Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Caso Del Desafuero
Eduardo García Gaspar
15 abril 2005
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Si un caso actual en México es imposible de examinar sin pasión, ése es el del desafuero del alcalde de la ciudad de México. Intentemos lo imposible yendo tranquilamente viendo algunos de sus elementos.

Se trata de llegar a conclusiones racionales y no de anteponer favoritismos.

Uno. Antes que nada, reconozcamos que el asunto es dinamita en una fábrica de cerillos. Los partidismos ciegan los análisis de ambas partes y, desafortunadamente, polarizan a quienes tienen ya preferencias políticas marcadas. Por eso, conviene ser exageradamente parsimonioso al examinarlo.

Dos. La causa de todo es un acto de desacato a una sentencia de una corte en relación a una construcción en un terreno. El asunto no es mayor, pero es serio. Una autoridad respetable no debe cometer esas irregularidades, pero tampoco es algo que deba haberse llevado a esos niveles de desafuero.

En ambas partes, me parece, hay intereses electorales que distorsionan la situación volviéndola violenta en potencia.

Tres. Ambas partes están jugando malabares con botellas de nitroglicerina. Los dos. Uno quiere jugar tácticas de mártir y el otro afanarse como campeón legal. No puedo asignar la culpa de un solo lado, pues veo aprovechamiento político en las dos partes, las dos con ambiciones políticas.

Es claro que ambos están en campaña y ése es un truco muy peligroso que ambos están jugando.

Cuatro. No son creíbles, en mi opinión, ninguna de esas posiciones. Es obvio que López Obrador quiere la presidencia y que todo lo que hace persigue obtenerla, sin importarle el país ni los riesgos que él produce. Pero lo mismo puede decirse de la otra parte, la que sin duda, le teme al populista y ha tomado esto como una bandera exagerada de la aplicación de la ley.

En medio de la batalla está México y eso nos puede lastimar a todos.

Quinto. Es cierto que López Obrador es un muy popular candidato y es lógico que lo sea. Un populista tiene más probabilidad de capturar a un electorado ingenuo que aún no sabe valorar a la democracia, que piensa que un gobierno debe hacerlo todo y que hace de las campañas electorales un argumento de telenovela.

Y es cierto también que se le teme por dos razones, ser popular y tener una plataforma de gobierno igual a la que llevó a México a la ruina con Echeverría y López Portillo.

Seis. El medio ambiente está crispado, es decir, lleno de animosidad y odios entre ambas partes. Esto es natural porque se trata de actos de campaña electoral por ambas partes. Así son las campañas de sucias en una democracia, con ésta llegando a niveles extraordinariamente bajos, lo que es una lástima en una democracia naciente.

El asunto no sería de gran consecuencia si no fuera porque muchos ciudadanos se lo han tomado en serio y se tragan las historias de ambos lados.

Siete. Ninguna de las dos partes en esas acciones de campaña electoral tiene la visión de medir las consecuencias de sus actos. Ambas partes han sido cegadas en sus ansias electorales. He dicho antes que desde hace ya tiempo todo lo que sucede en México es parte de una campaña electoral de alguien y no creo que sea ésta una excepción. Los agentes en campaña no están midiendo las consecuencias de sus acciones.

Ocho. Existen riesgos serios cuando no se comprende que es un escenario de campaña electoral. México entero está en riesgo de violencia e intranquilidad políticas. Nuestro electorado se cree que todo es real, cuando en realidad lo que sucede es tan artificial como un programa de Big Brother.

Lo malo es que están tomando partido en serio y creyendo la historia de una de las partes. Un electorado primerizo, recordemos, no piensa, simplemente tiene favoritos sentimentales.

Por mi parte, estoy en contra del jefe de gobierno, no por su desacato, sino sencillamente porque se trata de un sediento de poder con una plataforma presidencial que es una invitación a un desastre nacional rotundo. cuya presidencia sería una comedia de escaso talento.

En lo del desafuero, sencillamente, es un acto de campaña presidencial por ambas partes, con consecuencias desastrosas para el país.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras