Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Buena Oportunidad Perdida
Eduardo García Gaspar
21 abril 2005
Sección: ESCUELAS, RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


México presenta una situación que es paradójica. Las cifras del censo pasado indican que casi el 90% de la población se declara católica. Más aún, literalmente el informe oficial dice que,

“En las últimas décadas han proliferado en el país una gran diversidad de grupos religiosos… En México la población de 5 y más años continúa siendo mayoritariamente católica: 88% declara ésta como su religión, aunque se aprecia una disminución de cerca de dos puntos porcentuales respecto de 1990.”

El reporte añade que,

“… la religión protestante o evangélica presenta un aumento, entre 1990 y 2000, al pasar de 4.9 a 7.3%; en cambio, aquella población que no pertenece a ninguna religión se mantiene prácticamente constante, en 3.5%.”

La conclusión es la lógica: una mínima parte se declara ajena a toda religión.

Con esto en mente, añadamos otra pieza de información. La constitución del país dice lo siguiente en su artículo 3o., que la educación que imparta el Estado “… será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa…”

Es decir, nada de instrucción religiosa en las escuelas públicas. Extraño que suceda en un país con más del 95% de su población siguiendo una religión. Pero aceptemos eso en aras de la sana separación de estado e iglesia.

Vayamos al tercer elemento. No hace mucho que alguien manifestó una opinión al respecto. Dijo que la educación laica viola los derechos de las personas con religión y que desean que sus hijos sean educados dentro de sus creencias.

El punto es razonable, dado que el gobierno es quien realiza más de un 80% de las actividades educativas y que así ignora los deseos de los padres de familia que quisieran ver a sus hijos educados de otra manera.

Las tres piezas de información hasta ahora forman un tema interesante para discutir con madurez. Es realmente interesante el asunto y tiene mil ángulos que racionalmente analizados podrían traducirse en mejoras de la educación estatal que beneficien a los padres de familia. Es un claro caso del inicio de una polémica fascinante y prometedora.

Y eso me lleva al punto de esta segunda opinión. La opinión dada, acerca del posible deseo de educación religiosa, fue literalmente asesinada cuando apenas empezaba a nacer. Un segmento de la población mexicana, muy primitivo en sus razonamientos, rasgó sus vestiduras, exageró, gritó y se opuso a discutir el tema.

Sencillamente dijo uno de ellos que “no se regresaría a la oscura época de la educación en manos de la iglesia y su intervención en los asuntos de gobierno.”

Aunque nadie había solicitado eso, se dieron gritos y exclamaciones de temor acerca de la absoluta separación de poderes, de la historia mexicana que había luchado contra el oscurantismo y demás. La misma letanía de aullidos que utilizan algunos mexicanos cuando quieren evitar una discusión, volviéndose así agentes del mismo vicio del que acusan a sus contrarios.

Mi tesis es simple. Una discusión que prometía frutos interesantes y tal vez una mejora en la satisfacción de los padres de familia fue anulada por la vía de bramidos y no fue ni siquiera considerada. Podía haber habido acuerdos, como el de uso de salones en horarios fuera de clase para estudiantes católicos, evangélicos, judíos. Pero la discusión se mató.

Como resultado, se dañó a los padres de familia de bajos ingresos que no pueden pagar las escuelas privadas en las que sí tienen instrucción religiosa y a donde enviarían a sus hijos en caso de poder pagar las mayores colegiaturas.

La cerrazón mental del dogmático del laicismo educativo realmente produjo un severo perjuicio a gran cantidad de padres de familia.

Quizá sea esto un mero ejemplo de una deficiencia mental en algunos mexicanos de influencia: la imposibilidad de razonar, de hablar, de discutir, de preguntar, de ceder. La existencia de esta deficiencia explicaría la imposibilidad de nuestros partidos políticos de llegar a acuerdos. Si no saben razonar jamás podrán acordar.


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7 Comentarios en “Buena Oportunidad Perdida”
  1. Jonathan Dijo:

    como dijo Fernando Savater, existen dos tipos de educación, la primaria y la secundaria. la primaria se da en la familia quien inculca… sus valores en el neófito; y la secundaria se refiere, tanto a la educación de la escuela como a la de la sociedad…al no ser todos lo mexicanos católicos ni totalmente son creyentes de alguna religión, el Estado mantiene una postura neutra… NOTA DEL EDITOR: no, ése es precisamente el punto, el gobierno no guarda una posición neutra pues prohibe la enseñanza religiosa. La única posible neutralidad, sería tener libertad de educación.

  2. Leticia Jiménez Dijo:

    Me declaro católica practicante, y a favor de la educación laica… ojalá este tipo de ideas de meter religión en las escuelas no tengan éxito, yo sería la primera en salir a la calle a protestar. NOTA DEL EDITOR: entonces usted debería practicar la enseñanza católica en sus hijos.

  3. Alicia Villarreal Yeverino Dijo:

    muy buen artículo describe la realidad objetivamente

  4. betsa prieto Dijo:

    Al leer el articulo, me parecio falto, en algunas parte de éste, de argumentos, es decir. La ignorancia no inicia con la busqueda del bienestar, para mi inicia cuando pasado ciertos sucesos, historicamente hablando, querramos repetirlos. Ceder el derecho a la iglesia de inmiscuirse en los asuntos educativos, es permitirle llenar de falsedades en la cabeza a nuestros hijos, por el contrario, si buscamos una educación moral, esta es obligación de cada padre y ciudadano proporcionarla a sus hijos y semejantes. Creo que el estado aun no cuenta con la capacidad econòmica y de infraestructura para proporcionar por separado clases a aquellos individuos de credos diferente al de la iglesia catòlica, lo cual me suena como una útopia. NOTA DEL EDITOR: si la iglesia entra a la educación, dice usted, llenará de falsedades a los hijos. Es fácil, por tanto responder, que ahora es el Estado el que la llena de falsedades, por no mencionar la violación de libertades de padres que quieren educación religiosa y no la pueden tener en esculas públicas. La única solución es tener libertad educativa y no como ahora.

  5. alejandro Dijo:

    el articulo que en cierto aspecto resulta logico, resulta una falacia ad populum,es cierto que la persona requiere educación moral y espiritual, pero eso comienza en casa y se forja en los centros de adoracion religiosa

  6. brenda berenice Dijo:

    esun reportaje muy bueno ya que habla de la verdad

  7. george Dijo:

    seria bueno recoger las opiniones de las escuelas privadas que si llevan educacion religiosa, compartir experiencias, nada se pierde con escuchar, el problema radica creo yo en que el mexicano promedio es un religioso a medias, por lo tanto, no tiene ni el conocimiento ni la capacidad para sostener un argumento valido es esta situacion, tal como en el ejemplo, todavia no nace una idea idea y para pronto la desechamos.





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