Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Distorsiones Políticas
Eduardo García Gaspar
19 agosto 2005
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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La revista inglesa The Economist de esta semana mandó en su boletín una breve nota sobre el caso de los azucareros en México. En esencia el reporte dice que en la ciudad de México, a finales de julio, llegaron 10 mil trabajadores del azúcar a la Ciudad de México.

Lo hicieron con la idea de protestar en contra de un veto a una legislación que haría regresar el control de precios de esa industria.

Los trabajadores bloquearon la secretaría del ramo y, como siempre en estos casos, sus argumentos estuvieron basados en la producción de caos viales en esa ciudad. El asunto era una ley que, como dije, establecería otra vez precios de garantía. Se esperaba el veto de la presidencia.

Los cañeros protestaban contra ese veto de Fox y el presidente accedió a negociar con los líderes de las protestas, en otro caso percibido como debilidad de mando.

El azúcar en México amarga la vida política y la económica, tanto que se tiene una ley azucarera, un hecho tan absurdo como el tener una ley especial para, por ejemplo, el brócoli. Señala la revista además que el azúcar mexicano es caro, tres veces más caro que el de Brasil, a lo que se añade que esos precios terminan en buena proporción dentro de los sindicatos y no con los trabajadores.

En fin, tenemos en esta situación un suceso de dolor de parto.

La apertura económica duele en los casos en los que ella ataca los bolsillos, que en este caso son los de los líderes. No va a ser sin protestas, marchas y presiones, que los perdedores con la apertura comercial van a aceptarla. La educación y las buenas costumbres terminan donde comienza la billetera.

Los cañeros mexicanos, por tanto, pueden estudiarse como un caso de desmontar las estructuras del proteccionismo y el corporativismo.

Bajo el sistema de economía cerrada, los negocios tienen su fuente de utilidades en las buenas relaciones con la autoridad, pero dentro de una economía abierta, las utilidades dependen del desempeño, la eficiencia, y los beneficios dados al consumidor, que son cosas que los cañeros no conocen y tratan de mantener su estatus anterior.

¿Cómo negocian los cañeros? Por la misma vía que se negocia en México y muchas otras partes, por la vía de la protesta callejera y la agresión a terceros inocentes, los ciudadanos mismos que son dañados por los precios elevados del azúcar.

Es decir, el sindicato daña doblemente al ciudadano, con precios y con bloqueos. Realiza bloqueos de calles y toma instalaciones por una razón sencilla. La autoridad mexicana es débil, terriblemente débil ante las marchas callejeras y quienes saben esto lo aprovechan en todo lo posible. Este caso no es la excepción según señala la revista citada.

La autoridad mexicana es miedosa, me parece, por una razón que viene de 1968, con los sucesos de Tlatelolco y la represión a los estudiantes.

Los terribles sucesos produjeron un efecto colateral imprevisto. El efecto de que ninguna autoridad posterior se atreve a reprimir una manifestación callejera, por violenta que ella sea. Ningún gobierno mexicano quiere ser asociado con el de Díaz Ordaz y por eso se van al otro extremo, el de la tolerancia exagerada que permite las más alocadas peticiones y el de promesa de diálogo con cualquiera que sale con un machete a la calle.

El caso de los cañeros, por tanto, muestra dos de los problemas mexicanos más serios. Uno es el desarmar los arreglos corporativistas del proteccionismo, que beneficiaban a quienes recibían favores de la autoridad, como en este caso con precios controlados.

Es un problema serio que requiere una autoridad fuerte y decidida. El otro problema, del que se ha hablado mucho, es el de la debilidad de la autoridad mexicana, que le abre la puerta a todo el que protesta con violencia.

Este último es un problema aún más serio que el primero. Las autoridades mexicanas son muy fácil presa del chantaje de la protesta callejera, lo que se torna un círculo vicioso que es muy difícil de romper. Los sindicatos, los líderes, todos saben que si salen a la calle sus posibilidades de ganar son enormes.

Y es así como lo que debía ser una discusión de razones y argumentos se vuelve una lucha de fuerza en la que el estado mexicano pierde por diseño, dañando a esos que supone debe defender.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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