Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Corrupción Abierta
Eduardo García Gaspar
10 junio 2005
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Ésta, ni Ripley se la hubiera creído. La noticia es de Zacatecas y señala, créamelo, que el gobierno de ese estado mexicano ha puesto un fideicomiso a disposición de los reporteros. La idea es prestarles dinero para que compren autos, cámaras y demás.

La gobernadora del estado, desde luego, negó que eso pudiera ser corrupción y hasta se ofendió al preguntársele eso.

Según ella, esos préstamos especiales para reporteros no compran conciencias y son una manera de no negar el derecho a vivienda que también los reporteros tienen (El Norte, 7 junio). Gracioso en extremo fue que la oferta de préstamos se hizo la víspera del Día de la Libertad de Expresión.

Los préstamos, por cierto, no causan intereses y son pagaderos en 3 años. Esto debe irse directo al Libro Guinness de los Récords Mundiales como la más clara muestra de pérdida del sentido común. Que las autoridades mexicanas padezcan de corrupción no es noticia, pero que una de esas autoridades tenga la desfachatez de abrirse a instituirla formalmente, es algo de colección.

Porque o la gobernadora y su equipo son más inocentes que un duende de Santa Claus, o han perdido toda capacidad de entender la realidad… y no creo que sean inocentes.

¿Qué escribirá el reportero sobre ése que le hizo un préstamo sin intereses? La primera reacción es ésa, la de la incredulidad, pero es necesario ir más a fondo y preguntarse cómo es que los gobernantes pueden perder el sentido de la realidad en tal proporción.

Voy a seguir el razonamiento de una historiadora, Barbara Tuchman, que en su libro “El desfile de la idiotez” trata el tema. Primero, sabemos eso de Lord Acton, lo que que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.

Lo que añade Tuchman es otro efecto del poder y que puede expresarse así: el poder embrutece y el poder total embrutece totalmente. Si no cree usted eso, le recuerdo que estamos frente a una prueba contundente en este caso.

El embrutecimiento puede ser definido como la pérdida del sentido de la realidad, por ejemplo, creer que efectivamente no hay nada cuestionable en que el gobierno dé préstamos sin intereses a quienes reportan noticias sobre él.

La prueba es terminante, pues la gobernadora, Amalia García Medina, al mismo tiempo que hace esos préstamos dice que “no es su práctica” dar dinero a los reporteros para que reporten lo conveniente al gobierno.

Lo que tenemos, me temo, es que el poder aísla y trastorna la mente, alejándola de la realidad, para hacer que el gobernante crea que es cierto el mundo que él se ha creado. Es ese mundo en el que se cree que nada sucederá si se les dan a los reporteros descuentos y créditos para vacaciones, medicinas y otros bienes.

Le digo, la explicación de una candidez rampante debe ser descartada. Los gobernantes tienen muchas características, pero el candor no es una de ellas. La explicación más lógica es la que propone Tuchman, la obstinación de creer que el mundo que ellos imaginan es real. Esta explicación es razonable, pues también aclara la razón por la que los gobernantes hacen otras bobadas.

Son bobadas menos visibles, pero asnadas claras, como el control de precios, el tener déficit público, el cerrar fronteras y muchas más. El jefe de gobierno de la Ciudad de México padece esto y lo manifestó al negarse a ver la marcha contra la violencia y creer que era una maquinación en su contra. El presidente Fox también lo sufre, con su marketing irreal.

Este fenómeno del embrutecimiento del gobernante no es privativo de algún sistema político. Se padece en democracias y en dictaduras, en regímenes de izquierda y de derecha y es una función del aislamiento del gobernante y de su inteligencia.

Y ya que los gobernantes no se distinguen del resto por su inteligencia, debemos concluir lo obvio: ellos son propensos a la bobería.

Por eso, en las elecciones de gobernantes, los ciudadanos deben hacer una consideración muy especial para evitar votar por los candidatos que tengan propensión por crear su propio mundo e ignorar a la realidad. El caso de Zacatecas es importante, porque si su gobernadora no cree que eso es corrupción institucional, ella podrá cometer tonterías aún mayores que dañarán más a una población que ya no puede confiar en sus reporteros.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Corrupción Abierta”
  1. Eduardo Porras Sáenz Dijo:

    Es innegable que un gobierno cuando tiene “cola que le pisen” intentará por todos los medios “comprar” a aquellos que podrían hablar mal de ellos… Espero que los votantes del próximo año en México se den (o nos demos) cuenta que Amalia García y López Obrador no difieren en mucho en su forma de llevar sus gobiernos, y que ayudar a los pobres no significa regalarles nada, sino proporcionar las facilidades para que “los pobres” tengan más recursos y oportunidades.





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