Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
2 CPedia: Igorrodo, Tecnoetiqueta
ContraPedia ContraPedia
18 octubre 2005
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
Catalogado en:


Igorrodo

Puede ser de origen extraterrestre. Aunque de aparente raíz vasca, esta palabra no pertenece al antiquísimo idioma. El término designa a las manchas que aparecen en los pantalones de los hombres y que son ocasionadas por la suciedad que se acumula en las puertas de los automóviles.

Los igorrodos son siempre manchas de tipo predominantemente horizontal y vienen en varios colores, desde el marrón claro, que es producto de la tierra y el polvo, hasta el gris oscuro y negro, que es producto de la suciedad y la grasa.

Estudiosos del tema mencionan que es más común el igorrodo izquierdo que el derecho debido a la mayor exposición de la pierna derecha al marco de la puerta del auto, aunque hay autores que sostienen que el igorrodo en la parte interna de la pierna izquierda también es muy común.

En lo que sí existe acuerdo es en afirmar que el igorrodo es más común en los lugares de mayores lluvias. La etimología de la palabra es un misterio que posiblemente nunca será posible aclarar del todo, pues en ella no es posible detectar ninguna raíz conocida en lenguas populares.

Esto ha producido la opinión de que ella es uno de los legados de ancestrales visitas de extraterrestres, según se puede constatar en una de las piedras labradas de la pirámide de Keops en Egipto, si es que esa piedra es leída en un espejo cóncavo por un nativo de las orillas del río Koka, en Turquía que ha bebido licor de maracullá añejado en barricas de roble aún verde.

Quienes esto sostienen dicen que al aterrizar naves espaciales cerca de Egipto en tiempos remotos, los seres que nos visitaron vieron que sus naves acumularon algo del lodo del Nilo, mismo que al subir a sus naves provocó unas manchas en sus trajes espaciales ante lo que esos seres tuvieron una reacción extrema que significó la muerte del faraón Hilabasa VI y la maldición de que éste nunca tendría una pirámide con su nombre, lo que es absolutamente cierto.

Antes de cerrar las puertas de las naves, según se ve en esa piedra, los extraterrestres gritaron “¡igorrodo, igorrodo!”.

Desde luego, es conocido que esa teoría que nunca ha sido desmentida, pero tampoco probada, ha sido puesta en tela de juicio por quienes afirman que en realidad esos seres del espacio sideral nunca visitaron Egipto, sino las poblaciones del México precolombino, especialmente al rey Nahtalayácatl del que se hicieron grandes amigos hasta que éste los agasajó con una banquete en el que se sirvieron pimientos picantes o chiles, cosa que causó gran enojo en ellos y ocasionó la destrucción total de la civilización de los Hutlatlapecatletecas, cosa que a nadie parece haber importado dada la imposibilidad de pronunciar ese nombre en Londres.

Se dice que en la despedida de esos seres ellos también salieron en sus naves gritando “¡igorrodo, igorrodo!”, palabra que fue traducida por los nativos como mancha en la conducta y que por degeneración terminó por ser asignada a las manchas de los pantalones producidas por los autos.

Esta es una teoría que parece tener más fundamento que la de la visita a Egipto, pues una de las piedras caídas en Stonehenge apunta exactamente en la misma dirección que la que señala el código de Jerez, donde los jeroglíficos y dibujos cuentan esa historia.

Mucho más débil es la teoría que tuvo cierta popularidad hace unos años, cuando en el condado de Lorvercestershire (pronunciado Lovshaire) aparecieron restos fecales de borregos merinos en formaciones perfectas de triángulos equiláteros con la demostración del teorema de Pitágoras y que fueron llamados igorrodos por los habitantes del lugar.

Poco tiempo después se supo que eso bien podía haber sido realizado por uno de los dueños de una granja de ganado vacuno que había asesinado a su esposa y que deseaba distraer a la atención mundial con esa misteriosa aparición.

Tecnoetiqueta

Un breve manual de siete buenas maneras para la época de los grandes adelantos tecnológicos. ContraPedia® solicitó a Godina de la Pompa y Faustia una extensión de su célebre obra sobre las buenas maneras en sociedad, con sus consejos acerca de la corrección en el uso de los nuevos adelantos e innovaciones de la tecnología actual.

