Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Historia Conocida
Eduardo García Gaspar
26 abril 2004
Sección: RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No lo había planeado hacer. Me refiero a examinar, siquiera brevemente, La Pasión de Cristo.

No va a ser una crítica de cine porque no soy un tipo especializado en esos menesteres, pero creo ser un tipo razonable.

Lo primero, sin duda, es el tema. Si existe una historia universal, ella es la de la película, la historia de Cristo. La consecuencia de esto es sencilla: va a atraer a una buena cantidad de personas simplemente por el tema que trata.

El atractivo es aún mayor porque sólo se narran las últimas horas, lo que permite una mayor amplitud en el tratamiento de la historia. La otra consecuencia es previsible también.

La película va a ser mal vista debido a su historia por otros varios públicos. Uno de ellos es el ateo activista o pasivo para quien esa historia es anatema. Desde luego, también debe ser atacada por quienes la pueden ver como discriminatoria hacia algún pueblo, en este caso, algunos sectores judíos.

El resultado neto es una polarización de opiniones entre quienes piensan que es la historia y quienes por alguna razón no quieren difundir esa historia. Esta teoría mía está de cierta manera probada en la calificación dada a la película en IMDB, un sitio que contienen el inventario de todas las películas hechas y donde el visitante puede votar.

La votación en ese sitio indica eso: la cantidad más grande de votos la califica con 10, la segunda cantidad más grande de votos está en 9 y la tercera mayor, muy similar a la segunda, le da calificación de 1. Otra prueba de esa polarización es el adjetivo “controversial” siempre asociado con la cinta de Gibson.

Vayamos ahora a la cinta en sí misma. La primera y más obvia de las reacciones ante la película es el comentario de la violencia y eso es normal. Primero, porque es realista.

Segundo, por algo que no he oído mencionar mucho, el hecho de que Cristo sufre esa violencia resignadamente, sin respuesta contraria. La combinación de factores causa una profunda impresión, muy fuerte.

Pero ésa es una reacción superficial. La película es mucho más que eso. La fotografía es excelente, al igual que las actuaciones. Es una película estéticamente cuidada y muy bella. Los actores, afortunadamente, no son conocidos y eso los hace más profundos.

No veo errores en la selección de esos actores, excepto quizá María Magdalena. Basta ver a san Pedro, a Judas, a Juan, por no mencionar a María. Sobre Jesús, una de las personas que escuché dijo, “hasta que vi a un Jesús que no tiene ojos azules”.

La escena de la mujer adúltera es bella hasta el extremo, al igual que la de la Última Cena. Las escenas del martirio y muerte, son eso precisamente y debían ser así, violentas como lo fueron. Al respecto he escuchado opiniones de especialistas que tienen posiciones contrarias, pues una dijo que en realidad fue más violento y la otra opinó lo contrario.

No me importa esa discusión. La idea de hablar en arameo y latín es absolutamente genial. Jamás me pude acostumbrar a oír hablar inglés a personajes históricos, mucho menos romanos y de la Biblia, al estilo de Cecil B. de Mill. Era algo absurdo oír a Moisés hablando inglés moderno.

Gibson resolvió el problema con una idea tan novedosa que fue rechazada mayoritariamente, como toda tradicional primicia.

Al final, después de verla dos veces, me quedo con una impresión en extremo favorable. La principal causa, desde luego, son mis creencias religiosas. Y, cuando un tema de ese calibre es tratado así, tan bien, no puedo dejar de pensar que debe ser al menos una de las mejores películas que yo haya visto en mi vida.

No lo digo gratuitamente, sino por una razón que para mí es prueba de haber visto una cinta de calidad. Las imágenes de la película me persiguen. Puedo cerrar los ojos y recordarlas con facilidad. Me pasa con Odisea 2001, con algunas otras. Pero con ésta, tal vez más y eso me produce gozo. En pocas palabras, es una película que debe verse por dos razones.

Una de ellas es por el mero gusto de una buena película. La otra es la gran historia que narra, lo que me lleva a comentar que usted la gozará más si hace lo que yo, leer antes el Evangelio. Al final es muy llamativo ver cómo una historia cuyo final y detalles principales se saben de sobra puede atraer tanta taquilla.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras