Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Punto de Quiebre
Eduardo García Gaspar
26 enero 2005
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Diversas opiniones que he leído apuntan en una dirección preocupante que señala el dejar de usar las neuronas. Me explico con una de esas opiniones, la de que para tener la razón no basta con presentar evidencias, pruebas y razonamientos, también hay que tener la mejor campaña de relaciones públicas.

Hasta el extremo, que la discusión es ganada por las relaciones públicas, no por las pruebas, ni por los razonamientos.

El desuso neuronal, apunta otra de las opiniones, ha llegado a tales niveles que las historias menos probables llegan a ser las más creídas, lo que es una de las formas de la teoría del complot. También, se ha dicho que quien está en una posición acomodada deja de pensar, en oposición a lo que le sucede a la gente que está en proceso de lograr esa posición acomodada.

Esto último es por demás interesante y señala que, por ejemplo, los dueños de grandes capitales han perdido el piso y comienzan a ver una realidad que no existe.

Mientras tanto, los que trabajan normalmente, sin el beneficio de ese capital, tienen una percepción mucho más apegada a la realidad. Todas estas opiniones y algunas otras apuntan en una dirección, la del abandono de las habilidades de raciocinio y la del inicio de las percepciones superficiales.

Un ejemplo ayuda a ilustrar esto: cuando una buena parte del electorado mexicano percibe grandes obras públicas, entiende eso como un gobierno que actúa. Si no viera esas obras, creería que el gobierno no hace nada.

La situación es de tal calibre, que con frecuencia se escucha que los gobiernos estatales mexicanos no emprenden obras necesarias, pero invisibles, como drenajes urgentes que salvan vidas y evitan inundaciones, precisamente porque un drenaje, bajo tierra, es invisible. Otra manera de ejemplificar la escasa utilización cerebral, la escuché no hace mucho.

Se trata del error de no establecer relaciones entre sucesos desfasados. Si un gobierno emite dinero y hace grandes gastos, el efecto inicial será de una gran bonanza económica, lo que agradará a todos los que no vean el efecto final y que será inflación. Podrán pasar meses y hasta años, pero la habrá. El punto aquí es no ver la relación entre lo que se vive y hechos de hace tiempo.

Con mayor dureza, hay otras opiniones que se quejan de lo siguiente. Afirman que los gobernantes en sistemas democráticos están bajo la presión de ciudadanos de escasa preparación para tomar medidas de efectos inmediatos buenos y de consecuencias posteriores nefastas.

No sólo es presión en términos de votos electorales, sino errores serios de previsión. Las situaciones de los sistemas de pensión y salud en muchas partes son ejemplos de esto.

Por mi parte, he encontrado situaciones que llevan a la conclusión similar. Tuve la oportunidad de escuchar a un universitario que hablaba de política basando sus argumentos en películas de Hollywood… literalmente, sacaba él conclusiones acerca de ese país basado en esas cintas.

Creo que él mismo se sentiría mal si los americanos sacaran conclusiones sobre México basados en las películas de charros, narcos y prostitutas.

El fenómeno que apunto equivale a una renuncia de los métodos de la ciencia en áreas seleccionadas. Creo que a nadie se le ocurriría construir un avión o un edificio sin respetar principios y fórmulas físicas y químicas.

Pero a la hora de implantar una política económica, hacer una propuesta política o emitir una opinión sobre la sociedad, toda esa disciplina científica se tira por la borda. Los reclamos de muchos ambientalistas son ejemplos legendarios de ese error, al igual que medidas económicas como el control de precios, los impuestos elevados, los subsidios.

A lo que debemos añadir el fenómeno de los académicos e intelectuales que elaboran teorías y más teorías que están destinadas a lograrles fama y no a explicar la realidad. Invente usted una expresión llamativa, escriba unos artículos ilegibles llenos de esdrújulas y será famoso en algunos círculos. Eso me dice un buen amigo.

A lo que yo añado que quizá no sea tanto la pérdida del método científico y de la habilidad de razonar, sino el abandono del sentido común. Esa extraña habilidad para lograr entender las cosas quitando lo escasamente importante y poder hablar con sencillez y simpleza, de manera que todos entiendan.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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