Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
En Espera de la Crisis
Eduardo García Gaspar
26 julio 2005
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
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Hay varios tipos de administración. Por ejemplo, el de la administración por objetivos. Hay otro, el de la administración por crisis, por el que no se hace nada con los problemas hasta que se presenta una crisis seria y entonces las personas se ponen a trabajar para tratar de solucionarla. Podían haberla evitado, pero no lo hicieron.

El conjunto de entidades que forman al gobierno mexicano se manejan bajo la teoría de la administración por crisis, combinada con un poco de administración Montessori, en la que cada uno hace lo que se le pega la gana.

Para mostrar esto, tomo dos informaciones, una del Wall Street Journal y otra de El Universal de la capital mexicana.

Según el WSJ la producción petrolera mexicana cayó ligeramente en lo que va de este año. Es la primera caída en varios años y aunque en total fue de 1 por ciento, existe motivo de preocupación. La caída en Cantarell, los depósitos más importantes, fue de 1.7 por ciento. Hay opiniones que señalan el comienzo del fin de Cantarell.

En fin, la crisis futura de reservas ha dado señales. Para más exploraciones se necesita más dinero que esa empresa no tiene y peor aún, está atada de manos. La constitución prohibe la propiedad no gubernamental del petróleo y en el congreso mexicano hay personas opuestas a que otros inviertan en esa industria.

La empresa tiene una sola vía de financiamiento, la deuda y ella ya es mayúscula. El caso es tan espectacular que fue usado por Greespan hace unos días.

Alan Greenspan mencionó a esta empresa como un caso de obstáculos políticos para el progreso. El presidente de la Reserva Federal de los EEUU usó la palabra “contradicción.” Las empresas necesitan inversiones, pero las leyes se los prohiben.

Dijo que,

“La empresa nacional petrolera presiona… porque perciben la necesidad de capital y experiencia para perforar en aguas profundas del golfo de México, donde saben que hay significativas cantidades de petróleo… Estamos en una posición en que la demanda mundial de petróleo aumenta a un ritmo que requerirá de significativos montos de inversión de capital.”

La crisis de producción, ya dije, ha dado señales, por no mencionar las otras señales de crisis en Pemex, como la de sus pensiones a trabajadores. Allí están los anticipos de problemas severos y que en una mente lógica indicarían la conveniencia de prevenir con medidas razonables. Una de ellas es la inversión, fuentes de capital para explorar, producir y demás.

Pero bajo el sistema de administración por crisis no se hace lo lógico, sino que se espera hasta que llega la crisis y entonces se actúa. La crisis no se ve, me parece, por miopía política.

Hay algo en la mente de demasiados gobernantes que les impide ver las señales de la realidad. Hay algo enterrado en sus neuronas y ese algo es, mucho me temo, terquedad ideológica. Ésa que producen las creencias estatistas.

Y esto me lleva a la idea que más y más comienza a ser entendida por algunos. Los problemas de pobreza no tienen causas económicas, sino políticas. Es un cambio drástico en el análisis de la miseria que tanto se desea resolver de manera equivocada. La pobreza de acuerdo con esto, no tiene un remedio económico, sino uno político. Es lo que en el lenguaje actual se ha dado en llamar reformas estructurales.

Se trata de actualizar las políticas, instituciones y leyes que por ser atrasadas frenan el desarrollo. El ejemplo de Pemex es ilustrativo de esto y de algo bastante más serio. Sabemos que esas reformas deben darse y que ellas producen más crecimiento. Pero hay personas con poder que se oponen a ellas y eso es un problema de miopía política.

El problema está en la mente de muchas personas con poder. Y, consecuentemente, me voy a otro plano en la solución al problema del crecimiento y que se refiere al plano de las ideas, o del clima intelectual, o como usted le quiera llamar.

Si no se crea riqueza como es posible, la última causa está en las ideas que sostienen gobernantes que sufren miopía política. Es decir, ellos y muchos ciudadanos que los apoyan creen en ideas que son contrarias al desarrollo.

La solución, de acuerdo con esto, está en una modificación del clima intelectual… y esta tarea es difícil, muy difícil.

POST SCRIPTUM

La conclusión de lo anterior es clara: pueden hacerse todos los conciertos musicales contra la pobreza y pueden perdonarse las deudas externas, que eso ayudará, pero no será la solución de fondo.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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