Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Mundo Fascinante
Eduardo García Gaspar
8 noviembre 2004
Sección: EFECTOS NO INTENCIONALES, Sección: Una Segunda Opinión
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Independientemente de los resultados de las elecciones en los EEUU, del pasado día 2, me parece que se ha hado un fenómeno de lo más encantador que puede tenerse.

Es uno que muestra la imposibilidad de hacer experimentos dentro de la sociedad humana. Me refiero a experimentos de política. Tomo un ejemplo sencillo.

Los partidarios de Kerry, con los que he tenido contacto en México, entre sus argumentos, usan el de afirmar que ahora el mundo es menos seguro gracias a la invasión de Irak. Dicen que dejó de capturarse a Bin Laden cuando se pudo, que ninguna guerra es buena, que Sadam Husein no tenía armas grandes, que la invasión ha polarizado a los árabes.

Por su lado, los partidarios de Bush, con quienes he hablado, dicen lo contrario, que el mundo es más seguro después de la invasión a Irak. Afirman que se ha mostrado el riesgo que tienen los gobiernos que protegen a terroristas, que ha sido retirado del poder un gobierno claramente dictatorial pero, sobre todo, aliado real o potencial de terroristas, y con capacidades de armas de destrucción masiva.

En fin, cada lado se defiende usando la lógica y los argumentos que apoyan su punto.

Esto muestra que sin duda en ambas posturas puede haber lógica; en casi todas, menos en la de que toda guerra es mala y debe evitarse a toda costa, pues eso haría injustificable haber atacado a los nazis.

Hasta aquí, lo que digo es que ambas posiciones en contra y a favor de la guerra en Irak tienen algunas explicaciones que usan la razón. Sin embargo, queda en el aire la demostración última, la de poder comparar cuál de ellas es la verdadera.

¿Es el mundo menos o más seguro por ese conflicto armado? La única posible respuesta es que nunca lo sabremos porque nunca existirá el mundo que hubiera habido en caso de no tener esa guerra. En un laboratorio científico esto no sucedería. Allí existe la posibilidad de ver qué pasa, por ejemplo, si cierta sustancia se congela y si no se congela.

Nuestra sociedad es diferente. No podemos experimentar con ella en el mismo sentido que estudiamos las combinaciones químicas o cuestiones similares.

¿Qué hubiera pasado en México si Luis Echeverría hubiera muerto de un cáncer en el páncreas antes de ser elegido presidente? Nunca lo sabremos. Muy seguramente hubiera sido mejor nuestro país, pero la seguridad no es total, como en un experimento de laboratorio.

Esta cualidad de la sociedad humana la vuelve fascinante y quizá sea la causa mayor de las discusiones políticas.

En el caso de las elecciones americanas, ellas no se hubieran resuelto con votaciones populares, sino con quizá una especie de modelo multivariable que analizara qué mundo se tendría con Bush, que mundo se tendría con Kerry, para luego seleccionar el menos imperfecto de los dos.

Pero aún si se pudiera hacer eso, tendría que definirse qué es un “mundo mejor”, en lo que habría serias discusiones, con una dificultad adicional, la de ver consecuencias en diferentes tiempos.

Quizá el mundo de uno de esos candidatos produzca un futuro inmediato bueno, con un siglo de prosperidad, pero luego ocasione un siglo de conflictos terribles… o viceversa. Esto trae a la mente el famoso efecto mariposa y cómo el aletear de un insecto de esos, en Australia, puede causar un huracán en el Atlántico un tiempo después.

Digamos que nuestra sociedad es un sistema complejísmo de relaciones y reacciones, capaz de amplificar efectos de maneras extrañas. Pensando que era bueno para Francia, el gobierno de ese país apoyó a la independencia de EEUU, lo que a la larga produjo la revolución francesa y una serie enorme de efectos posteriores en todo el mundo.

Es esta imposibilidad de experimentar lo que digo que hace fascinante a nuestro mundo. Enfrentamos un futuro, gracias a Dios, imposible de prever y que nos hace necesario el uso de la razón para prever las consecuencias de nuestros actos.

En otras palabras, es un mundo que por diseño pide actuar con responsabilidad: viviremos en nuestro futuro y si queremos prosperar eso implica actuar hoy con sentido de rendición de cuentas.

Y esa rendición de cuentas, inevitable por diseño en el futuro, implica el uso muy conveniente de nuestra razón aplicada con devoción y alejada de ideas falsas. Difícil y fascinante.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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