Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Fuera de la Caja
Eduardo García Gaspar
20 junio 2005
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Hay una buena expresión de reciente uso en inglés y que aconseja “pensar fuera de la caja.” Se refiere a evitar pensar de la misma manera, hacerlo bajo otras premisas, dejar atrás las ideas preconcebidas de las que uno no se da cuenta pero que lo dominan. Es una buena expresión que se ha aplicado en materia de negocios principalmente.

Quiero ahora aplicarla a otro campo. Quiero dejar de usarlo en negocios nada más y aplicarlo a la política. Empiezo por mi preocupación.

Creo que demasiadas personas están metidas dentro de una caja que les impide ver lo que existe fuera de ella. Esa caja es la idea de creer que el gobierno es la solución de nuestros problemas, de que la intervención estatal es lo que remediará nuestra situación. Muchos creen esto sin darse cuenta.

Dadas mis ocupaciones, continuamente me enfrento a opiniones políticas y económicas de muchas personas. Y esas opiniones parten casi totalmente de la idea de que el gobierno “debe hacer cosas” para solucionar el problema que sea.

Pensar así es común en jóvenes y en viejos, en mujeres y en hombres, en gente educada y en personas de baja escolaridad. Pongo un ejemplo concreto. De un conjunto de alumnos que escribieron análisis sobre México y expresaron opiniones para solucionar problemas, no hubo uno sólo que no tomara al gobierno como la solución.

Dijeron que el gobierno “debe apoyar a las empresas”, que “debe subsidiar al campo”, que “debe dar pensiones dignas”, que “debe obligar a los medios a hablar de lo bueno también”, que “debe garantizar la calidad de la educación” y decenas de más intervenciones.

A ninguno de esos alumnos se le ocurrió pensar en lo opuesto, es decir, ninguno pensó fuera de la caja que le impedía ver más allá. Se trata de un reciclado del pensamiento y de la misma idea siempre.

Pensar fuera de la caja en estos terrenos significa poner sobre la mesa otra posibilidad, quizá la opuesta. ¿Y qué si el gobierno no da subsidios a nadie? Y tampoco se encarga de la calidad de la educación, ni de las pensiones, ni de apoyar empresas, ni de regular exportaciones.

La sugerencia de pensar fuera de la caja es prometedora, pues es cierto que las personas cuando califican a sus gobiernos lo hacen generalmente criticándolos… y es así como se da una paradoja para la que no tengo una explicación lógica.

Los ciudadanos piensan mal de sus gobiernos, muy mal y sin embargo, las soluciones que proponen son la mayor intervención de esos de quienes piensan mal. Un cierto día un amigo me dijo, “El gobierno debería incentivar a la economía otorgando subsidios a empresas de potencial económico fuerte”, lo que sea que eso significara.

Le pregunté si él creía que los gobernantes mexicanos eran personas inteligentes en quienes se puede confiar. Me dijo que no.

Y le interrogué, “¿cómo puedes pedir que den subsidios personas en las que no confías? Darán subsidios ineficientes y corruptos, sin criterios ni análisis.”

Mi amigo tragó saliva y sin ganas dijo que “tal vez” tuviera yo razón. No lo convencí totalmente. La mentalidad de mi amigo es un claro ejemplo de lo que hablo.

Es estar dentro de una caja que impide ver que hay otra opción distinta a la de tener al gobierno como un solucionador universal de problemas. Porque la realidad es que existe otra opción.

Es la opción de no dejar en manos de los gobiernos todo, sino solamente aquello en lo que sí deben funcionar y hacer bien las cosas.

Del petróleo se pueden encargar los ciudadanos, igual que de la electricidad, de la educación, del comercio, del campo, de la industria, de sus pensiones y ahorros… pero los gobiernos deben ser los responsables de la seguridad, de los tribunales, de las relaciones internacionales, de la formulación de leyes.

La caja que nos aprisiona la mente es una idea. Es la idea de creer que los gobiernos deben intervenir en todo y para todo.

Un síndrome que reduce las soluciones y que sufren demasiadas personas, como esos jóvenes estudiantes que a pesar de su corta edad y supuesta frescura, proponían las mismas ideas que se han aplicado por siglos y siglos, con regímenes basados en el poder exagerado del gobernante… al que antes llamaban soberano y ahora llamamos presidente o primer ministro.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras