Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Calentamiento Vocal
Eduardo García Gaspar
9 marzo 2005
Sección: ECOLOGIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La entrada en vigor del Protocolo de Kyoto fue más una celebración de relaciones públicas que una ocasión para pensar. Y es que cuando la ciencia es tomada como rehén por la política, ciencia deja de ser para convertirse en dogma.

Tanto se le ha apostado a ese protocolo que si se demostraran falsas sus premisas, habría un descubrimiento científico al mismo tiempo que un fracaso político… y a los políticos no les agradan los fracasos. Pongo un ejemplo de esto con datos del Wall Street Journal (18 febrero).

La gráfica creada por Michael Mann al final de los años 90 muestra las temperaturas terrestres de los últimos 10 siglos: los primeros 900 años tienen escasas variaciones y los últimos 100, una tendencia clara a elevarse. La gráfica apoya la idea de calentamiento producido por combustibles fósiles y fue aplaudida… y tomada como evidencia para.confirmar la idea del calentamiento global.

Pero, un par de científicos del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics mostraron errores de la gráfica: sí había habido un calentamiento en la Edad Media, lo que Mann negaba. Publicaron sus resultados en Climate Research, recibieron amplias críticas y los despidieron.

Más tarde, otros dos expertos en análisis concluyeron que el método de Mann estaba repleto de errores: datos obsoletos, errores geográficos, cálculos incorrectos, equivocaciones de selección.

Y de nuevo, el período del calentamiento medieval salió a la luz. La tierra si se había calentado en esa época. Éstas, más otras controversias con respecto a la teoría, muestran que el calentamiento es más vocal que cierto. Si se siguiera un proceso serio, se abriría un diálogo en la comunidad científica del que poco se ocuparían los medios de comunicación y el conocimiento avanzaría como en cualquier otro campo.

Pero no se está en esa ruta sensata y la verdad ha sido puesta de lado: ya no importa si efectivamente la tierra se está calentando o no, lo que interesa es no desmentir a quienes se han comprometido con un dogma.

Si la teoría del calentamiento global probara ser falsa, la reputación de la ONU caería aún más, junto con el lustre de muchos gobiernos y la imagen de muchas ONGs. Ya no es una cuestión de verdad, sino de imagen pública. El asunto es serio, pues en la realidad el Protocolo de Kyoto es una apuesta y no otra cosa.

Se están apostando unos 150 mil millones de dólares anuales a que la teoría del calentamiento global es verdadera, al mismo tiempo de que existen evidencias sensatas que la contradicen. Una mente razonable no haría la apuesta, pero la sensatez no es un atributo de quien prefiere mantener su imagen a costa de la verdad.

Me refiero a los políticos especialmente. Porque, una de las peores consecuencias de aceptar que el calentamiento es una teoría solamente, es darle la razón al gobierno norteamericano y eso no es aceptable en demasiados círculos académicos y gubernamentales.

No estamos seguros de que la tierra se esté calentando, pero de lo que sí estamos seguros es de que lo que está ardiente es la mente de los defensores de esa teoría.

Simplemente no desean reconocer que se trata de un asunto científico y no de uno político. El corazón del asunto es simplemente ver que la certeza sobre el calentamiento no tiene niveles aceptables y que muy bien puede ser una teoría falsa, parcialmente correcta o incorrecta.

A esto se une un fenómeno por demás interesante. El peso de las opiniones publicadas está notablemente inclinado a dar la razón a la teoría del calentamiento: un caso muy típico en el que los medios noticiosos han tomado partido y puesto de lado su responsabilidad real que es la de reportar la verdad.

Es como si se hubieran vuelto acólitos de un partido político y tomado como credo indiscutible lo dicho por una de las partes. El efecto es el predominio de opiniones públicas que, sin base, creen cierto lo del calentamiento e ignoran que es sólo una teoría.

Con esto se crea un ambiente en el que quien ofrece un punto de vista contrario al dogma gratuito es llevado a la categoría de apóstata renegado que debe ser sacrificado… todo por señalar dos cosas muy sencillas: esa teoría aún no ha sido probada ni siquiera como razonablemente probable y la apuesta hecha es demasiado elevada.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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