Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Columnistas y Lectura
Eduardo García Gaspar
25 agosto 2005
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No hace mucho que en una comida con dos amigos se planteó un tema. El de qué es lo que hace que un columnista sea leído. La conversación fue animada y el tema, desde luego, me afectaba directamente.

Pasados los días, varios de ellos, fui armando el contenido de esta columna que intenta exponer las variables que hacen que un columnista sea leído.

Hay un requisito base: claridad de escritura. Un columnista escribe para ser leído. El intenta comunicar algo y debe tener efectividad para hacerlo. Por tanto, los estilos complejos de redacción deben producir una lectura menor. Es la diferencia entre el estilo sajón de escritura clara que se preocupa por comunicar y el estilo latino que hace de lado a la comunicación y se preocupa por impresionar con estilos rebuscados y referencias incomprensibles.

Con un estilo aceptable, un columnista obtiene la mayoría de sus lectores del grupo de personas que piensan como él. Visto del otro lado, la gente lee menos a los columnistas con los que no suele estar de acuerdo. En el más primitivo de los casos, quienes son de izquierda leerán más a columnistas de esa tendencia y lo contrario. Esto es normal y sucede en todas partes. La persona anti Bush y anti norteamericana leerá más las reproducciones de columnas del New York Times en su periódico local.

Pero en el contenido de las columnas hay algo más y que no creo que haya sido muy notado. Independientemente de la mentalidad política del columnista, las personas buscan también formas de entender los sucesos públicos.

Y estas maneras de entender la realidad son muchas. Está el columnista analítico que sigue un proceso lógico, pero también está él columnista emocional que califica más que explica. Hay gustos para ambos.

También con respecto al contenido, hay columnistas que suelen proveer información para apoyar lo que dicen y hay otros que se basan en percepciones sin información. También aquí hay gustos para todos. Lo mismo sucede con columnistas de detalle, que narran los sucesos basados en las personas y lo que ellas hacen. Otros están más inclinados a ver las ideas detrás de esas personas y lo que ellas dicen y hacen. Los dos tienen sus lectores.

Igualmente hay columnistas cuyos temas son el más reciente de los hechos políticos y que se basan por eso en la última noticia. Pero también los hay que prefieren tratar temas que no son de actualidad inmediata y que suelen ir a cuestiones de más fondo. Cada uno de ellos también tiene su público. Igual que los columnistas que se especializan en áreas, como sólo la política, o la economía, o las empresas, o cualquier otro tema general.

Los lectores, por su parte, forman hábitos y desarrollan costumbres de leer a algunos columnistas y descartar a otros. Sobre esta costumbre, puede haber variaciones, como el caso de un encabezado que llame la atención, aunque sea de un columnista que nunca antes se haya leído.

Aquí el lector de periódico tiene una ventaja sobre el radioescucha y el televidente. En los medios electrónicos, muchos de ellos, no es sencillo separar las partes de noticias de las columnas de opinión y por ello los eventos salen editorializados en extremo.

Esto es lo que hace que en esos medios se den mayores preferencias de noticieros de acuerdo con la tendencia política del reportero principal. Los periódicos son superiores en este sentido, al poder diferenciar a la opinión de la noticia.

Lo que es algo más difícil de examinar en un columnista, generalmente, son los valores que sostiene. Aquí hay de todos tipos. Desde el que es imposible detectar siquiera si es que para él existen valores que siga, hasta aquél que claramente los revela.

Lo más deseable en esto, creo, es que el columnista comparta la misma pasión del reportero por la verdad. Un columnista por definición da opiniones, pero ellas deben ser guiadas por el máximo valor posible, que es ése, la verdad.

Finalmente, lo más importante, la labor de comunicar algo es la razón de ser del columnista. Por eso, creo, los columnistas que se concentran en comunicar una idea son más leídos que los que van de un lado para otro sin decir mucho y el lector termina sin saber qué es exactamente lo que leyó.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Columnistas y Lectura”
  1. cecilia Dijo:

    vea pues la imporancia de que haya un columnista para niños , así leerían el periódico.inducir un niño a escribir ,primero tiene que hablar muy bien y luego sí podrá ordenar sus ideas . también debe leer y pegársele la costumbre .





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