Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Algo Anda Mal
Eduardo García Gaspar
19 abril 2005
Sección: FAMOSOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hay algo extraño en todo esto. Millones de personas no vieron los sucesos en TV, prefirieron ir en persona. Millones atestaron Roma. Y muchos, muchos más vieron los sucesos por TV, en coberturas especiales de muchas horas.

Se escribieron reportajes continuos, reportando cada segundo de los acontecimientos desde que fue por primera vez al hospital, creyendo que ya eran sus últimas horas. En la Ciudad de México, un papamóvil vacío hizo uno de los recorridos de Juan Pablo II en una de sus visitas.

¿Quién era este tipo que produjo esa reacción? La explicación más primitiva es la de un ser mediático, esa palabra favorita de tanto intelectual. En inglés decían que era un “rock star.” ¿De verdad? Hablaban de él como poseedor de carisma y atracción masiva, como una especie de celebridad mundial del espectáculo. ¿En serio lo era?

Seamos razonables al respecto. Era un hombre religioso, realmente religioso, con una serie de escritos, obras y palabras que establecían con dureza lo que debía y lo que no debía hacerse. Habló de la existencia del bien y del mal. Recordó que no todo lo moderno es bueno y que hay verdades que son inamovibles.

Dijo que teníamos miedo. Exhortó a seguir una verdad divina. Nos dijo que no debíamos seguir nuestros instintos. Buenos regaños salieron de su boca.

Era un hombre que leía sus discursos, que al final apenas podía moverse, que no llevaba espectáculos de luces y sonido, que no llevaba una vida escandalosa sobre la que basar su popularidad al estilo de las celebridades. Era viejo en un mundo que idolatra la juventud.

Estaba enfermo. No aprobaba a la realidad, ni la aplaudía. Iba en contra de muchas costumbres actuales. Se le acusó de atrasado, de retrógrada, de autócrata. Los ataques vinieron de las comunidades de avanzada, de los progresistas, incluso de teólogos y miembros de su iglesia.

Y ese tipo fue el que atrajo a tantos millones y que fue sujeto de tantas lamentaciones por su muerte por parte de gente común. Incluso por parte de personas de otras religiones. Hay algo que no checa.

¿Cómo puede ser que ese tipo haya producido tanto revuelo y tanta agitación? No reunía físicamente las características de las celebridades comunes. Peor aún, no hizo nada de eso que hacen los políticos en buscan de popularidad. Y, a pesar de todo, más gente que nunca antes se conmovió con él. No lo sé con seguridad, pero lo sospecho.

Quizá haya sido que fue atrevido. Habló de la verdad en un mundo que siente necesitarla. Rechazó el relativismo sosteniendo que existen verdades absolutas que debemos reconocer y respetar. Nos recordó a Dios en un mundo de soberbia humana y de secularismo extremo.

Predicó con el ejemplo. Dio una muestra de convicción personal absoluta. Sin duda, adoptó una postura que fue bien recibida por muchos millones, esos a quienes conmovió su muerte, pero sobre todo a quienes inspiró su vida.

Juan Pablo II fue casi lo contrario de quien busca popularidad. Hizo lo opuesto de quien persigue la celebridad. Dijo lo que no hubiera dicho el que busca el halago de las masas. Puso a nuestra modernidad en su perspectiva. Nos dijo que éramos miedosos. En resumen, nos habló de Dios y eso fue en extremo bien recibido por millones y millones.

Extraño el caso de este hombre. Quizá sea que nos habló con valor, que nos inspiró valor valentía y que eso era lo que Dios le pidió. Dios, se dice, trabaja por medios no sencillos de entender y quizá esta reacción ante Juan Pablo II sea el mensaje final que nos queda, el de Dios hablando por medio de su vida y llegando a millones al fondo de sus almas.

Hay muchas cosas buenas en nuestro mundo, en nuestros tiempo. Pero también hay muchas cosas malas y podridas. Yo me quedó con una idea central, el valor de la humildad ante Dios y la confirmación de los terribles efectos de la soberbia entre los humanos cuando pretendemos ignorarlo y hacerlo de lado.

Juan Pablo II nos recordó que somos hijos de Dios y que debemos vernos siempre así, reconociendo a nuestro Creador. En apariencia no es un mensaje popular, sólo en apariencia.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras