Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Consumidores y Burócratas
Eduardo García Gaspar
10 enero 2005
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Si se buscase un ejemplo claro que en pocas palabras ilustre la discusión que se da en las cuestiones económicas desde hace siglos, esa muestra estaría en una muy pequeña nota de El Norte, de Monterrey, el pasado 29 de diciembre, con el tema de la regulación de las tiendas de autoservicios.

La nota reporta que la “Cámara Nacional de Comercio en Pequeño de la Ciudad de México” (sic) va a proponer a los legisladores de esa ciudad hacer una cosa: que se realicen estudios de impactos económicos antes de la construcción de centros comerciales.

Lo que se pretende es describir el daño que esos centros producen a los comercios aledaños. En otras palabras, poner piedras a los nuevos comercios y mantener a los viejos.

Por el otro lado, la Cámara de Comercio en Monterrey se opone a “cualquier medida que limite la libre instalación de negocios.” Hacer eso significaría ir en contra de la libertad de comercio y lo que debe hacerse es dejar que “la fuerza del mercado” diga si es buena o mala esa instalación de centros comerciales.

Claramente, en el fondo está la búsqueda de protección gubernamental que pide ese organismo de la Ciudad de México para sus agremiados, los que pueden verse afectados por la instalación de tiendas de autoservicio y centros comerciales cercanos a su localización.

Las dos posturas son clásicos ejemplos de la esencia del debate de política económica: dejar que decidan los consumidores o hacer que la autoridad intervenga. Ver el tema es un buen ejercicio mental para entender cómo funcionan los mercados libres, esos en los que las decisiones son tomadas por las personas y no por los burócratas.

Lo que pide el organismo de la capital es hacer un estudio previo de los efectos de la apertura de un centro comercial.

Muy bien, no hay por qué no hacerlo, aunque sería tonto ponerlo como ley pues ya lo hacen los inversionistas antes de decidir meterle dinero. ¿Va a afectar a los comercios aledaños? Sin duda, unos para bien y otros para mal. Unos cerrarán y otros abrirán. Muy difícil calcular esto en un estudio, pero hay maneras.

Mi punto es uno solo aquí, si va a hacerse un estudio de impactos económicos, que se haga el cálculo total, de beneficios y de daños, y que se tome en cuenta otra cosa, el beneficio al consumidor también. No se valdría calcular sólo el daño a los comerciantes que cierran.

Pero hay otra mejor forma de calcular todo esto, que es dejar a las personas decidir, sin que se inmiscuyan los burócratas. Dejar que los inversionistas hagan sus cálculos y dejar que los consumidores hagan sus compras.

Si el centro comercial tiene éxito eso necesariamente significa que los beneficios totales fueron mayores. Y ya, sin necesidad de inmiscuir en esto a los burócratas.

En otras palabras, dejar libres a las personas de hacer lo que ellas decidan, porque una oficina de gobierno no puede sustituir lo que los particulares saben, y tampoco tiene el interés que los particulares tienen. No es difícil de entender eso, lleva siglos de haberse dicho y revela la esencia del asunto: no hay duda de que la economía debe planearse, la discusión está en quién lo debe hacer, los burócratas o los particulares.

Tan sencillo y fácil es entender el centro de la discusión de política económica. Más aún, el caso muestra uno de los aspectos negativos de las empresas y sus asociaciones. Cuando ellas se acercan al gobierno en busca de favores y concesiones es que desean privilegios que dañan al resto de los ciudadanos. P

roponer que se hagan estudios previos de impacto económico es un disfraz de protección en contra de la competencia que no les conviene a esos comerciantes.

Esa protección sólo puede darla la autoridad usando la fuerza. A pesar de que por siglos se hayan acumulado evidencias de un mejor funcionamiento de los mercados libres, jamás se dejarán de tener estos intentos de alteración intervencionista. La buscarán las empresas que desean posiciones privilegiadas indebidas y políticos sedientos de poder.

No creo que llegue el día en el que la discusión desaparezca por completo, pero sí estamos en el momento en el que debemos reconocer cuando alguna asociación pide favores a costa del daño de los consumidores. Y este caso es uno brillante de eso que debe evitarse.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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