Esto fue lo que nos entregó:

“Es un hecho que en nuestra época los adelantos han cambiando nuestra vida. Aún recuerdo la emoción con la que mi abuela narraba las portentosas aventuras de un avión que podía desarrollar 50 kilómetros por hora. En la actualidad esa velocidad supera al Mach2. Pensemos tan sólo en la realidad de que el Concord, con todo y sus vaivenes, es del siglo pasado. Quien en los años sesenta y setenta trabajó con tarjetas perforadas para computadora, quizá recuerde que sin darse mucha cuenta de ello, era considerado de extrema mala educación el desacomodarlas.

“En nuestra época, ya en plenos inicios del siglo 21, una simple agenda electrónica de bolsillo tiene más poder computacional que los viejos ordenadores de años atrás que requerían instalaciones especiales. Un simple CD en una casa de hoy permite escuchar un mejor sonido que los mejores cines de hace cuarenta años.

“Sí, en todo se ha adelantado menos en el incremento de la calidad de los gobiernos. Por esto es que se necesita un manual de guías que mejoren nuestra educación en el uso de los nuevos productos que la tecnología nos da.

“Primero. Es de pésima educación dejar sonar los teléfonos móviles en lugares públicos, cerrados. en los que se celebra un evento; por ejemplo, teatros, cines, iglesias, salones de clase. Nada tan desagradable como escuchar el terrible sonido de un celular cuando se está disfrutando de un concierto con el último movimiento de la sinfonía 51 de Mozart y, repentinamente suena un teléfono con el horripilante sonido electrónico.

“Segundo. Tampoco debe sostenerse una conversación telefónica en esos sitios, por ejemplo, viendo una película por la que se pagó dinero. Cuando usted paga por el boleto para una función de cine, usted es temporalmente dueño de un lugar y un espacio, en el que existe promesa de buen comportamiento por parte del resto de los dueños de los demás lugares. Esos dueños carecen del derecho de alterar las condiciones bajo las cuales se exhibe la película. De aquí, se deduce que es una terrible falta social sostener una conversación telefónica dentro del cine.

“Tercero. Lo mismo sucede en las reuniones de negocios o de amigos, en las que varias personas está atendiendo en común algún asunto y, sorpresivamente suena un teléfono móvil que es contestado. Así se interrumpe el flujo de la conversación y se afecta la productividad de la reunión, insultando a quienes tienen presencia en la reunión.

“Cuarto. Muchos automóviles tienen en la actualidad equipos de música que tienen potencia para ser escuchados dentro de un pequeño estadio de fútbol, especialmente con un aditamento llamado subwoofer. Es de extrema mala educación exagerar el volumen de sonido de esos aparatos de manera que todo el mundo a doscientos metros a la redonda pueda enterarse de que la música tocada es el último CD de Ludicrous Aluminun. El principio que opera es el de dejar para sí mismo el gusto por la música personal.

“Quinto. Las computadoras u ordenadores deben de ser vistos como artículos de índole personal, muy similares a los cepillos de dientes. Entrar a una máquina de este tipo no es diferente a abrir un cajón propiedad de otra persona; siempre debe pedirse permiso antes de hacerlo. Solamente las computadoras claramente marcadas como de uso común pueden ser accedidas por todos.

“Sexto. No sólo es de buena educación, sino de extrema utilidad el leer los manuales con instrucciones que cada nuevo aparato tecnológico tiene y requiere para su buen uso. Conocer estas instrucciones, además, permite la posibilidad de ayudar a los otros, idiotas que no las leen, por lo que se considera una obra de caridad. Es en esas instrucciones que uno averigua que el ratón no es un pedal y que no existe una tecla que sea cualquiera.

“Séptimo. El control remoto, especialmente para su uso en televisión, tiende a ser usado en demasía por parte de quien lo tiene en propiedad momentánea, con lo que puede causar enajenación en los seres que se encuentran a su alrededor al cambiar de canal cada tres nanosegundos, darle vuelta a todo el cuadrante de canales, para concluir que a pesar de tener 478 canales no hay nada que valga la pena. Quien use el control remoto, antes de cambiar de canal, debe ser amable y preguntar a los demás si les parece que se ejecute un cambio de sintonía.

“Séptimo. Debe ser considerado de mala educación, por parte de los fabricantes, el vender aparatos tecnológicos sin instrucciones claras y amables, que puedan ser entendidas por cualquier persona medianamente educada. No es válido, por ejemplo, tener un manual de instrucciones que ha sido mal traducido y que dice cosas como ésta: ‘Después de afinar el GVB, pulce el botón HGF de manera que la compocisión de la pantaya pueda ser en color’”.


ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas de palabras y personajes que no existían. Eran muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada antes, con textos más amplios.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras