Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
5 Cabezas de Periódico
Leonardo Girondella Mora
3 mayo 2005
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Listas
Catalogado en:


Un mismo texto, igual para todos los que lo quisieron leer, produjo diferentes encabezados de periódicos. La ocasión, en 1991, fue la publicación de Centessimuus Annus, la encíclica de Juan Pablo II que celebrada los cien años de la célebre Rerum Novarun.Los siguientes fueron los encabezados que reportaron esa publicación.

1. Associated Press: “Papa emite encíclica sobre peligros del capitalismo.”

2. St. Louis Post Dispatch: “Encíclica previene sobre capitalismo.”

3. New York Times: “ Encíclica papal urge al capitalismo remediar injusticias.”

4. Washington Times: “Mercados libres obtienen bendición papal.”

5. Orange County Register (editorial): “Benditos son los capitalistas.”

Otra de mil muestras de diferentes visiones —y otra prueba de la necesidad que tiene el lector para interpretar lo que lee dependiendo de su fuente. El asunto de 1991 tiene importancia ante la presencia de reportajes que han hablado actualmente de las ideas de Juan Pablo II y que lo colocan como aliado del socialismo.

Se ha reportado que el anterior Papa se había opuesto al capitalismo. Incluso Fidel Castro, el dictador cubano, ha hablado de su afinidad con las ideas de Juan Pablo II.

La parte de la encíclica que habla directamente del capitalismo dice textualmente lo siguiente (tomado de Encuentra.com Centessimus Annus)

Volviendo ahora a la pregunta inicial, ¿se puede decir quizá que, después del fracaso del comunismo, el sistema vencedor sea el capitalismo, y que hacia él estén dirigidos los esfuerzos de los Países que tratan de reconstruir su economía y su sociedad? ¿Es quizá éste el modelo que es necesario proponer a los Países del Tercer Mundo, que buscan la vía del verdadero progreso económico y civil? La respuesta obviamente es compleja.

Si por «capitalismo» se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de la economía, la respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de «economía de empresa» «economía de mercado», o simplemente de «economía libre».

Pero si por «capitalismo» se entiende un sistema en el cual la libertad, en el ámbito económico, no está encuadrada en un sólido contexto jurídico que la ponga al servicio de la libertad humana integral y la considere como una particular dimensión de la misma, cuyo centro es ético y religioso, entonces la respuesta es absolutamente negativa. … La Iglesia no tiene modelos para proponer.

Los modelos reales y verdaderamente eficaces pueden nacer solamente de las diversas situaciones históricas, gracias al esfuerzo de todos los responsables que afronten los problemas concretos en todos sus aspectos sociales, económicos, políticos y culturales que se relacionan entre sí.

Para este objetivo la Iglesia ofrece, como orientación ideal e indispensable, la propia doctrina social, la cual -como queda dicho- reconoce la positividad del mercado y de la empresa, pero al mismo tiempo indica que éstos han de estar orientados hacia el bien común. Esta doctrina reconoce también la legitimidad de los esfuerzos de los trabajadores por conseguir el pleno respeto de su dignidad y espacios más amplios de participación en la vida de la empresa, de manera que, aun trabajando juntamente con otros y bajo la dirección de otros, puedan considerar en cierto sentido que «trabajan en algo propio», al ejercitar su inteligencia y libertad.

Ahora, con esa base, evalúe usted los encabezados de esos periódicos —y obtenga una conclusión sobre si ellos reprodujeron fielmente la esencia del texto papal. De lo anterior surgen comentarios obvios:

• La correspondencia entre realidad y encabezados deja mucho qué desear, incluso en medios considerados como respetables —ésa es la realidad y los lectores de noticias tienen que vivir con ella. Los medios no son perfectos y tienen sesgos, en ocasiones muy grandes.

• Los lectores, ya lo dije, tienen la obligación de usar su propio sentido común al leer o escuchar noticias y no tomarlas como realidades sin cuestionarlas.

