Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Pecado Cuesta
Selección de ContraPeso.info
26 octubre 2005
Sección: ETICA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta un texto de Jennifer Roback Morse, Senior Fellow in Economics, del Acton Institute. El tema es fascinante, el de un concepto religioso y su efecto en el campo económico, lo que lleva a la creación de un concepto interesante: así como existen los “recursos naturales” también existen los “recursos morales.”

Se agradece el gentil permiso del Acton Institute para traducir y reproducir esta columna

¿Por qué unos países progresan económicamente, mientras otros quedan estancados? Ambos, el World Bank Institute y el economista Álvaro Vargas Llosa, señalan al problema de la corrupción como uno de los mayores culpables.

Dicen que los más importantes “recursos naturales” para el desarrollo económico no son las materias primas como el petróleo o el carbón, sino las cualidades morales como la aplicación por igual de la ley y la transparencia del gobierno.

El World Bank Institute ha reportado que en los países pobres, como la India, las personas pagan sobornos cuando sus hijos nacen, cuando recogen los cuerpos de sus seres amados de los depósitos de cadáveres y por todo lo que sucede en medio: recolección de basura, agua limpia, medicinas, admisión a escuelas públicas e incluso protección policíaca.

Un reciente reportaje en el San Diego Union Tribune, basado en el reporte del World Bank, narró los pequeños sobornos que las familias sufren si sus bebés nacen en un hospital.

“Antes de que la madre siquiera pudiera ver a su bebé, una enfermera rápidamente se llevó al recién nacido y un asistente pidió un soborno. Si quieren ver a sus bebés, se les dice a las familias, el precio es de 12 dólares por un niño y 7 por una niña, mucho dinero para habitantes de barrios pobres viviendo apenas con un dólar diario.”

Multiplicando este pequeño evento por docenas de ocasiones en el curso de la vida de la persona, puede imaginarse lo mucho que las familias cargan por sobornos. Esta extorsión hace casi imposible que la gente sobreviva, menos aún que acumule riqueza.

Multiplicando esa experiencia por los millones de familias de un país como la India, se ve que los pobres están perdiendo un monto asombroso en robos semi-legales de bajo nivel. Las autoridades públicas en muchos países pobres ignoran completamente estas realidades.

El gobierno, los burócratas e incluso la policía consideran a los sobornos como “lo normal y acostumbrado.” En realidad, cuando los burócratas de bajo nivel roban los bolsillos de los pobres, puede apostarse que aún mayor corrupción sucede más arriba en la jerarquía política y burocrática.

Cuando los administradores de salud pagan sobornos a los administradores superiores, ellos mismos dan la vuelta y exigen pagos de los trabajadores inferiores en la cadena alimenticia de la corrupción, incluyendo a los pacientes mismos. El economista Vargas Llosa piensa que la corrupción es una de las causas claves por las que la gente es desesperantemente pobre.

En su nuevo libro, Libertad para América Latina: cómo deshacernos de 500 años de opresión estatal, muestra que la corrupción es mucho más destructiva que el simple transferir dinero de los bolsillos de los miserables a los bolsillos de los bien colocados oficiales del gobierno. Se inhibe la formación de capital y la creación de empleos.

Abrir un negocio en muchos países latinoamericanos requiere el cumplimiento con un enorme número de reglas y regulaciones. Vargas Llosa, nativo del Perú, es ahora fellow del Independent Institute en Oakland California y cita un reporte del Harvard Institute of Economic Research mostrando las grandes diferencias en el tiempo requerido para iniciar un negocio legal en diferentes países.

Tuve recientemente la oportunidad de dirigirme a un grupo de obispos católicos de México.

Uno de ellos relató una historia que comprueba el argumento de Vargas Llosa. Le tomó cuatro meses cumplir con todas las reglamentaciones para abrir un nuevo negocio. Esos cuatro meses son exactamente los 112 días reportados por Harvard. Es un gran contraste contra los dos días requeridos para abrir legalmente un negocio en Canadá.

Y cuando yo empecé mi propio negocio en Vista, California, pensé que me desperdiciaba porque tuve que pasar una mañana obteniendo mi licencia de impuesto de ventas, mi permiso de negocio en la ciudad y un permiso de zonificación para funcionar en mi propia casa. La regulación excesiva de los países pobres fomenta la corrupción. Los burócratas de bajo nivel, que son responsables de aplicar esas órdenes, esperan ser sobornados.

El obtener los permisos para operar casi legalmente un negocio requiere pagar sobornos. Estas regulaciones también amenazan a la “economía informal.” Muchas personas aceptan el riesgo calculado de hacer de lado los requisitos legales e iniciar su pequeña empresa.

Estas empresas ilegales, que hacen aproximadamente el 30% de la economía mexicana, son siempre vulnerables al riesgo de ser cerradas por burócratas insignificantes. Los negocios que funcionan fuera de la ley deben pagar el dinero que por protección se les pida. Finalmente, los negocios que operan fuera de la legalidad y las asociaciones comunitarias tienen un acceso limitado al crédito.

De acuerdo a la revista The Economist, sólo uno de cada diez africanos trabaja en una empresa reconocida legalmente, o vive en una casa que tiene derechos de propiedad legales. Un negocio que opera fuera de la ley tendrá dificultades para obtener un préstamo bancario porque las personas no pueden usar sus propiedades como garantías de un préstamo.

El economista Vargas Llosa ha señalado que el regularizar la propiedad de negocios y propiedades permitiría a la gente el acceso al crédito, lo que a su vez haría que el negocio creciera. La inversión extranjera por sí sola no puede echar a andar el desarrollo económico de un país.

Por importante que sea el equipo de capital, tampoco puede hacerlo. Los “recursos morales” de un país, como la transparencia de su gobierno, la falta de corrupción y la aplicación de la ley hacen la diferencia entre un país floreciente y un país pobre.

Dentro de un sistema legal que protege a los que son sobornados, quienes crean empleos están en una posición de seria desventaja. La reforma del sistema legal en los países subdesarrollados es una parte necesaria de cualquier estrategia para el avance económico. En otras palabras, el pecado impacta los costos.

NOTA DEL EDITOR

Los datos son ampliamente conocidos. Según el Banco Mundial los días necesarios para abrir un negocio legal en diferentes países:

• Australia, 2.

• Canadá, 3.

• EEUU, 5.

• Media mundial, 45.

• México, 58.

• Brasil, 152.

Grupo Reforma, de México, reportó recientemente que uno de los precandidatos a la presidencia mexicana por parte del PRI, posee un departamento en París con valor de 1’300,000 euros. Se sabe además que tiene propiedades adicionales, propias, de su esposa y de sus hijos, que son de difícil explicación.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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