Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Unos Buenos Ismos
Eduardo García Gaspar
22 julio 2004
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Creo que fue el primer día de este mes que sucedió algo por demás interesante. Dos sucesos de ese día establecen lo que puede ser el tímido inicio de algo muy bueno.

Me refiero a declaraciones del presidente y del jefe de gobierno del DF. Cada uno de ellos defendió un sistema económico diferente. Desde la presidencia salió un mensaje de optimismo, lo que es lógico, pero también un mensaje de defensa de los mercados libres.

Sí, aunque sea difícil de creer, al fin hubo una afirmación de defensa de la economía liberal.

Habló Fox de que los sistemas socialistas son cosas del pasado, de que han fracasado, de que en la actualidad los sistemas se basan en libertades y en la democracia.

Desde el gobierno del DF, su jefe lanzó un mensaje contrario. Concretamente, dijo que el neoliberalismo (que es el término que a los socialistas les gusta usar) es una política en la que un grupo de tecnócratas dominan al gobierno, sirviendo a unos cuantos.

Lleno de adjetivos, sin mucho fondo, este curioso personaje, definió así a su odiado liberalismo, como el manejo de la economía por parte de unos pocos.

Con esa información, que resume las dos declaraciones de ambos gobernantes, es posible sacar algunas conclusiones. La primera, ya la dije, es positivo que al menos en un nivel muy primitivo se hable ya de sistemas sociales o económicos. Y es que México ha carecido de ese tipo de discusión.

Nuestros “ismos” han sido de personas y no de ideas. Por eso se habla de salinismo, de zedillismo, de carrancismo, villismo y la larga lista de esos personalismos.

La segunda conclusión es sencilla de sacar. La discusión fue primitiva, especialmente por parte del jefe de gobierno del DF, pues siguió la táctica que aplicaba un amigo mío: te hace una pregunta, la contesta por ti y luego te dice que estás equivocado. Ese jefe de gobierno definió liberalismo de acuerdo a lo que él piensa y luego criticó a su definición de liberalismo.

Examinemos esto un poco más. El liberalismo es una escuela de pensamiento basada en la libertad humana y que lógicamente pide libertad de expresión, libertad religiosa, libertad política (democracia) y libertad económica. Así de sencillo.

Obviamente, estas ideas son exactamente las contrarias a las del socialismo, el que está basado en una fuerte intervención del gobierno y la limitación de las libertades, especialmente las económicas.

Tampoco es complicado de entender. Bajo un sistema socialista, un grupo de personas con cargos gubernamentales dictan la política económica a seguir, la que ellos decidan. Ahora bien, ésta es precisamente la acusación que hace el jefe de gobierno acerca del liberalismo: lo acusó precisamente del defecto que tiene el socialismo.

De lo que debemos derivar otra conclusión sencilla: López Obrador se queja en realidad de que él no está en el grupo que toma decisiones y quiere estarlo, por eso aspira a la presidencia.

Para ser él el que dicte la política económica. Hay otra conclusión que debemos sacar, y es ver si efectivamente México es un país liberal o no. Las indicaciones muestran que nos movemos en esa dirección.

La apertura de fronteras nos hace partícipes de una política de libre comercio. Y la elección de un presidente de oposición nos hace también democráticos. Esos dos sucesos nos mueven hacia el liberalismo. Pero mucho me temo que aún no lo seamos.

Dentro de un sistema liberal, tendríamos un sistema judicial expedito y confiable, que no tenemos. Tendríamos una policía razonablemente eficiente, tampoco la tenemos. Y tampoco tendríamos monopolios estatales, como Pemex, CFE, IMSS, educación y demás.

En otras palabras, somos medio liberales, pero aún tenemos buenos rasgos socialistas, como impuestos complicados, leyes laborales atrasadas, demasiada burocracia y demás. Véase México no es Liberal.

La discusión parece haber comenzado y se concentra en las dos opciones tradicionales, la de las libertades bajo el sistema liberal y la del intervencionismo estatal. Saber esto ya es ganancia, especialmente cuando sabemos que los setenta años del PRI fueron casi de políticas socialistas claras y no nos fue muy bien. Esta experiencia debe servirnos para saber por dónde ir ahora.

Post Scriptum

Nota del 24 de julio de 2004: La corroboración de que el PRD es un partido socialista es sencilla de encontrar en los principios de ese partido, en el documento anexo, donde se dice que “El PRD se asume como un partido de izquierda.”, en la página 2 y “…y se abrirá el camino hacia una nueva forma de asignación de la riqueza social y de distribución del excedente económico…” en la página 3. Debe lógicamente suponerse que el jefe actual del gobierno del DF apoya esas ideas.

Por otro lado. Ludwig von Mises, en Socialism, an economic and sociological analysis, Liberty Classics, 1981, ISBN 0-913966-63-0, páginas 9 y 10, menciona que “Mi propia definición de Socialismo es una política dirigida a construir una sociedad en la que los medios de producción están socializados, lo que concuerda con lo que todos los cientítificos han escrito sobre el tema.”

Es decir, no son de propiedad privada esos medios de producción y de allí es sencillo concluir que para lograr el objetivo del PRD en el sentido de abrir “…el camino hacia una nueva forma de asignación de la riqueza social y de distribución del excedente económico…” será necesario alterar severamente la propiedad de los medios de producción.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Unos Buenos Ismos”
  1. Carmen García Dijo:

    No puedo creer la falta de información con la que se realizó esta columna… ambos conceptos están siendo empleados de una manera tan superficial al declarar que uno es bueno y el otro malo… es vergonzoso como se llega a la conclusión de que solo existen dos maneras de que el hombre pueda llegar a esa superación y que solo una es la verdadera es decir el ?liberalismo?… con un momento de reflexión podemos darnos cuenta que ambos sistemas opuestos tratan de lo mismo… El sistema económico comunista consiste en el control del estado en lo económico es decir, como se dice en la columna ?un grupo de personas con cargos gubernamentales dictan la política económica a seguir, la que ellos decidan? por que al fin y al cabo son un grupo de personas las que están al frente de ese gobierno. Y en el liberalismo se dice que no existe gobierno que controle el sistema económico de un país pero si existe el pequeñisimo grupo burgués que por ser un grupo de alto poder adquisitivo se convierte en la clase mayoritaria, y no por su numero de participantes, si no por el poder que tienen al tomar decisiones nacionales a su juicio y perspectiva, así que ellos se convierten exactamente en los mismo en ?un grupo de personas con cargos gubernamentales [que] dictan la política económica a seguir, la que ellos decidan?. NOTA DEL EDITOR: gran ejemplo de la mentalidad bipolar que sólo entiende la vida como lucha de poderes.





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