Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Castro II
Eduardo García Gaspar
29 septiembre 2005
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
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Las experiencias pasadas son ocasión de aprendizaje. Pero no en Venezuela, no en la mente de su presidente actual. Vuelven a cometerse los mismos errores, las mismas equivocaciones, que llevarán a las mismas consecuencias.

El pasado 26 de septiembre, se reportó la nueva ocupación militar de varios miles de hectáreas de propiedad privada, por órdenes de ese presidente. Una de muchas otras ocupaciones de propiedad privada.

Las excusas para la ocupación van desde alegatos morales y sociales hasta la falta de un escrito de 1821 que pruebe titularidad del terreno. Aunque puede ser que la razón sea que esas tierras hayan sido antes propiedad de la familia de Chávez.

El alegato gubernamental es el de siempre: las tierras no se aprovechan como se podría y, obviamente, se anunciaron planes, como el establecimiento de un centro genético de ganado y un plan agroforestal.

Las ocupaciones militares, desde luego, seguirán. La nota reporta que ya fueron afectadas 600 mil hectáreas. La idea es que el gobierno se haga cargo de ellas y, obviamente, serán repartidas a los campesinos que apoyen al gobierno. La misma historia de siempre.

Es lo que se conoce como reforma agraria y su definición es la intervención directa del gobierno en la propiedad privada de tierras dedicadas al cultivo y la ganadería.

La autoridad de hace cargo de las tierras, es decir, las retira de sus propietarios anteriores con algún pretexto que sea popular y reparte las tierras entre los campesinos. Los campesinos a su vez se tornan partidarios políticos del gobierno que les ha regalado las tierras. Y la agricultura y la ganadería entran así en la esfera de la planeación económica del gobierno.

En el fondo es una violación total de la propiedad privada y por eso de la libertad económica y política. La autoridad, por tanto, abiertamente viola derechos humanos. Eso es fácil de entender, pero hay más. ¿Funcionará la reforma agraria? Toda la evidencia dice que no y que de hecho sucede lo opuesto.

Todo el país sale dañado. La tierra es otro de los medios de producción, no diferente a las fábricas de acero o de cemento. Repartir las tierras es igual a repartir pedazos de fábricas. La consecuencia es pérdida de eficiencia y por eso, los bienes producidos serán más caros y de menor calidad.

El costo de la reforma agraria lo paga el consumidor, que terminará con productos del campo que son caros y malos. El beneficio de la reforma agraria lo recibe el gobierno que garantiza apoyos políticos por parte de quien ha recibido las tierras.

La experiencia mexicana lo demuestra, con un campo pobre que tiene aún hoy problemas y quiere vivir del gobierno, como los cañeros. Los campesinos producirán muchos votos pero pocos alimentos.

Por esta razón tenemos frente a nosotros dos posibilidades para tener una opinión sobre Chávez. Una, él es un real ignorante, desconocedor de los más mínimos principios de economía y de la historia. Otra, él es un sediento de poder que sabe los efectos de lo que hace pero está dispuesto a sacrificar a los venezolanos con tal de mantenerse en el poder.

Las dos posibilidades o una combinación de ambas pintan un panorama aterrador. Las consecuencias de una reforma agraria las sabemos de sobra y vienen de su consecuencia irremediable: la reducción de la productividad, es decir, recursos mal usados. Su duración será una cuestión determinada por dos factores: la terquedad de la autoridad y que sabemos que es enorme y, dos, los recursos disponibles en el gobierno, que sabemos que son amplios.

En otro plano, hay en estas acciones inexplicables de un gobierno una buena dosis de soberbia, muy característica del dictador de cualquier signo. Chávez es soberbio y por esa razón, víctima de los efectos inevitables de ese vicio. El más obvio de ellos es el de la ceguera. La soberbia incapacita a las personas para ver la realidad y todos los problemas quieren ser solucionados con más poder.

Queriendo más y más poder, un presidente así construirá sus propias realidades y será aislado de la verdadera realidad. Todo lo que querrá será más poder por más tiempo. Para él, su retiro es igual a una tragedia nacional: querrá eternizarse en el poder.

POST SCRIPTUM

El 4 de octubre, el Wall Street Journal reportó que el presidente Chávez hizo el anuncio de que su gobierno producirá “computadoras bolivarianas” en un joint venture con China y su gobierno, para luego fabricar teléfonos móviles y computadores portátiles.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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