• En mi experiencia, los documentos papales y del Vaticano, en general, presentan posiciones complejas, difíciles de reducir a simples aseveraciones —lo que es especialmente cierto en casos de reporteros que tienen escaso contacto con el terreno que reportan.

• Impresiona mucho la importancia que se da al Vaticano y cómo se le busca como un aliado para apoyar las posiciones personales, incluso por personas o instituciones contrarias a las creencias católicas —por ejemplo, un artículo del Grupo Reforma en México reportó que “El Presidente Chávez, por su parte, rememoró la frase pronunciada por el Papa tras la invasión de Estados Unidos a Irak. “Dijo que era un acto ilegal e inmoral”, refirió.”

El artículo también mencionaba al presidente Bush exaltando a Juan Pablo II. La curiosidad pica para averiguar si de verdad se dijo eso de “ilegal e inmoral”.

Lo que sigue es el texto de Rafael Navarro-Valls, vocero del Vaticano, explicando la posición de Juan Pablo II en la guerra de Irak (tomado de Encuentra.com La posición pacifista del Papa). Usted juzgue.

El Papa está en contra de la guerra, desde luego. Pero la postura del Pontífice no es una posición radicalmente pacifista en su clásica versión irenista (del griego irené, paz). Es decir, la de quien considera que el valor supremo es la paz y, por tanto, para alcanzarla estaría abierto a hacer concesiones ilegítimas o injustas. Para Juan Pablo II «la guerra nunca es una simple fatalidad».

Y no lo es «cuando el Derecho internacional, el diálogo leal, la solidaridad entre los Estados» enmarcan el hábitat natural de solución de las contiendas. Repárese que en esta referencia al Derecho internacional subyace el hecho de que no hay que esperar hasta el voto de Naciones Unidas o a una nueva resolución que marque los límites del conflicto para que Sadam Husein actúe en la dirección que le está pidiendo la comunidad internacional.

Es ya el propio derecho internacional -en la versión de Juan Pablo II- quien está obligando a Sadam a todo lo que concierne a la neutralización de armas de destrucción masiva y a las orientaciones marcadas por el bloque de resoluciones adoptadas desde 1991. Pero, en la visión de Juan Pablo II, si el Derecho internacional marca los cauces de actuación jurídica, la responsabilidad marca los linderos morales del problema.

No son Estados Unidos, la OTAN o Irak los únicos responsables de la guerra. Es responsabilidad de TODOS evitarla. Lo que quiere decir que Estados Unidos será, obviamente, responsable de la guerra si la inicia sin el respaldo internacional. Pero Sadam Husein deberá cargar con gran parte de la culpa.

Esto explica la misión del Cardenal Roger Etchegaray. La finalidad de la misión Pontificia a Bagdad fue -según el portavoz de la Santa Sede – «demostrar a todos la solicitud del Santo Padre a favor de la paz, y ayudar a las autoridades iraquíes a hacer una seria reflexión sobre el deber de una afectiva cooperación internacional basada sobre la justicia y el Derecho internacional, con la finalidad de asegurar a aquellas poblaciones el bien de la paz».

Es decir, se trata de enfatizar con la mayor claridad que Husein debe cooperar con la comunidad internacional del modo marcado por ella misma. La entrevista con el vicepresidente iraquí se movió en esa línea. Línea que Juan Pablo II remarcó en las entrevistas con el secretario general de la ONU y con Tony Blair. … Juan Pablo II no argumenta en los términos tradicionales de «guerra justa».

Mas bien se fija en las masas iraquíes extenuadas por más de 12 años de embargo. De ahí su insistencia en que «la guerra nunca es un medio como cualquier otro, al que se puede recurrir para solventar disputas entre naciones». Como recuerda la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y el Derecho internacional, «no puede adoptarse, aunque se trate de asegurar el bien común, si no es en casos extremos y bajo condiciones muy estrictas, sin descuidar las consecuencias para la población civil, durante y después de las operaciones»


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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