulta que quienes tienden a opinar a favor de medidas liberales creen que el liberalismo tiene los mismos defectos del socialismo y con ello sin saberlo se vuelven aliados del socialismo al que rechazan.

El mercado libre es un proceso complejo, que requiere cierto refinamiento al pensar y que tiene muchos defectos, pero no ése del socialismo en el que una elite de gobernantes fuerza su voluntad en todos. Esto que estoy diciendo puede aparecer irrelevante y verse como una opinión sin utilidad. Sin embargo es una idea esencial.

Un mercado libre no es perfecto, desde luego, pero no está sujeto tampoco a ese control de “intereses grandes” del que es acusado sistemáticamente. El socialismo sí está dirigido por una elite de personas, los mercados libres no y aclarar esto que suena inútil es en realidad tremendamente práctico.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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