Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Volver a la Realidad
Eduardo García Gaspar
29 septiembre 2004
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Tan acostumbrados estamos en México a ciertas ideas que es difícil mostrar, aún con pruebas, que ellas son falsas.

Una muestra de esto es la creencia que la economía se mueve por medio del gasto de gobierno y que, por eso, si queremos crecer económicamente lo que debe hacerse es que el gobierno gaste más. Es una idea equivocada.

Para demostrarlo, tan sólo basta pensar que para que el gobierno gaste más debe cobrar más impuestos retirando dinero de los bolsillos de los ciudadanos.

Cobrar más impuestos para que la autoridad gaste esos ingresos deja de ver que ese mismo dinero en manos de los ciudadanos hubiera sido usado también, aunque seguramente de otra manera. Lo único logrado habría sido hacer que otro gastara el mismo dinero, el gobierno y no los ciudadanos.

Examinar esto es vital especialmente ahora, en momentos en los que se discute el presupuesto federal de gastos de 2005 y que esa discusión se realiza bajo la idea falsa de que cuánto mayor sea ese presupuesto, mejor.

La verdad es casi contraria a las evidencias que se tienen. Por ejemplo, se sabe que el gasto gubernamental en infraestructura de comunicación y transporte tiene efectos positivos: elevar esa inversión en un 1 por ciento del PIB eleva en 0.66 por ciento el PIB por habitante.

Pero eso no significa que cuanto más gaste una autoridad mejores resultados se tendrán. El argumento, llevado ad absurdum, haría pensar que por consiguiente lo mejor que le puede pasar a un país es que el gobierno tenga una tasa de impuestos del 100 por ciento y sea él quien realice todos los gastos.

Hay evidencias que muestran que hay un sano límite en el gasto gubernamental y hay razones que apoyan esta idea. Por ejemplo, un estudio de la OCDE ilustra una correlación negativa entre gasto gubernamental y crecimiento económico.

Según ese estudio, los países con gasto gubernamental inferior al 20 por ciento del PIB son los que crecen más. México está arriba del 20, con 22 por ciento planeado para 2005. Sin embargo, las presiones para elevar esa proporción están siempre presentes en los gobernantes que sí creen en eso de que el gasto del gobierno es la panacea del desarrollo y que no han analizado la situación.

Hay razones poderosas para descartar la idea de que cuanto más gaste un gobierno, mejor. Quizá la más fuerte de todas es la ya mencionada, pues si eso fuera cierto el mundo ideal sería el absurdo de hacer que el gobierno sea el único gastador del país.

Pero hay más, por ejemplo, las siguientes.

• Un mayor gasto gubernamental necesariamente supone una carga mayor fiscal para los ciudadanos y esa carga deforma las iniciativas personales, de trabajo y de inversión. El dinero es el mismo, pero se gasta de manera diferente a lo que hubiera sucedido en un mercado libre.

Y si acaso no se aumentara la carga fiscal, la autoridad caería en déficit con su correspondiente incremento de deuda pública y, quizá, impresión de dinero, como ya ha sucedido en México.

• Un presupuesto mayor produce menos productividad que un presupuesto menor. La limitación de recursos incentiva la creación de prioridades y el uso provechoso de recursos escasos. Conforme se eleva la cantidad de dinero disponible, ese incentivo va desapareciendo y los fondos se usan cada vez con menor productividad en proyectos de escasa prioridad.

• Un presupuesto elevado de gastos por parte de la autoridad viola el principio democrático de la división del poder y añade un poder económico excesivo en quien ya detenta el poder político. La nación se torna así en una dependiente de la acción gubernamental y no de las iniciativas personales que son las que en realidad alientan el crecimiento económico.

Esas iniciativas de creación de negocios son sustituidas por iniciativas para lograr una rebanada del presupuesto público, lo que significa que la actividad productiva cede su lugar a la actividad redistributiva de lo ya existente.

Mucho me temo que la idea prevaleciente en México es la de ver al gasto gubernamental como el gatillo que dispara el crecimiento y que por eso debe ser promovido. La realidad apunta en una dirección contraria: el crecimiento depende más de las acciones personales de los ciudadanos que del presupuesto gubernamental… una idea que da un giro de 180 grados a lo que suele creerse.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras