Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Atacaron a la Libertad
Eduardo García Gaspar
21 febrero 2005
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Desde luego, es políticamente correcto en buena parte de América Latina el expresarse negativamente del presidente norteamericano, tanto que no puede serse un intelectual de respeto en caso de no hacerlo. Y tampoco hay que ser de izquierda para caer en esto, basta con simplificar las cosas y quedarse en la superficie.

El sólo tener una posición ambivalente ante este presidente es suficiente para ser llamado escritor vendido a los intereses capitalistas de las grandes compañías petroleras, o inepto que no pone atención en la realidad. Lo sé por experiencia propia y ajena.

Se argumenta la inexistencia de armas masivas de destrucción, hasta ahora, como explicación total del error de la invasión… como si no hubiera existido razonable certeza de eso, lo que en la ONU era tomado como cierto en la resolución 1441.

Bush en su discurso inaugural tomó como eje central la idea de libertad y eso es bueno. La libertad humana, especialmente la económica, necesita ser continuamente recordada en un mundo de gobernantes al estilo Hugo Chávez y su maestro cubano, pero también de miopes como Chirac que creen que la salvación de las personas está en gobiernos que limitan la libertad de iniciativa personal.

Nunca está de más recordar eso que fomentaron Reagan y Thatcher en los años ochenta.

La libertad, más aún, está altamente asociada con el progreso y la mejora de la calidad de vida. Sin libertad sencillamente no puede existir prosperidad, como bien está demostrado y si no, compare usted a Irlanda y Chile, con Cuba y Venezuela.

Bush hizo bien al recordar eso. Y reprobarlo sin señalarlo, mucho me temo, equivale a rechazar la libertad. Una parte de la libertad, es su aspecto político, destinado a crear un balance de poder en los gobiernos que evite su abuso.

Es por esto necesario estar de acuerdo con la realidad de elecciones en Irak y comparar esas elecciones con el gobierno anterior, una dictadura cruel y despiadada que termina siendo defendida por quienes sostienen una reprobación absoluta de Bush.

A lo que voy es a una idea sencilla. Si alguien se enterca ciegamente criticando a Bush haga lo que haga acabará en una posición tonta, como la de atacar a la libertad, a la democracia y otros valores que Bush ha defendido.

Este error es muy común en América Latina, donde no suele hacerse la distinción entre la persona y sus ideas, y se prefiere seguir a las personas, hagan lo que hagan y digan lo que digan.

En cambio, al hacer lo contrario y ser leal a las ideas, no a las persona, se estará en una mejor posición de juicio. Las personas somos volubles e imperfectas, las ideas son más estables y claras. Por eso, es posible alabar el discurso de Bush, no porque él lo dijo, sino porque exalta a la libertad humana.

Eso es bueno. Es un mensaje positivo, que será ignorado si es que el objeto de la crítica es la persona y no la idea. Quiero dejar claro esto. Supongamos que un intelectual, el que sea, escribe un texto que ataca a Bush por todos lados, sin misericordia ni excepción.

Ya que Bush defendió a la libertad, es la libertad misma la que es atacada, quizá sin quererlo por el intelectual.

Es una falla terrible de esa reprobación total. Cuando se cometen esos errores de análisis, la consecuencia real es la defensa de regímenes como el de Zimbabwe, con Mugabe, el de Corea del Norte con Kim Jong Il, el de Cuba.

No es un acierto acabar defendiendo a éstos tiranos y dándole alas a los tibios como Rodríguez Zapatero y Chirac. Vuelvo al discurso inaugural y me alegra oír una defensa de la libertad en medio de la mediocridad de la ONU y de demasiados políticos.

Pero el discurso de Bush puso toda su atención en la parte de principios, sin irse a las estrategias y tácticas. Poco o nada dijo al respecto y ello tuvo el defecto de ser interpretado de manera negativa, proyectando la invasión de Irak a los casos de otros gobiernos. Punto válido de la crítica de algunas personas razonables.

Y desde luego, hay otros puntos negativos. Lo que digo es que hace mal trabajo quien se ciega ante la realidad y critica globalmente al que sea, sin entender las sutilezas de los efectos de su posición. Mala labor hizo quien cometió ese error, porque en su terco rencor acabó atacando a la libertad y, sea o no defendida por Bush, ella es el más grande valor humano.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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