Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Elecciones 2006
Eduardo García Gaspar
25 julio 2005
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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A principios de 2001 estuve involucrado en el desarrollo de escenarios posibles para el actual gobierno mexicano. El resultado fue una serie de tres grandes posibilidades que puede accederse aquí.

Uno fue el “atorado”, un escenario de estancamiento sin cambios y desperdicio de oportunidades.

Otro fue el “populista”, basado en un gobierno gastador que termina naturalmente en una crisis.

Y el tercero, fue el del “ganador” en el que los partidos políticos llegaban a acuerdos sobre los cambios y reformas. Usted dice en cuál de ellos estamos.

En estos momentos se está arrancando un análisis igual, para los posibles escenarios de 2005-2012.

Le presento a continuación un adelanto de lo visto hasta ahora. Pero antes explico que esta técnica se basa en la determinación de las “variables de ruptura”. Ellas son incertidumbres que se tienen y que no sabemos si sucedan, pero en caso de que sí sucedan, sabemos a dónde llevarán. En revisiones futuras, estas variables pueden cambiar, pero allí van.

La primera en orden cronológico es la temperatura del ambiente electoral, la que se anticipa como elevada, pero que si sube más allá de un cierto punto causará polarización social y podrá llevar a declaraciones de elecciones ilegítimas. Unas elecciones demasiado calientes podrán dañar al proceso y al gobierno futuro en su base.

La segunda variable crucial es la puntualidad o el retraso en el anuncio del ganador a la presidencia. Un anuncio inmediato y rápido el mismo día o al día siguiente ayudará a cimentar la democracia. Y lo contrario, un anuncio retrasado dañará la percepción de legitimidad en las elecciones y la calidad del gobierno siguiente. En este campo, por ejemplo, es preocupante la demora que pueda tener el anuncio por problemas de logística del voto del extranjero.

La tercera de las variables críticas es la reacción de los partidos perdedores en la carrera presidencial. Si ellos reconocen prontamente su derrota, ayudarán a legitimar al nuevo gobierno. Pero sucederá lo contrario si los partidos no reconocen su derrota y reclaman con manifestaciones callejeras. Digamos que uno de los perdedores de la elección se niega a reconocer su derrota y llama a marchas de protesta, ello debilitará al gobierno siguiente y con eso al país.

La cuarta variable está muy relacionada con la anterior y se refiere al tiempo que duren esas manifestaciones de rechazo al ganador por parte de los partidos perdedores. Cuando más tiempo duren esas protestas, peor. Y viceversa. Hasta aquí nos podemos dar cuenta lo vital que resulta tener un ganador rápidamente y reconocido por sus rivales. De lo contrario, la estabilidad política sufrirá.

La quinta variable es la reacción del ganador. Ella puede ir de la mesura y prudencia a la explosividad y al arrebato. La idea detrás de esto es la conveniencia de una actitud de prudencia que genere confianza y tranquilidad, lo contrario de lo que sucedería en caso de que el nuevo presidente optara por un discurso de tono ardiente que genere desconfianza e incertidumbre.

La clave en este sentido es generar sosiego y tranquilidad en todos los sectores. Es algo así como la primera gran impresión a mantener durante el tiempo del anuncio de haber ganado hasta poco después de la toma de posesión.

La siguiente variable es la del desempeño en el poder, es decir, la actuación real y concreta. La calificación de la variable estará dada en términos de la profundidad de las acciones. En un extremo está desempeño presidencial personal fundado en acciones superficiales como incremento de obra pública o ampliación de servicios sociales y en el otro extremo está el desempeño conjunto con los otros poderes en realización de cambios a leyes y reformas de actualización.

Las acciones presidencialistas y superficiales, peor aún, requerirán fondos y eso alterará negativamente el presupuesto gubernamental.

Resumiendo, el peor escenario es uno en el que el ambiente electoral es demasiado polarizado, hay retrasos en el anuncio del ganador, los perdedores no reconocen su derrota y llevan sus protestas a las calles, el nuevo presidente adopta un todo explosivo y sus acciones posteriores están basadas en acciones individualistas y superficiales. Y el escenario ideal es el contrario.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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