Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Avestruz Pacifista
Eduardo García Gaspar
12 julio 2005
Sección: DIPLOMACIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En la primera impresión tenemos, de nuevo, un ataque terrorista. Sus víctimas, civiles inocentes. Los autores, animales embrutecidos, no importa quiénes sean ni a qué organización estén afiliados.

Un ataque más en la serie de sucesos que, tal vez, inició en esta modalidad con los sucesos de Munich durante las olimpiadas en septiembre de 1972. Son muchos años y muchos ataques para negar que existe el terrorismo y que es letal.

Y, sin embargo, en esta segunda opinión quiero compartir una idea con el lector: el terrorismo existe, es real y mata, pero a pesar de eso se pretende negar su existencia y afirmar que no existe, que no es real. Igual que el avestruz que se oculta de sus enemigos enterrando la cabeza. Hay formas diversas de enterrar la cabeza.

Una de ellas es hacer declaraciones de solidaridad inmediata y de indignación seria, para luego mantener las cosas como están, esperando que no sea el país de uno la siguiente víctima. La otra es perderse en discusiones sobre quién fue el autor de los atentados y dejar de atender el problema verdadero que es el terrorismo, no importa quién lo realice. Puede esconderse la cabeza, también, buscando las causas de cada ataque.

Que si fue porque el gobierno español mandó tropas a Irak, o porque debía aprovecharse la reunión de G8. El terrorismo existe antes de Irak, antes de Afganistán, antes de Bush y de Blair y de Aznar.

La discusión es barroca y hace perder la atención de que el terrorismo es real y mata inocentes en sociedades abiertas y libres. La verdadera dimensión del terrorismo se pierde cuando la discusión se va a otras partes y no a la realidad.

Las discusiones sobre Guantánamo, Abu Ghraib y similares son auto destructivas. La terrible realidad es que las discusiones giran alrededor de qué tan duro se trata a los terroristas y no sobre qué se debe hacer para evitar que mueran sin culpa centenas y miles de ciudadanos libres.

Se entierra la cabeza queriendo negar la realidad cuando el debate, tontamente, se vuelve una posición de ser anti-norteamericano, lo que en un acto de miopía necia convierte en enemigo al que no lo es y termina por ayudar al real adversario.

La lucha contra el terrorismo es ante todo eso, un combate que debe reducir y acabar con el asesino de inocentes. No es una cuestión ideológica, sino real y urgente. Es una cuestión de identificación del enemigo, y no dudar de quién debe ser el sujeto a perseguir.

Se entierra la cabeza igualmente cuando se cree que es posible el diálogo y que el apaciguamiento del adversario es una posibilidad real. Pensar esto es igual a debilitar el frente común que podría lograrse.

El apaciguamiento es la táctica del cobarde que piensa que sí él le da de comer al león, logrará su amistad o al menos otros serán atacados antes. También se esconde la cabeza cuando se da cabida a las alocadas teorías que sin fundamento pretenden explicar los ataques como complots, conjuras y confabulaciones, cuyos autores no son los reales culpables.

Cuando deja de haber indignación ante un ataque y se ve como un suceso más, parte de la normalidad de la vida, y no como lo que es, el producto del odio extremo. Hay momentos en la vida en los que se deben tomar posiciones claras y sin debilidad.

Éste es uno de ellos. No hay dudas al respecto. Es seguro que algunas medidas en contra del terrorismo no hayan sido las mejores, o incluso que hayan sido equivocadas, pero eso no debe distraer de la realidad.

Las sociedades libres están siendo atacadas por fanáticos que han distorsionado sus creencias. No es una cuestión religiosa, me parece. Criticar al Islam por extremismo es otra manera de esconder la cabeza.

No puede ser la culpa de una religión, sino la de personas perdidas, extraviadas y en extremo peligrosas que deben ser capturadas y castigadas ejemplarmente. La idea de actuar con miedo, creyendo que luchar contra el terrorismo es igual a cultivar más terrorismo es auto-destructiva, la posición de personas que acaban por solapar asesinos, creyendo que son humanistas.

El terrorismo está aquí, existe y lleva años de existencia, quien no lo quiera ver está cometiendo un error grave que protege a gente violenta que mata a inocentes. Los sucesos de Londres del 7 de julio son otro ejemplo real.

POST SCRIPTUM sobre avestruces

El tipo de miopía boba al que me refiero está ilustrada en las declaraciones recientes de López Obrador, alcalde de la Ciudad de México, el que según Novedades declaró que “No veo la posibilidad, además no lo deseo, pero objetivamente no veo que haya un acto de terrorismo en nuestra ciudad, primero porque nosotros somos pacifistas; segundo, porque no tenemos ninguna participación en los conflictos internacionales.”

La pérdida de perspectiva es tan grande como su ignorancia.

Otra manera miope de ver el asunto es el del editorial de La Jornada, un periódico de izquierda de la Ciudad de México, que termina con la frase “Pero los británicos deben tener claro que el principal responsable político de esa tragedia se llama Tony Blair.”

Simplemente no entienden el problema y localizarlo en la decisión de una persona es no sólo un mal análisis sino un apoyo a la mentalidad que el terrorismo quiere crear.

Carlos Fuentes, el intelectual mexicano, escribió una de las entradas menos afortunadas de que tengo memoria: “A las 10 de la mañana del jueves 7 de julio, mi doctor me llama cancelando la cita concertada para las cuatro de la tarde. Todos los recursos del hospital están concentrados en atender a los cientos de heridos… ”

También en El Norte, de Monterrey en México, dos lectores enviaron cartas a la redacción, con ideas muy diferentes:

— “Alerta mundial es la que vamos a vivir diariamente en todos los países, desarrollados, ricos o pobres, porque nadie está exento de esta barbarie.”

—“… Doy gracias al actual presidente, Vicente Fox, por no votar a favor de la ‘Guerra contra el Terrorismo’ y aunque nuestra relación con los norteamericanos se haya debilitado, primero está la seguridad del país.”

Post Scriptum

Para más información sobre el terrorismo, definición, cronología, organizaciones, atentados, lo siguiente es un buen punto de partida:

http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_terrorist_incidents#1972 contiene una lista de ataques. En inglés.

http://www.paralibros.com/passim/sumario/terroris.htmcontiene una breve lista de ataques. En español.

La revista Foreign Policy (enero, 2005) hizo una lista de sitios de Internet que contienen referencias valiosas al respecto. Son los siguientes:

http://www.tkb.org The Terrorism Knowledge Base (TKB), en inglés, gran sitio.

http://www.terrorwatch.ch En francés, con una lista de organizaciones terroristas.

http://www.siteinstitute.org The Search for International Terrorist Entities Institute (SITE).

http://www.ict.org.il The Web site of the International Policy Institute for Counter-Terrorism (ICT), de Israel.

http://www.linkvoyager.com/cgi-bin/serve.fcgi/terrorism Incluye una larga lista de sitios con información sobre el tema.

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