Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Claves de Prosperidad
Eduardo García Gaspar
29 junio 2005
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


El caso mexicano actual es una buena forma para ilustrar las variables que se requieren para tener prosperidad. Es un buen ejemplo del lado negativo, para mostrar qué es lo que no debe hacerse y por ende tener una idea de lo que sí debe realizarse. Me explico.

La prosperidad es una meta que es consecuencia del logro de un objetivo muy claro, la creación de capital. Es decir, usted no busca prosperidad en sí misma, sino que busca eso que la produce y lo que causa prosperidad es el capital.

La conclusión es clara: si una autoridad pretende que el país progrese, que se creen empleos, que se eleve el ingreso de las personas y todo eso que se llama prosperidad, lo que tiene que hacer es dar facilidades para la creación de capital. La idea que tenemos de capital suele ser incompleta.

Creemos que sólo es dinero, pero es más que eso. Capital es un conjunto de realidades de infraestructura, de educación y preparación de la gente, de instalaciones y maquinaria, incluso de inventarios de materia prima y productos semi-terminados.

Y, sí, también de dinero y la facilidad para conseguirlo. Con capital creciente se genera productividad y gracias a ella se crea más riqueza, con ingresos crecientes. No es difícil de entender para el ciudadano común, aunque para la clase política esto suele ser un enigma indescifrable.

Pero sigamos, si la meta es tener y acrecentar el capital, la pregunta obvia es cómo hacer eso. La respuesta es engañosamente sencilla: teniendo un medio ambiente estable que cree percepciones de confianza real en el futuro. Esto es tener una situación sin incertidumbres serias, sin inestabilidades.

De lo que se sigue otra pregunta obvia, la de cómo lograr ese medio ambiente que se traduzca en una percepción sólida de confianza futura.

La respuesta es menos obvia, pero lógica, creando un sistema de estado de derecho, en el que las leyes se respeten y las instituciones dominen. En un estado de derecho, en pocas palabras, se deja de depender de los gobernantes y sus planes personales para depender de la ley y su aplicación.

Hay mecanismos para lograr un estado de derecho. El conjunto de esos mecanismos lo conocemos como democracia y está basado en el principio central de fragmentar el poder del gobierno en las tres ramas conocidas, además de elecciones periódicas y descentralización del poder en entidades federadas.

Gracias a estos mecanismos, los ciudadanos ya no temen los abusos de poder de los gobernantes y se crea un estado de derecho que produce confianza futura y eso es lo que permite acumular capital y eso lleva a elevar la prosperidad. La cadena de eventos es lógica y está probada por la realidad.

Pero hay un elemento importante que no he tocado y que es vital: la prudencia de los gobernantes. Prudencia es la virtud más importante del gobernante y consiste es el uso del sentido común, el conocimiento y la inteligencia para estimar las consecuencias de los actos propios.

Un político prudente es uno que anticipa y evita las consecuencias negativas de sus acciones. Tan importante es que sin ella poco puede lograrse.

Y eso es lo que quiero señalar de México. Aquí las noticias diarias muestran a una clase política en la que la prudencia es una virtud escasa, muy escasa. De ella carecen el presidente y su esposa, al igual que los partidos políticos y los candidatos a la presidencia, especialmente uno de ellos.

Y es precisamente por esa falta de prudencia que las cosas no van bien en el país: sin ella no se puede crear un estado de derecho, sin estado de derecho no se puede crear confianza en las personas y sin esa confianza no se puede acumular capital… y sin capital no se puede elevar al prosperidad.

Podemos ver sólo al progreso y preguntarnos por qué no se tiene, pero si no llegamos a la conclusión de que para lograrlo se necesita una cadena de eventos, nada alcanzaremos. Esteremos perdidos tratando de elegir a otro mesías y a otro y a otro.

Una de las claves mayores para el progreso es tener gobernantes razonablemente prudentes y no los que tenemos. Nuestra misión en México, si es que la aceptamos, es elegir a los más prudentes en 2006 y no a los más conocidos y populares, cuya única preocupación es llegar al poder.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras