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2 CPedia: Frigernalia, Deodoración
ContraPedia ContraPedia
8 noviembre 2005
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
Catalogado en:


Frigernalia

Todo eso que tiene en su exterior la nevera. Una de las costumbres culinarias arraigadas en un hogar promedio de muchos países es la de usar al refrigerador como un tablero para la colocación de recortes de periódicos y revistas, mensajes, recordatorios, direcciones de farmacias y reparaciones caseras, y muchos otros objetos, incluyendo simples objetos decorativos sin función utilitaria.

Al conjunto de estos objetos colocados en la puerta del refrigerador se le da el nombre de frigernalia. La frigernalia moderna incluye, por tanto, una enorme variedad de objetos de toda naturaleza, cuya clasificación es debida a los estudios del Instituto Cuasitecnológico de Güera de Melena, Cuba, que ha encontrado los siguientes tipos:

(1) recetas de cocina,

(2) direcciones y teléfonos de emergencia como policía y electricistas,

(3) recortes de periódico con información que jamás ha sido usada en los pasados tres años pero que permanecen allí sin que nadie se atreva a quitarlos,

(4) lista de teléfonos de los vecinos,

(5) plásticos con imán con publicidad de restaurantes que llevan comida a casa y a los que jamás se ha llamado y

(6) recuerdos de viaje que tomaron la forma de un objeto decorativo que tiene un imán en la parte de atrás y cuyo único uso posible es recortar algo del periódico para usarlo.

Sin duda hay más tipos posibles, pero eso no es causa de crítica a este esfuerzo científico que mereció el apoyo financiero de diversas instituciones, especialmente del CEHD, de las Naciones Unidas.

Deodoración

Esas gotas de agua fuera del vaso. Entre los círculos de personas que son parroquianos frecuentes de bares, cantinas y otros centros de consumo de bebida de alto grado etílico, especialmente los encontrados en las latitudes más tropicales, se registra con frecuencia la costumbre de la deodoración.

Este hábito tiene su origen en un fenómeno físico muy reconocido y aceptado, que es la condensación de humedad en un vaso cuya temperatura es sustancialmente inferior a la del medio ambiente.

De hecho, para todo propósito práctico esa condensación formada en la superficie exterior del vaso alto en el que se suelen servir las bebidas más consumidas en centros vacacionales de playa, es motivo para que el cliente del establecimiento se entretenga y pase un rato agradable retirando con el dedo esa humedad yendo parte por parte en las diferentes secciones del vaso.

Efectivamente esa costumbre de retirar del vaso la condensación de agua en su exterior es la que recibe el nombre de deodoración. De seguro, todos hemos sido testigos de esa usanza que casi siempre toma la forma de usar el dedo índice para con él ir llevando hacia abajo del vaso la mencionada humedad.

La verdad debe ser enfrentada diciendo que esa humedad es un problema para el bebedor, lo que en esos establecimientos distribuidores de bebidas refrescantes y contribuidoras a elevar los espíritus, se acostumbre envolver la mitad inferior del vaso en una servilleta de papel.

Cierto que los vasos de foam que usan algunos hoteles en los bares de sus piscinas evitan totalmente el problema, pero eso es sólo un efecto colateral de su verdadera intención que es la de evitar que los existan vidrios provenientes de vasos rotos en lugares en los que es común que se camine descalzo.

Por otro lado, la deodoración ha sido causa de la creación de una escuela de arte de relativa fama en las playas del Pacífico mexicano, gracias a la imaginación y el talento de varios vendedores de parafernalia playera. Esos hombres ofrecían a sus clientes potenciales, generalmente tumbados en las cómodas sillas de las palapas de los hoteles dibujar el retrato del mismo turista en su vaso, siempre que este fuera alto y de ciertas dimensiones.

Dado el uso de los vasos de foam esta venta no fue exitosa, cosa que no desanimó a los artistas en ciernes, quienes posteriormente usaron ventanales de grandes dimensiones que enfriaban en extremo de un lado para que en el otro se formara esa condensación de agua y sobre ella creaban verdaderas obras de arte, efímeras, pero obras de arte.

Los anales de la vida cultural de una de tantas playas en esa costa mexicana registran una expohumedad, que hace pocos años causó sensación en la localidad, especialmente la creación de Joshua Gardinerd, un inglés retirado en esa zona.

La creación del señor Gardinerd llevó por título Lienzo Octagónico, una obra expresionista en extremo, que sacó a la superficie pública todo lo que ese artista quería comunicar al mundo; la pena fue que lo que tenía que comunicar se tomó como algo muy poco interesante.

A pesar de estos primeros desánimos, la escuela de la expohumedad no cejó en sus esfuerzos durante un buen tiempo, hasta que sus representantes tomaron plena conciencia de que sus obras no podían ser llevadas a otros lugares, para ser expuestas en, por ejemplo, Helsinki, como les fue solicitado alguna vez.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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